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25 de Junio de 2009 | Tiempo de lectura: 29 minutos Comparecencia del Ministro de Educación en la Comisión de Educación del Senado/noticias.info/ Señorías, Comparezco en la Comisión de Educación del Senado para presentar a la Cámara el proyecto político que he comenzado a desarrollar como Ministro de Educación del Gobierno de España. Quiero agradecerles esta oportunidad y manifestarles mi más sincera voluntad de diálogo con todos los grupos parlamentarios de esta Cámara. La educación es política de Estado y estoy seguro que desde el intercambio de ideas y la discusión de propuestas vamos a encontrar espacios comunes por encima de nuestras diferencias. El Senado representa mejor que ninguna otra institución la España Autonómica, la España de la diversidad cultural, política y lingüística, la riqueza de lo que somos, de nuestra pluralidad, de la que todos nos sentimos orgullosos. He tenido la oportunidad de asistir a las Sesiones de Control de esta Cámara y soy consciente de la importancia de esta visión cooperativa en la administración y gestión de nuestro Estado Autonómico que existe en el Senado. Algo que es de enorme importancia para abordar el futuro de la educación en nuestro país. Con el desarrollo del Estado de las Autonomías, la educación en nuestro país no puede entenderse sino desde la cooperación institucional entre Administraciones. Estoy seguro de que Uds. comprenden mejor que nadie estas palabras, y desde ese convencimiento vamos a trabajar conjuntamente para seguir avanzando hacia una mejor educación, capaz de integrar la pluralidad y donde la diversidad, la igualdad y la solidaridad sean valores compatibles. La educación Señorías, el futuro va a pertenecer a los países que mejor eduquen a sus ciudadanos. Y España tiene un reto a comienzos del siglo XXI que se llama educación. En una sociedad democrática la educación juega un papel nuclear para el pleno ejercicio de la ciudadanía. Es un derecho de los ciudadanos, indispensable para su participación en la sociedad. Es además un elemento fundamental para la cohesión y la vertebración de nuestra sociedad. Resulta esencial tener siempre presente esa dimensión social de la educación, su capacidad niveladora, su radical importancia para que exista igualdad de oportunidades. La educación es un bien público. Es un bien de la sociedad, porque la educación encarna los valores esenciales de nuestra sociedad, los valores de la solidaridad, de la equidad y de la justicia social. De ahí que nuestra ambición sea lograr más educación, de calidad y para todos. Y la educación es también una tarea permanente de todos nosotros. Es el momento de responder como sociedad a este reto colectivo. Como Ministro de Educación preciso contar con todas las sensibilidades y visiones del sistema educativo. Es el momento de un Pacto Político y Social por la educación. Estoy convencido de que la educación es la mejor política social, y si algo ha puesto de manifiesto la crisis económica actual es el gran consenso existente en torno a la importancia de la educación y la formación como claves para el futuro desarrollo económico y social. El Gobierno ha presentado a la sociedad española una propuesta para cambiar nuestro modelo de crecimiento y de desarrollo, un nuevo modelo de economía sostenible donde el conocimiento sea el factor determinante del progreso. Cuando el Presidente del Gobierno se refirió a las bases del nuevo modelo productivo, en el último debate del Estado de la Nación, aseguró que "lo primero tiene que ser la educación". Quiero reiterar este compromiso, hoy aquí, ante todos ustedes. Que sea lo primero, no significa que sea lo único. Pero es evidente la necesidad de que nuestro país tiene que capitalizarse social y económicamente a través de un proceso continuado de aprendizaje, innovación y transferencia del conocimiento. Hay nuevos espacios de creación de bienestar, nuevos sectores emergentes, nuevas tecnologías que tenemos que aprovechar. Y en todo ello, la educación debe representar un papel de actor principal como catalizadora de esta transformación social y económica que va a experimentar nuestro país. En consecuencia, si estamos de acuerdo en que la educación es clave para el futuro económico y social de nuestro país y si estamos de acuerdo en que es una responsabilidad colectiva y compartida, entonces es el momento oportuno para que la llamada al diálogo, al consenso y a la responsabilidad sea efectiva. Como les decía es tiempo de Pacto. El Pacto por la Educación Como Uds. ya deben conocer, desde el primer momento que fui nombrado Ministro de Educación he hecho una llamada a toda la sociedad para buscar un gran consenso social en torno a la educación. Así lo he expuesto ya en el Congreso de los Diputados y así vengo a expresarlo hoy antes ustedes, presentando las bases sobre las que podemos construir un acuerdo y desgranando los avances que entre todos estamos logrando sobre cada uno de los asuntos de consenso. Es un gran reto que exige un gran esfuerzo, pero vale la pena trabajar por él. Tenemos como país un patrimonio común de Pactos, consensos y acuerdos ya realizados. Grandes pactos fueron necesarios para ser lo que hoy somos, una sociedad plural, abierta, democrática y desarrollada. Y por esa razón, y porque la mayoría pensamos que la educación debe ser una política de Estado, estoy seguro de que podemos alcanzar un Pacto por la Educación. Ha de ser un pacto sin exclusiones, donde es necesario el concurso de todos: partidos políticos, agentes sociales y económicos, organizaciones de padres y de estudiantes, profesores, Comunidades Autónomas e instituciones. Vivimos un momento en el que nos corresponde sobreponer a la confrontación legítima de ideas y opiniones una visión común de lo que queremos para la educación en nuestro país. Tenemos que perseverar más en construir espacios comunes que en remarcar las diferencias que nos separan. Porque pactar también supone compartir las diferencias, y eso nos debe ayudar en la consecución de acuerdos. Dado que todos queremos más y mejor educación, todos debemos comprometernos con la educación. Los ciudadanos así lo esperan y desean. Es la sociedad quien nos demanda un pacto por la educación. Señorías, todos queremos un sistema de educación de calidad que valore el esfuerzo y el mérito, pero que también sea equitativo y tenga en consideración a todos los alumnos, independientemente de su situación de partida y de su trayectoria en el sistema educativo. La sociedad quiere que apoyemos a todos, para culminar sus estudios y su formación. No debemos enfrentar la calidad y la equidad en nuestro sistema. Ambas son compatibles y tenemos que trabajar porque lo sean. Si no, no avanzaríamos en la dirección adecuada. El Pacto que les estoy planteando ha de estar basado en objetivos y desafíos compartidos. Y considero que existen varías líneas que todos estimamos fundamentales para el futuro de nuestra educación y sobre las que podemos cimentar estos acuerdos: * La reducción del abandono y del fracaso en todos los ciclos formativos. * La educación infantil * La nueva Formación Profesional * La modernización tecnológica de la educación * Nuestra integración en el Espacio Europeo de Educación Superior y la modernización de la Universidad con visión de futuro * La dimensión social de la educación * La participación de los estudiantes en el proceso y la articulación de adecuados canales de comunicación He podido comprobar personalmente en las semanas trascurridas desde que tomé posesión de mi cargo que el consenso en torno a estas líneas maestras es bastante alto. Así, tanto en las Conferencias Sectoriales, como en los encuentros que he mantenido con los Consejeros de Educación y de Universidades de todas las Comunidades Autónomas y con dirigentes sindicales, empresariales, organizaciones y estudiantes, y que proseguiré teniendo estos asuntos forman parte de los ejes estratégicos sobre los que hablamos y dialogamos a menudo. La situación de los asuntos del consenso Señorías, deseo ahora exponerles con brevedad las principales líneas de trabajo que el Gobierno está desarrollando en relación con estos desafíos comunes a los que nos enfrentamos. En todos y cada uno de ellos vamos a trabajar con la premisa del acuerdo y el consenso tal y como acabo de plantearles. Previamente les adelanto los últimos datos sobre el número de alumnos escolarizados en este curso 2008/2009. El avance estadístico del curso que ahora se cierra muestra un significativo incremento del alumnado matriculado en enseñanzas no universitarias, 216.745 alumnos más, hasta un total de 7.456.806 estudiantes. Es especialmente significativo el incremento de estudiantes en enseñanzas secundarias postobligatorias: 30.000 jóvenes más, un 3,2% más. Y este aumento no se debe a causas demográficas, ya que hay una ligera disminución del tamaño de la población asociado a estas edades. Los alumnos matriculados en Bachillerato crecen por primera vez desde el curso 1993/1994, con un aumento del 1,2%. También hay un 5,9% más alumnos matriculados en FP de Grado Medio y un incremento del 14,4% en los alumnos de Programas de Cualificación Profesional Inicial, destinados a aquellos estudiantes en riesgo de abandonar el sistema educativo sin ningún título o cualificación. La FP superior también registra un aumento de 12.500 alumnos. Les indico también que se ha producido en este curso un aumento importante en educación infantil, con casi 98.600 nuevos alumnos en el primer ciclo y 43.000 en el segundo ciclo. De hecho, en el curso 2008/2009 abrieron sus puertas 1.100 nuevas escuelas infantiles Estos incrementos deben considerarse datos positivos que nos llenan de esperanza, y de moderada expectativa. La esperanza en que cada vez más españoles elijan más formación en lugar de un mal empleo o el desempleo y de que más jóvenes adquieran más conocimientos para tener más oportunidades. Ese es el camino que hemos iniciado, que espero continúe y en el que todos estamos obligados a ayudar en la medida de nuestras posibilidades. Educación infantil: Educa 3 Existe un acuerdo importante entre expertos, instituciones y comunidad educativa de la enorme importancia que tiene esta etapa educativa para los niños y niñas que comienzan a dar sus primeros pasos en el sistema educativo. Siendo una política educativa de enorme importancia, el impulso de esta etapa escolar tiene enormes beneficios sociales. Las oportunidades que brinda la creación de nuevas plazas para la conciliación de la vida laboral y familiar hacen de esta política una necesidad no sólo educativa, sino también social. Es otra de las vertientes de esa visión de la educación como política social a la que me he referido con antelación. El Gobierno en los últimos cinco años ha impulsado, en colaboración con las CCAA, un gran avance en la etapa de 3 a 6 años. El pasado día 12 de junio el Consejo de Ministros aprobó una nueva distribución de recursos estatales entre las CCAA para seguir garantizando la gratuidad de este segundo ciclo de la educación infantil, por un importe de 381 millones de euros. El resultado de este esfuerzo es enormemente satisfactorio, pues casi el 100% de la población entre 3 y 6 años está escolarizada. Hay muy pocos países en nuestro entorno europeo que puedan presentar estas cifras, por lo que debemos felicitarnos por el esfuerzo colectivo que estamos haciendo como sociedad. Para el primer ciclo de educación infantil, es decir para la etapa de 0 a 3 años, el Gobierno tiene un compromiso de dar un gran impulso en esta legislatura a la creación de nuevas plazas. Para ello, el año pasado se puso en marcha el Plan Educa-3 que tiene como objetivo la inversión conjunta entre Estado y CCAA de 1.087 millones de euros entre 2008 y 2012. Además de los acuerdos entre Gobierno y las CCAA quiero destacar el gran esfuerzo que están haciendo muchos Ayuntamientos en la extensión de la educación infantil en sus localidades. También se está llevando a cabo un esfuerzo de inversión a través del Fondo Estatal de Inversión Local del Plan E. Se están acometiendo obras de construcción de 123 nuevos centros y obras de mejora en otros 98, con una inversión total de 148 millones de euros. El Gobierno va a seguir impulsando este primer ciclo de educación infantil, convencido de que tenemos que eliminar las desigualdades sociales de partida para que todos los alumnos, tengan desde el principio, una verdadera igualdad de oportunidades en su formación como ciudadanos. La reducción del abandono y del fracaso en todos los ciclos formativos. El número de jóvenes que no completan sus estudios de enseñanza obligatoria ni siguen otros postobligatorios es muy superior al deseable. Este problema es una prioridad para el Gobierno. Estamos fomentando y liderando varias actuaciones, pero aún así quiero hacer un llamamiento a sumar todos los esfuerzos para reducir las cifras de abandono. El abandono y el fracaso escolar es un problema que va más allá de la educación, pues tiene también como causa las dificultades sociales y económicas en las familias. La sociedad en su conjunto, con el Gobierno al frente, debe movilizar todas sus energías y recursos para mejorar el éxito escolar. En noviembre del año pasado el Gobierno y las CCAA adquirieron un compromiso conjunto con la aprobación del Plan contra el Abandono Escolar. Un Plan que promueve un esfuerzo compartido para reforzar las iniciativas que puedan contribuir a la mejora del éxito escolar y a luchar contra aquellos factores, de origen social, familiar o educativo que contribuyen a que nuestros jóvenes abandonen sus estudios de manera prematura. El Consejo de Ministros del pasado viernes aprobó la distribución entre CCAA de una partida del Ministerio de Educación por un importe de 106 millones de euros para el desarrollo de programas educativos que tienen por objeto mejorar los resultados escolares y reducir el abandono escolar. La inversión total será de 260 millones de euros, como resultado de una cofinanciación del 40% por parte del Ministerio y un 60% por parte de las CCAA. Hemos de analizar su aplicación y los efectos y los resultados de estas medidas. El pasado 19 de mayo, Gobierno y Comunidades Autónomas celebramos una reunión de la Conferencia Sectorial de Educación en la que tuvimos ocasión de revisar la aplicación del Plan de Abandono y las actuaciones puestas en marcha en las diversas Comunidades Autónomas y renovar el compromiso colectivo en este ámbito. Analizamos también los resultados en el curso 2007-2008 de uno de los principales instrumentos a través del cual Gobierno y administraciones educativas estamos abordando el problema del fracaso y el abandono, el Programa de Refuerzo, Orientación y Apoyo (Plan PROA), que se aplica en la actualidad en más de 2.500 centros de toda España. Los resultados pueden calificarse de satisfactorios, ya que la aplicación de este programa ha contribuido al éxito de 47.000 alumnos de primaria y secundaria del Programa de acompañamiento que han promocionado de curso, y ha propiciado mejores resultados educativos para los 228.000 alumnos que participaron en los Programas de apoyo y refuerzo. Señorías, antes les decía que el abandono escolar y el fracaso tienen que ver, en su origen y en sus consecuencias, con distintos aspectos y sectores que no pertenecen estrictamente al sistema educativo. Por ello, la sociedad en su conjunto debe asumir que la formación y la educación son indispensables para el futuro de nuestro país. Las familias son piezas esenciales en este proceso. Pero también sabemos que hay muchas familias que tienen problemas sociales y económicos que están afectando a los estudiantes y a sus rendimientos escolares. Y tenemos que ayudar a estas familias. Quería mencionar en este punto el Acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Educación y la mayoría de las CCAA sobre las condiciones de repetición en el primer curso de bachillerato. Es un acuerdo que cumple la LOE y la Sentencia del Tribunal Supremo y supone que el alumno con conocimiento de sus familias pueda optar entre tres opciones: * Matricularse de nuevo en el primer curso de Bachillerato en su totalidad * O matricularse del curso en su totalidad, con la posibilidad de subir nota en las asignaturas ya aprobadas, conservando la nota del curso anterior si ésta fuera mayor * O matricularse de las materias con evaluación negativa y cursar voluntariamente aquellas otras que la Dirección del centro considere más adecuadas para su mejor formación. El acuerdo compatibiliza la exigencia con la flexibilidad y resulta una solución razonable, en la que las diversas opciones pueden dar oportunidades de éxito a los alumnos que tienen que repetir curso. La nueva Formación Profesional El pasado martes tuve la oportunidad de contestar en el Pleno de la Cámara a una interpelación del Grupo Popular en relación con la nueva Formación Profesional. Quiero reiterar alguna de las ideas que ya expuse entonces. La reforma y mejora de la Formación Profesional es el gran desafío que tenemos como país en materia de educación. La Formación Profesional debe ser uno de los elementos sobre los que impulsar el nuevo modelo productivo basado en el conocimiento, las nuevas tecnologías y los sectores emergentes. El Gobierno está trabajando para que la Formación Profesional sea capaz de dar respuesta a lo que la sociedad, y no sólo el mercado, necesita. Una Formación Profesional que integre la experiencia profesional y la formación, que compatibilice la formación y el trabajo, y que se adecue a las nuevas realidades económicas y sociales de nuestro país. Tenemos que simplificar las vías de acceso y promoción entre los distintos niveles de Formación Profesional. Necesitamos un sistema mucho más flexible que sea capaz de integrar las distintas formas por las que una persona puede llegar a la Formación Profesional, que permita compatibilizar la situación personal y laboral para que cada ciudadano diseñe su propio itinerario formativo. En este sentido, el Gobierno va a aprobar en estas semanas el Real Decreto de evaluación y acreditación de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral o vías no formales de formación. Vamos a crear una red de centros de referencia nacional, con al menos uno por cada Comunidad Autónoma y por cada familia profesional. Y pondremos en marcha una Plataforma Virtual para la realización a distancia de módulo formativos que conduzcan a la obtención de títulos y certificados de profesionalidad. La mejora de la Formación Profesional también persigue potenciar las prácticas profesionales en otros países, a través de los programas de movilidad, como el Programa Erasmus de la FP, que representa una importante oportunidad para la formación de los jóvenes. También vamos a promover un mayor acercamiento entre la Formación Profesional de grado superior y las universidades, facilitando la interacción entre ambos sistemas y el paso y la promoción de los estudiantes de uno u otro nivel a través de las correspondientes pasarelas. Un acercamiento que permitirá un mayor reconocimiento social de ambos caminos educativos. Señorías, hay que optimizar los recursos que se dedican a formación en nuestro país para obtener la máxima rentabilidad social de ese esfuerzo colectivo. Con el concurso de todas las Administraciones, las fuerzas políticas y sociales tenemos que incentivar la formación de estudiantes y trabajadores, de tal forma que se oriente hacia la obtención de un título de Formación Profesional. Pero queremos ir más allá. Tenemos que ser capaces de ligar la Formación Profesional a los sectores económicos, productivos y tecnológicos de tal manera que se ajusten a las necesidades locales y comarcales. Tenemos que vincular la Formación Profesional con el territorio en la cadena de formación, investigación, innovación y transferencia de conocimientos. Dialogaremos con las CCAA con el objeto de avanzar en esta dirección. Esta es la mejor garantía para la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores, para que aquellos que lo han perdido puedan encontrar un empleo de más calidad, pero también es decisivo para disminuir las tasas de abandono en nuestro sistema educativo, para el éxito educativo, para la equidad y la empleabilidad de todos los ciudadanos que opten por este tipo de formación. La modernización tecnológica de la educación. El Proyecto que hemos denominado Escuela 2.0 persigue la integración de las tecnologías de la información y la comunicación en los centros educativos. Es un proyecto que quiere generalizar en las aulas lo que ya es una realidad en otros ámbitos sociales y económicos. No podemos dejar que las escuelas y los institutos se queden rezagados en la revolución tecnológica que caracteriza la sociedad globalizada del siglo XXI. Pero no se trata sólo de la presencia de las TIC en las aulas, ni su utilización. No consiste simplemente en la incorporación de tecnología, sino que va más allá. Se trata de incorporar nuevas posibilidades en los métodos docentes más convencionales, de situar las TIC al servicio de la innovación educativa y de la mejora de las formas de aprender y de enseñar y de otra cultura de la relación y de la comunicación. El Gobierno ya ha acordado con las CCAA su puesta en marcha. La financiación será al 50% entre el Ministerio de Educación y las CCAA en virtud de los convenios que se firmarán siguiendo el mismo modelo de otros tipos de programa de cooperación territorial. Para ello, el Consejo de Ministros ya ha habilitado un crédito de 100 millones de euros. El profesorado La figura del profesor resulta fundamental en el futuro del sistema educativo. Somos conscientes de que el papel que tiene que desempeñar el profesor en los centros educativos del siglo XXI es distinto al que hemos conocido hasta hoy. Por ello queremos estar cerca de ellos, ayudarles, asegurarles una formación permanente, y facilitarles un desarrollo integral de su carrera profesional. Estamos convencidos de que la formación de nuestros futuros profesores es fundamental para la mejora de nuestro sistema educativo. El Proyecto Escuela 2.0 va a contemplar medidas específicas para la formación del profesorado en aspectos tecnológicos y pedagógicos. Y vamos a seguir en esa línea de incorporar líneas específicas de formación para el profesorado en todos los planes y programas que estamos impulsando. También hemos aprobado en las reuniones del Consejo de Universidades y de la Conferencia General de Política Universitaria de los pasados días 1 y 2 de junio, medidas de flexibilización para la puesta en marcha del Máster de Secundaria. Este Máster es una pieza esencial para mejorar la capacitación de nuestros futuros profesores. El CAP ya ha cumplido su función y ahora tenemos que dar un salto cualitativo en la mejora de la formación de nuestro profesorado. Por último, quiero anunciarles que hemos comenzado a dar pasos para que el profesorado de educación no universitaria tenga su Estatuto Docente. El próximo martes constituiremos la mesa de trabajo en la que las organizaciones sindicales y el Ministerio de Educación abordaremos la elaboración de ese Estatuto. Nuestra integración en el Espacio Europeo de Educación Superior y la modernización de la Universidad Señorías, nuestras Universidades son instituciones esenciales en la construcción de una sociedad con más bienestar. De ahí la importancia que tiene la dimensión europea en el futuro de nuestras universidades. Desde sus inicios, el movimiento de construcción europea fue consciente del papel que la educación debía jugar en la creación y fortalecimiento de la ciudadanía europea y también de la necesidad de hacer del conocimiento la base del desarrollo y prosperidad de nuestra sociedad. Las universidades debían jugar un papel central en la Europa del Conocimiento, y su modernización se presentaba como una necesidad insoslayable. El EEES nació porque las principales universidades europeas comprendieron que la fragmentación de Europa en sistemas universitarios nacionales aislados -y en muchos sentidos incompatibles entre sí- restringía el viejo espíritu universalista que inspira la generación y la difusión del conocimiento. De ahí que decidieran trabajar unidas para impulsar la fluidez en la comunicación del conocimiento y la movilidad de los miembros de las comunidades universitarias nacionales: de los estudiantes, de los profesores, de los investigadores. Para eso era imprescindible crear niveles suficientes de compatibilidad e instrumentos de comparabilidad. Y eso es lo que en esencia constituye el Proceso de Bolonia. Como el resto de las universidades europeas las universidades españolas necesitaban cambiar y modernizarse para contribuir de un modo más eficaz a la construcción de una sociedad más justa, rica y participativa, con niveles de bienestar cada vez más altos. Y para mejorar la calidad del servicio que ofrecen a los ciudadanos, pues una universidad de calidad es la mejor garantía para conseguir una movilidad social regida por el mérito y el esfuerzo personal. En los últimos años hemos trabajado en la plena adaptación de nuestro sistema universitario a los acuerdos del EEES, y hemos conseguido importantes avances en todos los indicadores, como se puso de manifiesto en la Conferencia de Ministros de Lovaina (Bélgica), celebrada los días 28 y 29 de abril. En el comunicado final de dicha Conferencia de Lovaina, se adoptó el importante objetivo de que en el año 2020 al menos un 20% de los estudiantes del Espacio Europeo cursen una parte de sus estudios en el extranjero. Un objetivo que España defendió con firmeza, dado que la movilidad constituye un elemento esencial, que refuerza la dimensión social de este Espacio. Pero además, y paralelamente, el Gobierno ha trabajado en la modernización definitiva de nuestra universidad, proceso que nos permitirá alcanzar la excelencia y el reconocimiento internacional; en la innovación y modernización de los sistemas de enseñanza y en la consecución de una adecuada inserción laboral de nuestros titulados. Este curso que finaliza ahora se inició con una propuesta relativamente escasa de nuevas titulaciones de Grado en las universidades españolas. A día de hoy ya se han verificado y aprobado un total de 1000 títulos de Grado y casi 900 Títulos de Máster para que sean impartidos el próximo curso 2009-10. Señorías, las universidades no puede entenderse sin la ciencia, la innovación y la investigación, igual que éstas no pueden entenderse sin las universidades. Por ello los Ministerios de Educación y de Ciencia e Innovación trabajamos coordinadamente en un esfuerzo común para cumplir con los retos que tenemos como país. Fruto de ese trabajo en común es la Orden de Bases de la Convocatoria de Campus de Excelencia Internacional para el año 2009 que se acordó en el último Consejo de Universidades y la Conferencia General de Política Universitaria. Un Programa conjunto entre el Ministerio de Educación y el de Ciencia e Innovación y participado por las CCAA. Estamos trabajando en un nuevo modelo de financiación universitaria. Dicho Modelo tiene que ser concebido como un pacto entre las Comunidades Autónomas, las universidades y la Administración General del Estado, en el que debe contemplarse, entre otros, el nuevo modelo de becas y ayudas al estudio universitario adaptado al nuevo marco del EEES. La intención del Gobierno es poder presentarlo antes de que finalice este año 2009. El futuro de nuestras universidades pasa por su modernización, pero también por hacer de ellas instituciones más abiertas, más plurales y más participativas. Y para ello el Gobierno está trabajando para que la Universidad española pueda disponer cuanto antes de un Estatuto del Personal Docente e Investigador y del Consejo y Estatuto del Estudiante Universitario. El primero tiene que recoger las actividades y funciones que debe realizar un profesor universitario: docencia, investigación y transferencia de conocimiento. El segundo pretende incorporar el valor del diálogo con los estudiantes universitarios así como su participación en la toma de decisiones. Hemos avanzado en ambas tareas, desde el diálogo y el consenso con profesores, investigadores y estudiantes. Y queremos culminar este proceso en un plazo breve. He hablado de Pacto por la Educación y creo que en el ámbito universitario tenemos un escenario idóneo para llevarlo a cabo: la Estrategia Universidad 2015. Una propuesta abierta a las Comunidades Autónomas, a las Universidades, a la Administración General del Estado, y los agentes sociales y económicos. Ese esfuerzo compartido nos permitirá avanzar en la modernización de nuestro sistema universitario español, en la promoción de la mejora de su calidad y en incentivar la excelencia y la internacionalización de nuestros campus universitarios a través de la búsqueda de las propias fortalezas de cada universidad. La dimensión social de la educación. Para el Gobierno las becas no son una política más. Es otra de nuestras grandes prioridades, más si cabe en esta situación de crisis económica. Porque las becas son la mejor garantía para que todos los estudiantes puedan acceder en igualdad de condiciones a la formación y a la educación. El Gobierno estableció por Ley en 2005 que obtener una beca es un derecho si se cumplen los requisitos económicos y académicos. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 29 de mayo el Real Decreto por el que se establecen los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de las becas y ayudas al estudio del Ministerio de Educación para el curso 2009-2010, siguiendo las líneas maestras de los últimos años e introduciendo nuevas mejoras. Las novedades más relevantes para el próximo curso 2009-10 pasan por la elevación de los límites de renta y patrimonio para obtener una beca, así como la creación de nuevas modalidades y el incremento de las cuantías. Con ello hacemos posible que más estudiantes puedan cumplir con los requisitos económicos, algo que es fundamental en la actual coyuntura económica, y que las cuantías también se actualicen y no pierdan poder adquisitivo. Las nuevas modalidades de becas son las siguientes: En primer lugar, se crea la beca salario como una modalidad de beca compensatoria para estudiantes de grado con una cuantía de 2800 euros. Es una iniciativa que persigue apoyar a estudiantes para que no abandonen sus estudios universitarios por un trabajo como consecuencia de su situación económica familiar. En segundo lugar, se crea la beca de mantenimiento, dotada con 1350 euros, destinada a aquellos alumnos que se encuentran en mayor riesgo de abandono escolar sin haber obtenido la titulación correspondiente a la Educación Secundaria Obligatoria. Estos estudiantes deben estar cursando el módulo voluntario de los Programas de Cualificación Profesional Inicial. Una beca que pretende compensar el esfuerzo y estimular a los jóvenes para alcanzar el éxito escolar y el título de ESO. Todo ello vinculado, a su vez, a sus resultados. En tercer lugar, se introducen medidas específicas para compensar las desventajas de estudiantes universitarios con discapacidad a través de la flexibilización de las condiciones académicas y mejorando las cuantías de las mismas. El Gobierno va a destinar una cuantía de 1134 millones de euros. Un 8% más que en el presente curso 2008-2009, alcanzando la mayor dotación presupuestaria para becas de nuestra historia. Señorías, de igual modo que en los otros niveles educativos, las becas resultan de enorme importancia para garantizar, bajo el principio de equidad, el acceso a la universidad, subrayando la importancia del rendimiento académico, del esfuerzo y de la búsqueda del talento. El Gobierno ha venido trabajando en su mejora, lo que nos ha permitido en el curso 2008-2009 incrementar en 100.000 el número de beneficiarios y un aumento medio del 6% en las cuantías. Pero queremos ir más allá, y por ello estamos diseñando un nuevo modelo de becas y ayudas universitarias adaptado a la nueva estructura de la enseñanza superior en el marco EEES. Tenemos el objetivo de incrementar su financiación para llegar en el horizonte 2015 a un gasto del 0´2% del PIB. El modelo debe seguir fomentando la igualdad de oportunidades, especialmente en lo que se refiere a las nuevas fórmulas de becas-salario variables en función del rendimiento académico a lo largo del proceso de estudio de grado. Asimismo, debe existir un mayor esfuerzo en becas para máster, especialmente en aquellos másteres profesionalizantes, como el máster de secundaria. Ya hemos adoptado decisiones que van en dicha dirección. La iniciativa presentada por el Presidente del Gobierno en el Debate sobre el Estado de la Nación, por la cual destinaremos 70 millones de euros a financiar el pago de la matrícula de máster a aquellos graduados en situación de desempleo, es una medida que determina un compromiso claro y convincente del Gobierno con la mejora de la formación y su relación con el futuro profesional. Y no sólo las becas son importantes, también lo son las tasas. Quiero subrayar que en las reuniones del Consejo de Universidades y la Conferencia General de Política Universitaria celebradas el 1 y el 2 de junio respectivamente, se acordó, a propuesta del Ministerio de Educación, que los precios de los estudios conducentes a obtener títulos universitarios se sitúen entre el -0,2% y el 3,8%, lo que significa que las CCAA podrán mantener, si así lo estiman, los precios públicos al nivel del curso pasado. En definitiva, se trata de una apuesta por la igualdad de oportunidades; una apuesta por la cohesión social y por la garantía del derecho a la educación. Una apuesta que el Gobierno va a mantener a lo largo de la legislatura a través de nuevas mejoras, diseñando un nuevo modelo de becas y ayudas, que es compatible con el rendimiento académico y lo incentiva. Final Señorías, finalizo ya. La educación en nuestro país se enfrenta a un gran reto: ganar el futuro. Como sociedad hemos logrado muchos avances en los últimos años, como la universalización de nuestra educación. Conviene recordarlo de vez en cuando, porque a veces nos olvidamos de las cosas que hemos hecho bien. El Gobierno de España y las Administraciones Educativas están tomando medidas para resolver nuestras carencias y consolidar nuestras fortalezas. Pero creo que debemos dar un salto cualitativo. Para ello, les reitero mi propuesta de Pacto Social y Político por la educación. Sé que podemos dialogar y alcanzar acuerdos aunque no siempre compartamos las mismas posiciones políticas. Eso sin duda, hace más complejo el trabajo, pero también hará más rico el acuerdo. La educación es lo que nos hace dueños de nuestro destino. Los ciudadanos quieren que todos y cada uno de nosotros, no importa de donde vengamos, ni quienes seamos, tengamos la oportunidad de desarrollar nuestro proyecto vital y contribuir al progreso y al bienestar de nuestro país. Y desde esa igualdad el esfuerzo, el mérito, la capacidad y los resultados decidirán. Es la sociedad la que nos pide que trabajemos conjuntamente para mejorar la educación en nuestro país. A ella nos debemos. Y en ella estamos. Muchas gracias. Difundido el: 25 de Junio de 2009 Publicado el: 25 de Junio de 2009 19:55 Actualizado el: 19 de Agosto de 2011 17:52 Ubicación: Madrid, Provincia de Madrid, Comunidad de Madrid (España) Fuente: Ministerio de Educación, Política Social y Deporte Página web: Marca: MECD Vía: vía noticias.info A través de: A través de (antiguo nombre): Noticias.info Tipo: Noticia Palabras clave: ¡Integra esta noticia en tu web!
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