/noticias.info/ Beijing, 24 de agosto, (Web COJOB)—Hoy a las 15:45 de la tarde se celebró la final de balonmano entre Francia e Islandia.
Este fue un partido monumental para Islandia, un país de 300.000 habitantes que nunca ha ganado un oro olímpico y que estaba fascinado de que su equipo hubiese logrado entrar en las semifinales. La enorme posibilidad de ganar el oro atrajo a muchos islandeses, incluido el presidente del país, que observó el partido desde las gradas. El equipo francés mostró su superioridad, pero el equipo islandés luchó y se mantuvo muy cerca de la anotación francesa.
Sin embargo la increíble victoria que todos los Islandeses esperaban no pudo ser, e Islandia fue derrotada 28-23. Islandia se tuvo que conformar con la plata y sumó la medalla a las otras tres medallas olímpicas en la historia del país.
El sentimiento de los islandeses se pudo sentir después del partido, donde algunos de los jugadores lloraron abiertamente en el suelo de la cancha y el entrenador islandés se quedó en su asiento contemplando la alegría del equipo francés, pensando quizás en el momento y la gloria histórica que Francia le había arrebatado de las manos.
Y así, con esta nota de triunfo y derrota, de alegría y drama, de historia completada y potencial para el futuro, se entregó la última medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Beijing. |