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Fuente : Cruz Roja Española
http://www.cruzroja.es/
Irak: el CICR hace un llamamiento urgente en favor de la protección de la población civil, de los servicios civiles y de las personas que ya no participan en los combates
/noticias.info/ 11/04/2003
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) está sumamente alarmado por el caos que reina actualmente en Bagdad y en otros lugares de Irak. Personas desaforadas, a veces armadas, han estado desmantelando y saqueando incluso establecimientos públicos esenciales como hospitales e instalaciones de agua. Los hospitales en Bagdad han cerrado sus puertas a causa de los daños sufridos en los combates, o a causa de los saqueos o el temor a los saqueos. Casi ningún miembro del personal médico y enfermero se presenta al trabajo. Los pacientes huyen de los hospitales o permanecen en ellos sin que reciban la debida atención. El sistema médico en Bagdad se ha prácticamente derrumbado. Nadie recoge los restos mortales y el aumento del calor estival y el deterioro en el suministro de agua y electricidad conllevan un alto riesgo de epidemias.
El CICR hace un llamamiento urgente a las fuerzas de la Coalición y a todas las demás personas con autoridad para que hagan todo lo posible por proteger las infraestructuras esenciales como hospitales y sistemas de abastecimiento de agua y alcantarillado contra los saqueos y la destrucción. En las zonas que controlen, las fuerzas de la Coalición tienen responsabilidades específicas como Potencias ocupantes, de conformidad con el derecho internacional humanitario. Esas incluyen la toma de todas las medidas en su poder para restablecer y mantener, en lo posible, el orden público y la seguridad, poniendo coto a los saqueos y a la violencia contra las personas civiles y los establecimientos civiles.
Los establecimientos civiles dañados o destruidos deben ser reparados en el más breve plazo, a fin de atender debidamente a las necesidades básicas de la población. Es vital el suministro de agua y electricidad. Las unidades médicas y el respectivo personal deben ser protegidos y debe facilitarse su labor; además, debe permitirse el acceso a ellas a todas las personas que necesiten recibir asistencia, sean militares sean civiles, sean amigos sean enemigos. En todas las circunstancias deben respetarse los emblemas de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
En toda la medida de sus recursos, las fuerzas ocupantes tienen el deber de proporcionar a la población cantidades suficientes de agua y víveres y la necesaria asistencia médica. En calidad de administradores temporales del territorio ocupado, las Potencias ocupantes deben prestar apoyo a los servicios públicos y administrar los recursos en el interés fundamental de la población, sin distinción alguna. Si toda la población bajo la ocupación o parte de ella está insuficientemente abastecida, las Potencias ocupantes deben permitir que organizaciones humanitarias imparciales realicen acciones de socorro. Sin embargo, la ayuda humanitaria no exime a las Potencias ocupantes de sus responsabilidades como administradores para con la población bajo la ocupación.
Todas las personas privadas de libertad y en poder del enemigo deben ser preservadas y protegidas, de conformidad con los Convenios III o IV, según sean combatientes o personas civiles. Los prisioneros de guerra deben ser tratados humanamente en todo tiempo. Se ha permitido el acceso del CICR a los prisioneros de guerra en poder de la Coalición. Preocupa profundamente a la Institución el hecho de que no sea así por lo que respecta a los prisioneros de guerra de la Coalición capturados por las fuerzas iraquíes, e insta encarecidamente a los actuales detentores a que les den una protección y un trato plenamente conformes con las disposiciones del III Convenio de Ginebra, incluido el derecho a ser visitados por el CICR.
Dondequiera que se lleven a cabo operaciones militares, debe tenerse un cuidado constante por preservar a la población civil y a los bienes de carácter civil. Todos los portadores de armas deben tomar todas las precauciones necesarias para no exponer a las personas civiles a los peligros procedentes de las acciones militares. Los heridos y los muertos deben ser evacuados sin demora. Los actos de perfidia están prohibidos.
El CICR, que ha estado presente y activo en Irak durante todo el conflicto, tiene la firme intención de proseguir las tareas que le corresponde desempeñar de conformidad con los Convenios de Ginebra, de trabajar por la fiel aplicación del derecho internacional humanitario y de hacer todo lo posible por prestar protección y asistencia a todas las víctimas del conflicto y de sus consecuencias. notas_de_prensa_archivo
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