|
Fuente : Greenpeace
http://www.greenpeace.es
Greenpeace pide a los candidatos que reclamen el cierre de la central nuclear de Garoña
Garoña sufre graves problemas de agrietamiento por corrosión
/noticias.info/ 14/05/2003
Greenpeace ha pedido a los candidatos a la Presidencia de la Junta de Castilla y León que reclamen al Ministerio de Economía el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña para poner fin de inmediato a su actividad productiva, debido a la peligrosidad de su funcionamiento,
“La seguridad de Garoña está seriamente degradada. Sufre graves problemas de agrietamiento por corrosión en componentes fundamentales para la seguridad por lo que es inaceptable que se permita que Garoña siga funcionando sólo para satisfacer los intereses económicos de Nuclenor”, declaró Carlos Bravo, responsable de la campaña de Energía Nuclear de Greenpeace.
Estos componentes forman parte del circuito primario del reactor, principalmente de su vasija, lo que da una idea de la gravedad del problema, y demuestran que la vida útil de la central nuclear está agotada.
Especialmente destacable es la degradación creciente en las penetraciones de los accionamientos de las barras de control a través del fondo de la vasija, que ha dado lugar a la aparición de grietas en un altísimo porcentaje de estas penetraciones. En 2001, según los últimos datos oficiales disponibles, de un total de 97 penetraciones existentes en la vasija de Garoña, el agrietamiento afectaba ya al menos a 66 de ellas (es decir, a un 68% del total) y la situación ha seguido empeorando en estos dos últimos años.
Los tubos citados, llamados penetraciones, que atraviesan la parte inferior de la vasija del reactor de Garoña, son componentes fundamentales para la seguridad del reactor (ya que por ellas deben pasar, con precisión milimétrica, las barras de control, cuya función, de suma importancia, es parar la reacción nuclear) y, por tanto, su integridad es requisito básico para evitar fugas de radiactividad y consiguientes accidentes nucleares.
“Este problema es sumamente preocupante puesto que la naturaleza del mecanismo de degradación de estos elementos es irreversible y, lógicamente, cada vez entraña más riesgo de un fallo repentino que pueda provocar un accidente en la central”, declaró Bravo.
El problema de agrietamiento citado se descubrió en 1981, cuando se produjo una importante fuga de 2.880 litros diarios de agua radiactiva del interior del reactor a causa de la existencia de una grieta pasante (es decir, que atravesaba todo el espesor de la pared del tubo) en una de las penetraciones de la vasija del reactor.
Garoña padece además otros problemas técnicos que, sumados a las deficiencias de diseño, demuestran que se trata de una instalación insegura y obsoleta. Por su peligrosidad y su actividad contaminante, Garoña es un elemento de riesgo para la salud pública y el medio ambiente y un verdadero obstáculo para alcanzar un modelo energético verdaderamente sostenible.
Desde el punto de vista energético, la irrelevante contribución de Garoña al sistema eléctrico peninsular (el 1,6% del total), dada su escasa potencia (466 MW), especialmente teniendo en cuenta el exceso de potencia eléctrica instalada en España, hacen perfectamente posible prescindir de forma inmediata de esta central nuclear.
notas_de_prensa_archivo
|