|
Fuente : UGT (Unión General de Trabajadores)
http://www.ugt.es
La falta de formación no es el motivo de la discriminación en el acceso al empleo
/noticias.info/ UGT denuncia que el nivel de estudios no corrige las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de acceder al empleo, sino que aumenta ese desfase. Además, el sindicato asegura que si las tasas de paro de las mujeres españolas duplica las tasas de paro de las europeas en los niveles más bajos e intermedios, en el caso de los niveles elevados las tasas de paro de las españolas triplican a las europeas. Además, las investigaciones realizadas ponen de manifiesto que educación y empleo ejercen una influencia mutua. El mercado de trabajo va a determinar la elección de carrera y ésta va a estar condicionada por las discriminaciones que sufren las mujeres en el acceso al empleo. Para UGT, las creencias estereotipadas sobre los roles de hombres y mujeres van a influir no sólo en la organización del trabajo, sino también en el acceso al empleo y a la promoción profesional, donde las mujeres son discriminadas. Esta lacra es la que acaba influyendo en la elección académica de las mujeres y por lo que el sindicato pide al Gobierno un esfuerzo extra para potenciar las políticas activas de empleo en el Presupuesto General del Estado para 2004.
Las diferencias de las tasas de empleo entre los estados miembros de la UE es especialmente más elevada para los trabajadores poco cualificados. Las tasas de empleo de trabajadores cualificados va de un 76% de España a un 90% de Portugal. Mientras que para las personas poco cualificadas se sitúa entre un 41% en Bélgica y un 68% en Portugal. UGT asegura que la importancia de las cualificaciones y la educación para las oportunidades de empleo es más elevada para las mujeres que para los hombres. La tasa de empleo de las mujeres poco cualificadas de la UE fueron asombrosamente bajas en 2001, un 37%. Las diferencias entre distintos países de la UE también son elevadas. Éstas van de un 58% de mujeres poco cualificadas que tienen empleo en Portugal a un 27% en Italia.
La situación de la demanda de empleo en España en relación a la formación académica presenta una curva ascendente en la medida que aumenta el nivel de formación académica. Pero UGT denuncia que, con los datos que se desprenden de la EPA sobre población activa en relación al nivel de estudios y población ocupada, se observa que la preparación académica no corrige las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de acceder al empleo, sino que aumenta ese desfase. Son inferiores las diferencias de tasas de ocupación entre sexos en los niveles de formación inferiores y aumentan estas diferencias en la ocupación en la medida que aumenta el nivel de estudios. Para el sindicato, este hecho constata que la falta de formación no es el motivo de la discriminación entre sexos al evidenciarse que cuando aumentan las tasas de actividad de las mujeres son más visibles las discriminaciones a la hora de acceder al empleo ya que aumenta el porcentaje de mujeres desempleadas.
Las diferencias entre los hombres españoles y los europeos en el acceso al empleo en relación a los niveles de formación son mucho menos que las diferencias que existen entre las mujeres, por los mismos niveles de instrucción. Si las tasas de paro de las mujeres españolas duplican las tasas de paro de las mujeres europeas en los niveles bajos (22% frente a 13,2%) e intermedios (19,7% frente al 8,2%), en el caso de los niveles elevados las tasas de paro de las españolas casi triplican las europeas (14,1% frente al 5,4%).
Según UGT, el mercado de trabajo va a determinar la elección de carrera y ésta va a estar condicionada por las discriminaciones que sufren las mujeres en el acceso al empleo. El sindicato denuncia que estas desigualdades se siguen manifestando a pesar de que desde hace dos décadas se ha equiparado el nivel formativo de hombres y mujeres. A mayor nivel de estudios la tasa de actividad se incrementa y disminuye la tasa de paro. Esto ocurre para ambos sexos, si bien la tasa de actividad femenina es siempre inferior a la masculina para cualquier nivel de estudios.
Para el sindicato, las creencias estereotipadas sobre los roles de hombres y mujeres van a influir no sólo en la organización del trabajo, sino también en el acceso al empleo y a la promoción profesional, donde las mujeres son discriminadas. Esta lacra es la que acaba influyendo en la elección académica de las mujeres y por lo que el sindicato pide un esfuerzo al Gobierno y a los empresarios para dar mayor impulso a las políticas activas de empleo y al diálogo social.
10/09/2003
notas_de_prensa_archivo
|