|
Fuente: © Club Balonmano Ciudad Real
http://www.balonmanociudadreal.net/
Liga ASOBAL. El equipo se sobrepone a la derrota de Algeciras con un merecido triunfo (35-26).
El BM Ciudad Real fue de menos a más en su partido contra el Alcobendas
/noticias.info/ Ficha técnica
BM Ciudad Real 35 – BM Alcobendas 26
35 BM Ciudad Real (15+20): Hombrados, Prieto (1), Pajovic (1), Belaustegui (1), Davis (7), Entrerríos (1) y Dzomba (6) –siete inicial- Fis (1), Stefansson (4), Urios (6), Metlicic (2), Rutenka (5) y Jakobsen.
26 BM Alcobendas (13+12). Manolo (p), Linden (1) Maki (6), Marc García, Tremps (1), Kloske (2), Montálvez (2), Saric (p), Suárez (3), Paco López (5), Valenzuela (2), Aguirrezabalaga (1), Trives (3) y Paco Bustos.
Parciales cada cinco minutos 3-3, 4-5, 8-8, 10-10 13-12 –descanso- 18-15, 22-17, 25-20, 28-21, 31-23 –final.
Árbitros: Gude Prego. Excluyeron dos minutos los locales Entrerríos (25), Dzomba (36) y Prieto en dos ocasiones (9 y 55) y a los visitantes Maki, Bustos y Marc García.
Incidencias. Encuentro perteneciente a la tercera jornada de Liga Allianz Asobal presenciado por 3.069 aficionados en el Quijote Arena.
Con la derrota de Algeciras aún coleando, el BM Ciudad Real ha sabido sobreponerse a las adversidades y a una no muy buena primera parte, con errores en ataque, con una gran dosis de entrega y dedicación, Capitaneados por un Alberto Entrerríos correcto en la dirección y un Siarhei Rutenka que comienza a ser el jugador de asombró con su facilidad anotadora el año pasado. Y eso sin olvidarnos de Davis Davis, Mirza Dzomba y Rolano Urios, quizás los mejores del equipo en este inicio de competición.
Las dos partes fueron muy diferentes. En la primera, el Alcobendas puso en mayores dificultades de las previstas al Ciudad Real. La sombra del desastre de Algeciras parecía sobrevolar el Quijote Arena. Pero gracias a la profesionalidad de los jugadores y a diez minutos del segundo período brillantes, el equipo se destacó en el marcador. En este aspecto tuvo mucho de ver el público, que llevó en volandas al equipo hasta la victoria. Los madrileños, tal y como reconoció su entrenador al final del encuentro, bajaron los brazos una vez que vieron que no podían hacer nada ante la superioridad local.
notas_de_prensa_archivo
|