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Fuente: © Real Federación Española de Fútbol (RFEF)
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Un autogol de Pablo puso en ventaja a los croatas; después un remate al poste de Villa y un penalti fallado por Torres hicieron pensar en un triunfo imposible.
MUNDIAL 2006: 2- 1.- España, en el último minuto y con toda justicia
La Selección derrotó a Croacia, con goles de Pernía y Torres, y remontó a base de coraje y fe un partido que se le puso muy cuesta arriba
/noticias.info/ España no dejó de buscar el triunfo ante Croacia hasta el último segundo del partido y fue eso y sólo eso, su búsqueda permanente de la victoria, su fe en conseguirla y su machacona insistencia, fruto de una férrea voluntad, lo que llevó al equipo nacional al éxito en un partido que se le había puesto cuesta arriba, tras una jugada desgraciada que selló Pablo con un despeje que sobrepasó a Reina a los 14 minutos de juego. El gol, que ante otro rival pudo haber sido una losa de tremendas consecuencias, no hizo otra cosa que alimentar las esperanzas de España, que buscó con un ahínco encomiable el portal del notable Pletikosa. Antes incluso del autogol, Joaquín dispuso de una soberbia ocasión de abrir el marcador, pero su cabezazo le salió desviado.
Luis Aragonés hizo debutar a Pernía y a éste no le pudo salir mejor su presentación con España. El equipo del primer tiempo cambió, además de en la banda izquierda de la defensa, sensiblemente en otras con relación al de los anteriores partidos. España jugó con dos puntas en bandas, Joaquín y Reyes, con Raúl, de enganche en el centro y con dos medios, los “Xavis”, Alonso, por detrás y Hernández, por delante, como conductores creativos del equipo, en perjuicio de Albelda y Senna. Por primera vez desde la cita mundialista Michel Salgado apareció por su lateral de referencia, creándose con todo un equipo de carácter marcadamente ofensivo. El inesperado gol en contra volvió, sin embargo, mucho más prudente a Croacia, que apenas dejó resquicios en el centro y que sólo buscó el contragolpe ante un rival volcado como arma de respuesta. El balón fue siempre de España, pero al equipo le costó mucho entrar por la red croata y cuando lo consiguió la madera repelió un disparo de Villa que pudo significar el empate.
El 0-1 condicionó el encuentro hasta que llegó la igualada y lo condicionó porque Croacia no buscó más salidas a su fútbol que las que propiciara el continuo ir de los españoles en busca de las tablas. Esas situaciones son siempre de alto riesgo, porque conducen con demasiada frecuencia a vivir secuencias apasionadas que no hacen otra cosa que favorecer al adversario. Croacia dispuso, como era natural, de media docena de contragolpes que no fructificaron porque la defensa española mantuvo el tipo y porque en ella volvió a ejercer de “mariscal” Puyol, convertido, justamente, en el ídolo de los espectadores.
La primera mitad concluyó entre el quiero de España, que persiguió todas las vías que conducían al área de Pletikosa y el que más insistentemente se plantó en sus inmediaciones fue Joaquín, que se hartó de subir y subir balones. Sólo el número de defensores croatas evitó que alguna de sus innumerables internadas acabara en gol. Luis, con gran criterio, le mantuvo en el segundo tiempo, en el que incorporó al equipo, también, a Ramos en lugar de Salgado; a Torres, en lugar de Raúl, pero en una posición más avanzada y a Luis García por Reyes. Los refrescos produjeron el resultado lógico del aire nuevo y aunque Cañizares salvó un gol a los nueve minutos del segundo tiempo, a los 16, España encontró el primero de los premios que su fútbol ya merecía. Sobradamente. Una falta en la esquina izquierda del área croata puso el balón en el lugar ideal para Pernía. Xavi Hernández amagó que recibía el balón y el debutante disparó, sorprendiendo a Pletikosa. La noche más mágica en la vida de Pernía añadía una cuenta a un rosario de felicidad.
El empate hizo estallar el estadio del Servette, en el que se dieron cita numerosos seguidores de España. Un minuto después, Luis añadió otro mediocampista de apoyo a Xavi Hernández, Iniesta, en lugar de Villa, lo que contribuyó sobremanera a que España armara todavía más su fútbol, que adquirió mayor consistencia y más, incluso, siendo difícil, cuando a los 73, “Cesc” suplió a Joaquín. La España de los medioscentro, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Iniesta y “Cesc” se hizo dueña del partido y que ello supusiera la ausencia de algún delantero con relación a combinaciones anteriores no supuso ninguna merma. Muy fuerte física y anímicamente, el equipo se hizo dueño del campo y del encuentro y puso cerco al marco croata. Torres pudo adelantar a España a los 74 minutos, pero el guardameta croata detuvo el penalti que lanzó, por falta clara de Tudor a Sergio Ramos.
En otras circunstancias, cualquier equipo, incluso el croata, se habría conformado con la igualada, pero eso no ocurrió con España, armada hasta los dientes de una fe increíble en el triunfo. El equipo puso tanto ardor, tanta esperanza, tanta ilusión en él que éste llegó. Sobrepasados los 90 minutos, Torres recibió un balón en profundidad, dribló a su marcador y marcó suavemente en la salida del portero. Era el 2-1 absolutamente justo que ponía fin a un partido en el que la Selección tuvo que luchar contra numerosas adversidades de las que emergió con una victoria que parecía imposible, enormemente trabajada, que respondió a las razones de su fe en ella y que abre un nuevo camino de ilusiones. Si no hubiera sido por la suma de todos estos factores ése 2-1 no habría llegado. Pero a la España de Ginebra le sobraba confianza en sus fuerzas y en su destino.
Y ganó.
Ficha técnica.
Campo.- Estadio del Servette de Ginebra. Quince mil espectadores, dos tercios de ellos seguidores de la Selección española.
Resultado.- España, 2 (Pernía y Fernando Torres); Croacia, 1 (Pablo, en propia puerta).
Goles.
0-1 (14 minutos).- Pablo desvía al fondo del marco de Reina un centro desde la derecha del ataque croata.
1-1 (61 minutos).- Pernía lanza una falta directa, que sorprende a Pletikosa.
2-1 (91 minutos).- Torres se deshace de su marcador, tras recibir un pase en profundidad, y bate por bajo al portero croata.
España: Reina (Cañizares, 46 minutos); Michel Salgado (Sergio Ramos, 46 minutos), Pablo, Puyol, Pernía; Xabi Alonso; Joaquín ( “Cesc”, 73 minutos), Xavi Hernández, Reyes (Luis García, 46 minutos); Raúl (Fernando Torres, 46 minutos) y Villa (Iniesta, 62 minutos).
Croacia: Pletikosa; Simunic, Kovac, Tudor, Simic (Tokio, 85 minutos); Babic, Kovac (Vranjes, 67 minutos), J. Leko (Modric, 46 minutos), Kranjcar (I. Leko, 75 minutos); Prso (Bosnjak, 75 minutos) y Klasnic (Balaban, 88 minutos).
Árbitro.- El colegiado francés Sthepane Lannoy. notas_de_prensa_archivo
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