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Fuente: © FIFA (Español)
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Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2006: La magia brasileña contra un coloso africano
/noticias.info/ El miércoles por la noche se celebrará un partido de alto voltaje: la primera semifinal de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2006. Por un lado, el campeón sudamericano Sport Club Internacional de Porto Alegre es uno de los grandes favoritos al título. Por el otro, el ambicioso Al Ahly Sporting Club egipcio quiere ponerle las cosas difíciles.
Mientras los sudamericanos jugarán su primer partido en suelo japonés en el Estadio Nacional de Tokio, el vencedor de la Liga de Campeones de la CAF ya ha superado con éxito su primera prueba al imponerse en cuartos de final por 2-0 al campeón de Oceanía, el neozelandés Auckland City.
Aunque la victoria ante el equipo de aficionados de Nueva Zelanda no ha sorprendido a nadie, los africanos tuvieron que emplearse a fondo para lograrla. Pasaron auténticos apuros y fueron incapaces de materializar sus múltiples ocasiones. Frente al Internacional deberán afinar la puntería si quieren acceder a la final. "Debemos tener más confianza en nuestras posibilidades", pide su entrenador, Manuel José. "Mis hombres deben jugar sin preocupaciones, puesto que no tenemos nada que perder, y el partido nos ayudará a adquirir una valiosa experiencia".
Para el equipo de Manuel José, la victoria en cuartos de final fue de gran importancia, pero tuvo además un doble significado. Por un lado, se convirtió en la primera victoria de un conjunto africano en una Copa Mundial de Clubes de la FIFA, después de cinco derrotas consecutivas. El Raja de Casablanca perdió sus tres encuentros en la edición de 2000, y Al Ahly fue también derrotado el año pasado en sus dos choques. Por otro lado, por primera vez se ha mantenido la puerta a cero.
Si se quiere repetir la hazaña frente a los brasileños, habrá que mejorar algunas cosas con respecto al primer partido. En semifinales será mucho más complicado mantener el tipo ante los magos sudamericanos del balón.
Sin embargo, el técnico Manuel José mira con serenidad la cita con el Internacional: "El año pasado tuvimos mucha presión, ya que partíamos como favoritos contra los saudíes y los australianos. Ahora el favorito es el rival, y eso nos beneficia. Mis hombres tienen que jugar sin miedo".
El entrenador portugués tiene mucha experiencia que transmitir a sus jugadores, producto de su dilatada carrera. Lógicamente, durante las muchas temporadas que entrenó en la primera división de Portugal, siguió también la liga brasileña, por lo que sabe muy bien cómo enfrentarse el miércoles a los Colorados del Inter. "Hay una gran diferencia entre el fútbol brasileño y el egipcio", explica este técnico de 60 años de edad.
El Internacional, confiado
En todas las ediciones de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA sólo ha tenido lugar un encuentro entre equipos brasileños y africanos: fue en el año 2000, cuando el Corinthians derrotó por 2-0 al Raja de Casablanca. También en el choque del miércoles, el Internacional parece tener más opciones, pues en diez partidos disputados en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, los conjuntos brasileños aún no han sufrido ninguna derrota. El año pasado, el Sao Paulo ganó sus dos partidos y se proclamó campeón. Hace seis años, el Corinthians logró dos victorias y dos empates. En ese mismo campeonato, el Vasco da Gama se impuso en tres encuentros y empató en la final contra su compatriota (0-0). Los lanzamientos de penal favorecieron entonces al Corinthians.
Clemer, el guardameta de los Colorados, está convencido de que la historia se va a repetir el próximo miércoles y se muestra optimista: "Tenemos la moral muy alta y estamos en plena forma. Jugar torneos como éstos no es cosa de todos los días, por eso nos planteamos como objetivo volver a Brasil con este título". Una victoria separa al equipo de Abel Braga de la final de la Copa Mundial de Clubes. "Mis jugadores gozan de una capacidad individual imponente. Creo que tenemos posibilidades de proclamarnos campeones", ha dicho el entrenador.
Para los sudamericanos, lógicamente, hacerse con el título es la meta deseada, pero también, en cierta manera, supone una obligación, después de que las dos ediciones anteriores tuvieran un campeón brasileño. "Es un honor para nosotros estar aquí, en un campeonato en el que participan algunos de los mejores jugadores del mundo", afirma Fernandao. "Queremos estar en la final, y para ello hay que ganar la semifinal. Y tenemos con qué lograrlo". Su compañero Clemer añade sobre la relevancia de este triunfo: "Si conseguimos el título, se verá cumplido un sueño, pues es un título que aún no hemos ganado nunca". notas_de_prensa_archivo
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