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Fuente: © Ministerio del Interior
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Compraban artículos por Internet con tarjetas de crédito fraudulentas
La Policía Nacional detiene a cinco ciudadanos nigerianos por falsificación de moneda y asociación ilícita
Las víctimas eran clientes de entidades bancarias principalmente francesas y alemanas
/noticias.info/ Agentes de Policía Nacional han detenido en Madrid a cinco ciudadanos nigerianos como presuntos autores de los delitos de falsificación de moneda y asociación ilícita. Conformaban una organización dedicada a la compra fraudulenta de todo tipo de productos por Internet, que pagaban con tarjetas de crédito “dobladas” a víctimas extranjeras, clientes de entidades bancarias principalmente de Francia y Alemania.
La Brigada Provincial de Extranjería de la Jefatura Superior de Policía de Madrid contactó con los servicios de seguridad de medios de pago y con empresas de reparto de paquetería. Gracias a la colaboración de ambos, los agentes conocieron el modo de operar de los delincuentes ahora detenidos.
Modus Operandi
El estudio de las compras fraudulentas permitió conocer la identidad de los titulares y qué bancos habían emitido esas tarjetas de crédito. Siempre se trataba de entidades bancarias con sede en el extranjero, normalmente Alemania y Francia. El verdadero titular no recibía la comunicación de las compras hasta pasados unos meses, por lo que los sospechosos disponían de un margen de tiempo que rondaba los tres meses para “quemar” la tarjeta. Por este mismo motivo, éstas eran de crédito y no de débito, de modo que los pagos se efectuaban a meses vencidos.
Los datos de las tarjetas de crédito eran adquiridos a través de hackers, quienes los obtenían mediante todo tipo de intrusismos en la red, tales como servidores de entidades financieras, páginas web, comercios on line, o incluso a ordenadores privados.
Una vez en su poder los datos de las tarjetas, efectuaban compras con cargo a las mismas. La dirección y persona de contacto que daban para la entrega eran siempre falsas, o bien ofrecían un domicilio ficticio para posteriormente recoger los artículos en la sede de la empresa de reparto. En otras ocasiones esperaban a pie de calle, a la puerta de un local o empresa, y firmaban el albarán de entrega con datos y documentos falsos.
Todos estos artículos eran finalmente vendidos a terceros, a través de receptadores o mediante la nueva utilización de Internet, mediante páginas de compras de segunda mano y oportunidades. notas_de_prensa_archivo
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