El Barça de balonmano conquistó este sábado 7 de mayo su séptima Copa de Europa al derrotar al Ciudad Real por 29-27 en el Palau Blaugrana. Iker Romero jugó los últimos minutos con la cabeza vendada y convirtió un penalti a falta de treinta segundos. Además, Dejan Peric firmó una última parada a 12 segundos de la bocina. Con este trofeo, el club suma 24 Copas de Europa entre todas sus secciones.
Un final ajustado para el Barça de balonmano
El equipo azulgrana dominó la primera parte y se fue al descanso con ventaja de 17-15. En ese tramo atacó con eficacia tanto contra la defensa 6-0 como contra la 5-1. Sin embargo, al inicio del segundo tiempo apareció Hombrados en la portería rival y llegaron los problemas defensivos.
El Ciudad Real encadenó tres contraataques seguidos y se puso 23-25 a 15 minutos del final. Entonces, el Barça de balonmano reaccionó con un triple cambio defensa-ataque y dejó la responsabilidad ofensiva en Iker. A partir de ahí, el conjunto manchego solo marcó dos goles en los últimos 16 minutos.
En defensa destacaron Xepkin, Dominikovic y Puig, con Peric bajo los palos. En tanto, el ataque local ganó claridad con László Nagy, que terminó como máximo goleador del partido con nueve tantos. Con 28-27 a dos minutos del final, Iker asumió la responsabilidad.
Iker Romero y Peric deciden la final
Romero lanzó el penalti a falta de treinta segundos con la cabeza vendada. El vasco terminó con siete goles, uno de ellos de penalti. Después, Peric firmó una última parada a 12 segundos del final.
Por otra parte, en el Barça también anotaron Tomàs (3, todos de penalti), Skrbic (3), O’Callaghan (2), Hernández (2), Jeppesen (2) y Jérôme (1). En el Ciudad Real, el máximo anotador fue Duixebàev, con ocho goles. Le siguieron Stefansson (6), Dzomba (4), Urios (4), Kallman (3) y Enterríos (2).
Los árbitros alemanes Lemme y Ullrich dirigieron el encuentro. Hubo cuatro exclusiones para el Barça y tres para el Ciudad Real. Además, Pajovic vio una tarjeta roja directa. Xepkin se quedó con el balón del partido.
La celebración en el Palau
El Palau Blaugrana reunió a 8.000 espectadores. En las gradas estuvieron el rey, los duques de Palma y el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall. El público empujó al equipo.
Xepkin fue el primero en recibir la medalla de campeón. Luego subió Xavier O’Callaghan, que el 15 de febrero anunció su retirada del deporte profesional. Después pasaron el joven Victor Tomàs, Jeppesen, Nagy, Jerome Fernàndez, Fernando Hernàndez y Dejan Peric, acompañados por sus hijos.
El portero David Barrufet recibió el trofeo y lo ofreció de forma simbólica a la afición. Lo recogió cuando faltaban siete minutos para las siete de la tarde. Este título es, además, el primero de la etapa de Espar, que lleva diez meses al frente del equipo.
Maxi y Gabri, desde el palco
Dos futbolistas del primer equipo siguieron la final desde el palco. Uno fue el argentino Maxi Lòpez, con muletas cuatro días después de pasar por el quirófano. El otro, Gabri, que está en la fase final de la recuperación de una lesión.
Maxi habló de «locura» y de la «previa de otro gran espectáculo». También destacó lo «increíble» del público azulgrana. Gabri, en tanto, aseguró que «nunca hasta ahora había vivido un ambiente como el de este sábado 7 de mayo al Palacio».
«Viendo a los jugadores de balonmano celebrando esta Copa de Europa es imposible no pensar como podría ser la fiesta si se ganase la liga de fútbol», admitió Gabri.
Con todo, Gabri tiene claro que «para ganar debemos hacer como el equipo de balonmano, vivir cada partido con intensidad, trabajo y concentración».
Las siete coronas del Barça de balonmano
El Barça de balonmano ganó su primera Copa de Europa en 1991, bajo la dirección de Valero Rivera. Aquella final se resolvió en el Palau con una remontada ante el Proleter. En ese equipo figuraban Serrano, Vujovic, Barrufet, Masip y Sagalés.
Después llegaron cinco títulos consecutivos, entre 1996 y 2000, con el equipo conocido como Dream Team. Allí jugaban, entre otros, Masip, Guijosa, Ortega, Xepkin, O’Callaghan, Urdangarín y Tomas Svensson. Ahora, con Barrufet como capitán y con Nagy, Skrbic e Iker Romero, el Barça de balonmano suma su séptima corona europea.

