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Muere a los 85 años el cineasta José Luis García Sánchez, Oso de Oro en Berlín por ‘Las truchas’

josé luis garcía sánchez: bobina de película y claqueta sobre una butaca en una sala de cine vacía

Imagen generada con IA

El cineasta José Luis García Sánchez murió este domingo en Madrid a los 85 años. La Academia de Cine confirmó el fallecimiento del director, guionista y productor, que ganó el Oso de Oro de la Berlinale con su película Las truchas. Nacido en Salamanca, había sufrido durante un tiempo una enfermedad neuronal. Su muerte llegó, además, un día después del centenario del nacimiento de Rafael Azcona, su amigo y colaborador.

La Academia recordó que estuvo casi 60 años «levantando proyectos, viendo películas, interesándose por el patrimonio cinematográfico, ganando premios y, sobre todo, haciendo amigos». Su trayectoria abarcó la dirección, el guion, la producción y la actuación. También escribió relatos y dirigió teatro.

Los premios de José Luis García Sánchez

El reconocimiento internacional de José Luis García Sánchez llegó con Las truchas. Esa comedia negra obtuvo el Oso de Oro del Festival Internacional de Cine de Berlín a finales de los años setenta. Las referencias sobre el año del galardón varían entre 1977 y 1978. Por otra parte, el festival de San Sebastián le concedió la Concha de Plata a la mejor dirección por el musical La corte del faraón.

En los Goya fue candidato cinco veces al mejor guion, tanto original como adaptado. Ganó en dos ocasiones. La primera fue como uno de los guionistas de Belle Époque, junto a Rafael Azcona y Fernando Trueba. La segunda llegó por la adaptación de Tirano Banderas, el clásico de Valle-Inclán, que firmó con Azcona.

Además, la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) le entregó la Espiga de Honor en reconocimiento a su carrera. Una de sus películas también premió a un intérprete: Stico (1985) le valió a Fernando Fernán Gómez el Oso de Plata al mejor actor en Berlín.

De Salamanca al barrio madrileño de Cuatro Caminos

José Luis García Sánchez nació en Salamanca el 22 de septiembre de 1941. Era hijo de un militar de alta graduación. Sin embargo, desde niño vivió en el barrio madrileño de Cuatro Caminos. En los cines de esas calles, cuando cada barrio de las grandes ciudades tenía varias salas, se le despertó el deseo de hacer lo que veía en la pantalla.

Décadas después describía así su profesión: «Es el oficio más bonito del mundo. No es un trabajo fijo, los compañeros cambian, no son siempre los mismos; y, a veces, te pagan». Antes de dedicarse a ella, se licenció en Derecho y Sociología en la Complutense.

Su vocación artística lo llevó primero al teatro y después al cine. Entró en la Escuela de Cine, donde tuvo como maestros a Carlos Saura y a Basilio Martín Patino, otro salmantino.

Las truchas y otras películas de José Luis García Sánchez

El éxito llegó pronto. Antes de Las truchas dirigió El love feroz o cuando los hijos juegan al amor (1975) y Colorín colorado (1976). Luego vino la película premiada en Berlín, un retrato de la España de la época. En ella, medio centenar de socios de una asociación de pesca deportiva se reúne en un restaurante de las afueras. Celebran su comida anual y reparten premios.

El banquete, en cambio, sale mal. Entran gorrones al salón y los cocineros se declaran en huelga. Al final, las truchas del ganador del concurso están en mal estado, porque no proceden de la pesca.

A lo largo de su carrera, José Luis García Sánchez tocó casi todos los géneros. Hizo musicales como La corte del faraón y crónicas políticas y sociales como La noche más larga o La marcha verde. Adaptó a Valle-Inclán en Tirano Banderas y Divinas palabras (1987). También llevó al cine Tranvía a la Malvarrosa, de Manuel Vicent, y Los muertos no se tocan, nene, de Azcona.

Su filmografía incluye, además, sainetes como El vuelo de la paloma (1989) y documentales como Dolores. Entre sus títulos figuran Suspiros de España (y Portugal), Pasodoble (1988), Siempre hay un camino a la derecha, Adiós con el corazón, María querida y Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando (1997).

La colaboración con Rafael Azcona

La relación con Azcona nació a raíz de El love feroz. Esa película llamó la atención del guionista, que lo llamó para conocerse. Desde entonces, José Luis García Sánchez compartió con él numerosos proyectos. Sobre su amigo decía: «Era un literato que escribía para el cine. Fue el inventor del esperpento cinematográfico».

Como guionista para otros directores, coescribió La vaquilla junto a Luis García Berlanga. Para Manuel Gutiérrez Aragón firmó los libretos de Habla, mudita, Camada negra y El rey del río. Por otra parte, trabajó con Enrique Urbizu en Cómo ser infeliz y disfrutarlo.

Manuel Vicent, su amigo, escribió sobre él: «El nombre de García Sánchez va unido al de Rafael Azcona y al de los Trueba. Con ellos ha trabajado en decenas de guiones, unos convertidos en películas, otros en el cajón, y los más perdidos en el aire entre los orujos de las sobremesas donde pugnaban por desperdiciar una idea genial a cambio de una carcajada».

El teatro y los últimos años de José Luis García Sánchez

El teatro ocupó un lugar propio en su vida. En 2016, en una conversación con el crítico Diego Galán, José Luis García Sánchez afirmó: «A mí me gusta más el teatro que el cine. El teatro es sagrado». En esa charla destacó su montaje de El beso de la mujer araña, de Manuel Puig. Galán lo definió entonces como «agitador imparable».

En los últimos años se retiró a su pesar. Hace una década lo explicaba así: «Ahora o haces cine con las televisiones o no hay cine, y estas no quieren directores». También sostenía que su generación no pudo hacer lo que quería y que, cuando por fin pudo, «ya está pasado de fecha».

Su última aparición pública fue en el documental La memoria del cine, dedicado a Fernando Méndez-Leite, presidente de la Academia de cine. En esa conversación, Méndez-Leite le preguntó: «¿Piensas en la muerte?». José Luis García Sánchez respondió: «Yo no, pero ella sí piensa en mí». Por teléfono, en tanto, solía contestar con una frase breve: «Siempre a la orden».

Estuvo casado con Rosa León. Su hijo, Víctor García León, también es cineasta.

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