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Muere a los 52 años el cineasta chileno Sebastián Lelio, ganador del Oscar por ‘Una mujer fantástica’

Sebastián Lelio: sala de cine vacía con butacas rojas, pantalla iluminada y una bandera de Chile junto al escenario

Imagen generada con IA

El cineasta chileno Sebastián Lelio, ganador del Oscar por Una mujer fantástica en 2018, murió este viernes a los 52 años. Fue hallado sin vida al mediodía en su domicilio de la comuna de Las Condes, en Santiago de Chile. Su familia atribuyó el fallecimiento a «motivos de salud» en un comunicado. En ese momento, el director rodaba la adaptación de la novela Poeta chileno, de Alejandro Zambra.

El comunicado de la familia y la investigación judicial

La familia Lelio Kassai y la familia Campos Watt firmaron un escrito conjunto. Lo difundió en redes sociales su pareja, la actriz Amalia Kassai. «Con mucha tristeza, comunicamos el fallecimiento por motivos de salud del cineasta chileno Sebastián Lelio», decía el texto. Además, agregaba: «Estamos atravesando un momento de mucho dolor y su recuerdo permanecerá para siempre entre nosotros».

El mensaje también lo describió como «una hermosa persona que aportó a la cultura chilena en grandes momentos de su historia». Sin embargo, no se comunicó públicamente una causa concreta de la muerte. Por otra parte, el Ministerio Público informó que el fiscal jefe de Flagrancia, Jorge Reyes, liderará la indagatoria sobre el deceso.

De Mendoza a la escuela de cine

Sebastián Lelio Watt nació el 8 de marzo de 1974 en Mendoza, Argentina. Su familia se trasladó a Chile cuando él tenía dos años. Por eso se consideraba chileno. Durante su adolescencia vivió en distintas ciudades del país, entre ellas Cholgúan, una pequeña localidad a casi 500 kilómetros al sur de Santiago.

Al terminar el colegio, probó brevemente con el periodismo. Después se matriculó en la escuela de Cine de la Universidad de Chile. Sus primeros trabajos fueron cortometrajes: 4, Cuatro, Smog y Ciudad de maravillas. También participó en una película de varios directores antes de su debut en solitario.

Ese debut llegó con La sagrada familia (2006), que filmó en apenas tres días. La película pasó por más de un centenar de festivales y recibió 28 premios nacionales e internacionales. Luego vinieron Navidad (2009), que llegó al Festival de Cannes, y El año del tigre (2011), proyectada en el Festival de Locarno.

Gloria y el Oscar de Sebastián Lelio

El primer gran reconocimiento internacional llegó con Gloria (2013). La película retrata a una mujer que busca una nueva relación sentimental en la madurez. Su protagonista, Paulina García, ganó el Oso de Plata a la mejor actriz en la Berlinale. Además, el filme fue elegido para representar a Chile en la carrera a los Oscar. También estuvo nominado a los Goya como mejor película iberoamericana.

Después llegó Una mujer fantástica (2017), protagonizada por Daniela Vega. La historia sigue a una mujer trans que enfrenta la muerte repentina de su pareja y el rechazo de la familia de él. Entre sus productores figuraba Pablo Larraín. En 2018, la cinta ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa y el Goya a la mejor película iberoamericana.

Con ese premio, la cinta se convirtió en el primer largometraje chileno en conseguir ese galardón. Al recibirlo, acompañado por buena parte del equipo, Sebastián Lelio dijo: «Somos chilenos, nos gusta actuar en manada».

Hollywood, Netflix y el musical La ola

En esos años, el director amplió su carrera internacional. Su debut en inglés fue Disobedience (2017), con la británica Rachel Weisz y la canadiense Rachel McAdams. La película narra el reencuentro de dos mujeres en una comunidad judía ortodoxa. Luego filmó Gloria Bell (2018), una nueva versión de Gloria encabezada por la estadounidense Julianne Moore.

En 2022 estrenó El prodigio (The Wonder), su primera producción con Netflix, con Florence Pugh. El filme adapta una novela de Emma Donoghue. En él, una enfermera investiga el supuesto ayuno milagroso de una niña en la Irlanda del siglo XIX. Sebastián Lelio lo presentó a competición en el Festival de San Sebastián. Lo definió como «una reflexión sobre el poder de la ficción, sobre los mecanismos de la ficción y los efectos políticos de la ficción». Además, sostuvo: «Las historias pueden usarse perversamente o de manera virtuosa, pero son poder».

Tras el Oscar, desarrolló La ola, un musical de gran escala sobre las movilizaciones feministas de las universitarias chilenas en 2018. Lo desarrolló durante siete años con un equipo mayoritariamente femenino. La cinta se estrenó en 2025 en el Festival de Cannes, en la sección no competitiva Cannes Premiere, y dividió a la crítica. «La película es un juego. Creo que los espectadores que la ven en serio no van a poder entrar», explicó entonces.

Las ideas de Sebastián Lelio sobre el cine

Su filmografía giró en torno a la identidad, la libertad, las relaciones humanas y las tensiones sociales. Además, le interesaban el control de los cuerpos, en especial el que sufren las mujeres, y los mandatos sociales. «En el fondo el problema siempre es la tensión entre la ley y el deseo», afirmó en una ocasión.

En una de sus últimas entrevistas, citó a Hitchcock: «Creo mucho en lo que dice Hitchcock que una película debería ser más un trozo de pastel que un trozo de vida». Sin embargo, agregó que una película «tiene que tener también una dimensión política». Sobre la industria, Sebastián Lelio opinó: «Siempre es una relación tensa la relación entre arte y mercado. Pero no existe el arte en el vacío». Y concluyó: «Uno mete la mano en el fango e intenta sacar de ahí el mejor balance posible entre lo soñado y lo posible. Ahí está el cine».

A mediados de 2025 también habló sobre la amenaza a los derechos de las mujeres. «La guerra cultural está abiertamente declarada y el desmantelamiento de las universidades en Estados Unidos es una señal terminal», dijo. En su opinión, tras el Me Too de 2017, «lo que hay ahora es un acallamiento y yo iría más lejos: es un momento de venganza».

Poeta chileno, el último rodaje de Sebastián Lelio

Al morir, el director rodaba en Santiago Poeta chileno, basada en la novela homónima de Alejandro Zambra. Iba a ser su décimo largometraje. La filmación había comenzado a finales de septiembre. La producía Fábula, de los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín, con la participación de Amazon MGM Studios. Por ahora, no se anunció cómo afectará la muerte del director a la película.

Fábula, la productora que lo acompañó en gran parte de su trayectoria, también lo despidió. «Con profundo dolor despedimos a Sebastián Lelio, un contador de historias cuya mirada sensible y valiente marcó el cine chileno y trascendió fronteras. Sus películas y personajes seguirán con nosotros», publicó.

En tanto, el ministro de Cultura del Gobierno de José Antonio Kast, Francisco Undurraga, lamentó la muerte del cineasta. Destacó que su cine puso en el centro a personajes que «pocas veces habían sido mirados y llevó a Chile a lo más alto del mundo audiovisual». «Su sensibilidad y su obra seguirán siendo parte del legado cultural nuestro país», añadió.

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