La operación FILO ha permitido detener a 20 personas y desarticular una organización que extorsionaba a bandas de narcotraficantes en distintos puntos de Cataluña. La Guardia Civil ha desarrollado la investigación en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía y los Mossos d’Esquadra. Además, los agentes han intervenido 9 pistolas, 12 vehículos, cerca de 1.500 kilogramos de hachís, teléfonos móviles y varios ordenadores.
Así actuaba la banda desarticulada en la operación FILO
La actividad principal de la organización era el tráfico de drogas. Sin embargo, su método era singular. Primero contactaba con traficantes que suministraban estupefacientes y negociaba la compra de una cantidad importante. Después, una vez cerrado el trato, se fijaba un punto de entrega.
En ese lugar no aparecían los supuestos compradores. En cambio, se presentaba un grupo de seis o siete personas armadas, con placas de la Guardia Civil y, a veces, con chalecos policiales. Así, simulaban la detención de los traficantes, los secuestraban, los agredían con gran violencia y les robaban la carga. Por último, otros miembros de la propia red introducían la droga en el mercado negro. Los investigadores señalan que la banda actuaba con la seguridad de que sus víctimas no presentarían denuncia.
Un secuestro en Cambrils como punto de partida
La Guardia Civil inició la operación FILO en enero de 2003. Entonces supo que siete hombres, haciéndose pasar por guardias civiles, habían secuestrado a dos ciudadanos magrebíes en Cambrils (Tarragona). Las dos víctimas sufrieron lesiones importantes. Incluso, a uno de ellos le amputaron un dedo. Ambos recibieron asistencia hospitalaria en Tarragona.
Por otra parte, el suceso dio lugar a la apertura de diligencias en el Juzgado de Instrucción número 7 de Reus. Su titular encargó la investigación a la Guardia Civil, que ya tenía cierta información sobre el grupo responsable.
Els Casuals y las primeras detenciones de la operación FILO
Esa información permitió centrar las pesquisas en un conjunto de individuos que se reunían en un bar cercano al Nou Camp. Todos pertenecían al grupo radical Els Casuals. En junio de 2003, la Guardia Civil detuvo en Barcelona a los dos primeros implicados: Carlos N.P., de 23 años y miembro de Els Casuals, y su padre, Carlos N.L., de 50 años.
Más tarde, en agosto, cayó el ciudadano marroquí Yassin A., de 40 años. Tras esas tres detenciones, la investigación continuó para reunir pruebas contra otros tres sospechosos. Se trataba de Ricardo M.L., de 33 años; José Antonio P.B., de 32, y Carlos M.M., de 25. Los tres integraban también Els Casuals.
Las detenciones de Vic y el equipo conjunto
El 3 de octubre de 2003, los Mossos d’Esquadra detuvieron en Vic a seis personas de un grupo armado mientras secuestraban a un ciudadano marroquí. Una séptima persona se quitó la vida al verse descubierta. Los detenidos pasaron a disposición del juzgado de guardia de Vic el 6 de octubre.
Tres de los implicados ya figuraban en la operación FILO. Por eso, la Guardia Civil trasladó sus antecedentes a la policía autonómica y se elaboró un informe para el juez de Vic. A partir de él se registraron domicilios. En paralelo, los Mossos descubrieron una nave con 1.475 kilogramos de hachís y 1.300 gramos de cocaína. La droga pertenecía, según la investigación, a Abderraman K.B., de 55 años y vecino de Vic, y a Mohamed A., de 39, víctima del secuestro y huido.
Después, el Juzgado de Reus se inhibió a favor del de Instrucción número 2 de Vic. Así se creó un equipo conjunto de Guardia Civil y Mossos d’Esquadra, dirigido por el juez y coordinado por el Fiscal Especial Contra la Delincuencia Organizada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
Amenazas a Laporta y el balance final de la operación FILO
Durante la investigación surgieron otros delitos presuntamente vinculados al grupo. Entre ellos figuran las amenazas que sufría desde noviembre el presidente del Fútbol Club Barcelona, Laporta. Por eso, el juez de Vic incorporó al Cuerpo Nacional de Policía para esclarecer ese asunto.
En la fase final de la operación FILO, el 17 de febrero de 2004 fueron detenidos en Girona el guardia civil Manuel G.T., de 45 años; en Sant Antoni de Calonge, Miguel B.P., de 57, y en Salou, el argentino Oscar M.G., de 53. El 19 de febrero cayeron en Sant Celoni Carlos N.P., en libertad provisional desde septiembre de 2003, e Iván M.G., de 26 años y miembro de Casuals.
Además, el 24 de febrero fueron arrestados Javier D.M., de 37 años, en Vilanova i la Geltrú; Juan José V.O., de 30, en Rubí; Manuel G.B., de 24, en Hospitalet de Llobregat, y Antonio T.A., de 32, en Barcelona. Ese día, el Cuerpo Nacional de Policía detuvo a Manuel S.B., de 61 años. En tanto, el 23 de diciembre fue arrestado en el aeropuerto de Frankfurt David M.C., de 28 años, con 3 kilogramos de cocaína, cuando volvía a Barcelona desde México.
Los 20 detenidos están acusados, entre otros, de asociación ilícita, tráfico de drogas, lesiones, amenazas, robos y tenencia ilícita de armas. En total se han intervenido 4.800 gramos de cocaína, 3 motocicletas, armas blancas, 8 chalecos con la inscripción “Guardia Civil”, 6 carteras con documentación falsificada, esposas, porras, pasamontañas y 8 ordenadores que aún se analizan.

