La escritora Eva Baltasar ganó este lunes en París el premio Médicis Étranger, la categoría de novela extranjera del galardón francés, por Ocàs i fascinació, titulada Ocaso y fascinación en castellano. El jurado distinguió la traducción al francés, Déclin et fascination, que firmó Annie Bats para la editorial Verdier. Además, Club Editor, que publicó el original en catalán, sostiene que es la primera obra catalana que recibe este reconocimiento.
Una novela sobre la precariedad y la soledad
La obra que obtuvo el premio Médicis es un relato breve e inquietante. Su tema es la precariedad, pero también la soledad. En catalán la publicó Club Editor, mientras que en español salió con Random House.
La protagonista es una mujer con estudios que intenta abrirse camino en una gran ciudad. Sin embargo, su empleo es precario. Su situación se derrumba cuando pierde el trabajo y, al mismo tiempo, la vivienda que alquilaba. Termina en la calle y sobrevive limpiando casas de personas acomodadas. Con ellas, por otra parte, desarrolla un vínculo obsesivo. La novela tiene, además, tintes góticos.
El libro aborda la crisis de la vivienda y la situación de jóvenes preparados que no logran recursos para vivir con cierta holgura. El jurado francés valoró en especial ese aspecto social. La historia se divide en dos partes contrastadas. La segunda, en tanto, plantea preguntas que la propia sociedad se formula.
Eva Baltasar celebra el premio Médicis para la literatura catalana
La autora habló por teléfono desde París, donde asistía a la gala. Interrumpió unos minutos el almuerzo para atender la llamada. «Hoy me siento menos sola, me siento muy consolada al saber que comparto estos personajes y estas historias con los lectores», declaró. También explicó: «Porque mis personajes me dan mucha compañía, en este mundo tan frágil e inhóspito donde vivimos».
Baltasar subrayó el alcance del premio Médicis para su lengua. «Pero sobre todo estoy muy contenta porque es el primer libro escrito en catalán que recibe el premio», afirmó. Además, añadió: «Con ello, se pone la atención en mi novela, pero también sobre la literatura catalana, con el añadido de que se trata de un premio de Francia, el país vecino». En ese país, las literaturas en lenguas como el catalán no fueron tenidas en cuenta tradicionalmente.
Por su parte, Club Editor aseguró en redes sociales que se trata de «la primera obra catalana que recibe este premio». Antes de Baltasar, la única novela catalana que había optado a este reconocimiento era Jo confesso, de Jaume Cabré.
De Permafrost a Peces, una obra traducida a una docena de idiomas
Baltasar nació en Barcelona en 1978. Desde hace algunos años, sus novelas circulan en una docena de idiomas. Por eso, el premio Médicis llega como reconocimiento a esa presencia internacional. Su despegue llegó con el éxito inesperado de Permafrost, publicada en catalán como Permagel. Es el monólogo interior de una mujer aislada. Desde entonces, la autora se convirtió en una de las voces más influyentes y leídas de la literatura catalana.
Después publicó Boulder, en 2020. Esa novela sigue a una cocinera de barco mercante que se ve abocada a una gestación asistida. Vendió 20.000 ejemplares en catalán y tuvo tres ediciones en castellano. Además, quedó finalista del premio Booker Internacional. Luego llegó Mamut, más corta y esencialista. Su protagonista es una veinteañera que iba para socióloga, pero se siente «enjaulada» y decide romper con la sociedad.
Su último libro es Peces, Peixos en catalán. Narra una relación tóxica entre una escritora y una vendedora ambulante de pescado. El director de cine Pedro Almodóvar contó hace unos días que le gustaría adaptarla. Antes, ya se había interesado por Boulder.
En tanto, Permafrost tiene una versión teatral que ahora se representa en el Espai Texas de Barcelona. La dirige Victoria Szpunberg y la interpreta Maria Rodríguez Soto. La prosa de Baltasar tiene una densidad casi litúrgica. «Puede venir de la poesía y también de mi educación religiosa», explicó en una entrevista reciente.
Origen e historia del premio Médicis
El premio Médicis forma parte de los grandes galardones literarios que Francia entrega cada otoño. Se anuncian en torno al Goncourt, el reconocimiento más prestigioso de las letras en francés. Lo fundaron Gala Barbisan y Jean-Pierre Giraudoux. Se entrega desde 1958 con un objetivo concreto: premiar novelas que se apartaban de los gustos dominantes y que los premios tradicionales no reconocían.
La categoría Étranger, por otra parte, se otorga desde 1970 a la mejor novela traducida del año. En sus últimas ediciones la ganaron la Nobel Han Kang, Lidia Jorge, Auður Ava Ólafsdóttir y Antonio Muñoz Molina. Entre sus nombres históricos figuran Milan Kundera, Julio Cortázar, Doris Lessing, Umberto Eco, Philip Roth y Enrique Vila-Matas. El año pasado, el premio Médicis de novela extranjera fue para The Good Neighbours, de la británica Nina Allan.
Los demás ganadores y finalistas del premio Médicis
El galardón principal, destinado a la novela en lengua francesa, fue para Philippe Vasset por Dans les grandes lignes, publicada por Flammarion. Además, Jean-Baptiste Del Amo ganó en la categoría de ensayo con Une éclaircie, editado por Stock. El año pasado, el premio principal había sido para Emmanuel Carrère por Kolkhoze.
Baltasar compitió con otros ocho finalistas en la categoría extranjera. Eran Lavinia Braniste, Laura Kasischke, Masashi Matsuie, Hanna Nordenhök, Alcide Pierantozzi, Michele Ruol, Robert Seethaler y el colombiano Juan Gabriel Vásquez. Club Editor había dado a conocer esa lista.
El jurado del premio Médicis estuvo integrado por Pascale Roze, Marianne Alphant, Michel Braudeau, Marie Darrieussecq y Dominique Fernandez. También lo formaron Anne F. Garréta, Patrick Grainville, Andreï Makine y Alain Veinstein. Por otra parte, el ganador del Goncourt se conocerá el martes.

