La coalición militar liderada por Arabia Saudita informó la madrugada de este martes que interceptó tres misiles balísticos en una nueva ola de ataques hutíes contra el reino. Uno de los proyectiles apuntaba a Riad. Los otros dos tenían como blanco la ciudad de Jamis Mushait, en el suroeste del país. El anuncio llegó después de varios días de ofensivas con víctimas en ambos países.
El portavoz de la alianza, Turki al Maliki, afirmó que el misil disparado contra la capital fue «interceptado y destruido». Además, se refirió a los rebeldes como la «milicia terrorista hutí». La coalición actúa en apoyo del Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente.
La noche del lunes, fuertes explosiones volvieron a sacudir la capital saudita. Por eso, los habitantes de Riad recibieron en sus celulares una alerta oficial. El mensaje les recomendaba refugiarse «en un lugar seguro». Ese tipo de aviso no se repetía desde hacía semanas.
El aeropuerto de Riad, cerrado por los ataques hutíes
Los insurgentes golpearon el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad. Es el segundo con más tráfico de Arabia Saudita, después del de Yeda. Entre el viernes y el domingo, los ataques hutíes dejaron al menos diecisiete muertos y alrededor de trescientos heridos.
Tras esas ofensivas, la terminal suspendió sus operaciones y anunció un cierre temporal. Las fechas informadas para la reapertura varían: hasta el próximo sábado o hasta el 17 de octubre.
En las últimas semanas, los rebeldes también lanzaron misiles y drones contra territorio saudí. Entre los blancos hubo aeropuertos, instalaciones militares e infraestructura energética. Asimismo, los insurgentes atacaron instalaciones petroleras en Riad en los últimos días, con decenas de muertos y heridos.
Aerolíneas de Europa y Asia suspenden vuelos
Las perturbaciones obligaron a compañías de Europa y Asia a suspender servicios. El Grupo Lufthansa canceló todos sus vuelos a Riad hasta el 16 de octubre. Por su parte, Air France-KLM prorrogó hasta fin de mes la suspensión de vuelos desde y hacia la capital.
Etihad Airways, en tanto, canceló vuelos entre Abu Dabi y las ciudades de Riad, Yeda y Dammam. La empresa lo atribuyó a las «perturbaciones en la región». También precisó que la ruta entre Abu Dabi y Riad seguirá cancelada hasta el 19 de octubre. A su vez, Qatar Airways anunció el lunes la suspensión temporal de sus vuelos a Riad y Dammam por la «situación actual».
Delta Air Lines, por otra parte, postergó hasta marzo de 2027 la ruta entre Atlanta y Riad. Ese servicio iba a comenzar el 23 de octubre. El lunes, el servicio de seguimiento Flightradar24 mostró aviones que evitaban la ciudad. Sin embargo, algunos reactores cruzaban el espacio aéreo saudí y aterrizaban en Yeda, en la costa occidental.
Los ataques hutíes figuran entre las interrupciones más significativas para la aviación saudita en años. Además, presionan a un sector que ya enfrenta conflictos en Oriente Medio y precios más altos del combustible para aviones. También generaron preocupación por la posibilidad de que la aviación civil se convierta en objetivo de conflictos armados.
Bombardeos en Yemen tras los ataques hutíes
Los hutíes, respaldados por Irán, denunciaron en la víspera la muerte de al menos nueve civiles en bombardeos saudíes. Entre las víctimas hubo cinco niños y una mujer. Los ataques alcanzaron la provincia de Al Yauf, en el norte de Yemen. Esa zona es un frente recurrente por su ubicación estratégica y su cercanía con la frontera saudita.
Este martes, los rebeldes informaron otro ataque aéreo de la coalición contra la instalación petrolera de Ras Isa, en la provincia de Al Hodeida. Según su versión, al menos dos personas murieron y otras dos resultaron heridas. El Ministerio de Salud hutí habló de «un nuevo crimen cometido por la brutal coalición liderada por Arabia Saudí». Su portavoz, Anis al Asbahi, afirmó que los bombardeos alcanzaron la Corporación Petrolera en la zona.
El ministerio sostuvo que atacar «instalaciones petroleras vitales constituye una violación flagrante del derecho internacional humanitario». En cambio, la coalición no hizo comentarios. Antes, había advertido sobre ataques contra depósitos de combustible en las afueras occidentales de Saná, pero no avisó de los supuestos ataques contra Ras Isa.
De hecho, la alianza atacó este martes el principal depósito de combustible de Saná. Lo hizo después de pedir la evacuación de la zona, en el primer aviso de ese tipo desde el inicio de la escalada. Ras Isa es una zona de almacenamiento de petróleo al norte del puerto de Al Hodeida. Esos puertos del mar Rojo sirven para transportar combustible, mercancías y ayuda humanitaria.
Trump y la advertencia de los rebeldes a Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que habló con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, sobre los ataques hutíes. «Los hutíes se están portando muy mal. Se están portando muy mal. Nada bien», dijo ante la prensa en Washington. Consultado sobre si trató el tema con Bin Salman, respondió: «Sí, he hablado con él».
Por su parte, los hutíes advirtieron el lunes que responderán de forma «rápida y dolorosa» si Estados Unidos interviene en el conflicto. La amenaza llegó después de que Arabia Saudita, aliado de Washington, pidiera su apoyo ante la intensificación de las ofensivas.
Analistas consideran que Washington debe evaluar el costo de intervenir en un escenario marcado por sus tensiones con Irán. A su juicio, una mayor implicación estadounidense podría ampliar el conflicto. En cambio, mantenerse al margen pondría a prueba su credibilidad como garante de seguridad de sus aliados.
Origen y alcance regional de los ataques hutíes
Los hutíes, también conocidos como Ansar Allah, tomaron Saná en 2014. Luego se expandieron por gran parte del norte y el oeste de Yemen. Eso desencadenó en 2015 una intervención militar liderada por Arabia Saudita. Desde 2022 se mantenía una tregua, que ahora quedó amenazada por la reanudación de las hostilidades.
La escalada actual estalló a mediados de julio. Entonces, los hutíes acusaron al reino de bombardear el aeropuerto de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní. Sin embargo, esa acción fue reivindicada por el Ejército yemení, bajo patronazgo absoluto del Ejecutivo saudí. Desde entonces, los ataques hutíes y las respuestas de la coalición se multiplicaron.
El movimiento desarrolló capacidades militares asimétricas, como misiles y drones. Según analistas, los ataques hutíes tienen además implicaciones globales por la importancia de los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb para el tránsito de hidrocarburos y mercancías. Mientras tanto, Arabia Saudita busca proteger su infraestructura y su imagen como destino de inversiones, negocios y turismo.

