El cumpleaños de Leonor, que llegó a los 21 años este sábado 31 de octubre, se celebró en la intimidad y bajo el luto nacional. La princesa de Asturias y heredera de la Corona compartió una comida familiar con los reyes Felipe VI y Letizia y con su hermana, la infanta Sofía. La fecha coincidió con el tercer día de luto oficial por la tragedia ferroviaria de Urda.
Un cumpleaños de Leonor marcado por el luto nacional
En medio del luto nacional, la Casa Real optó por una celebración en la más estricta intimidad, con tan solo una comida en familia. Además, se aprovechó el fin de semana para reunir a los cuatro. En otros años, los calendarios escolares impidieron ese encuentro.
El periodista Pedro Jota Fernández definió la jornada como «un 31 de octubre bastante diferente para la princesa Leonor». También sostuvo que el día estaba «ensombrecido por los tres días de luto oficial». En su versión, la heredera no iba a tener «grandes celebraciones salvo una comida con sus padres, su hermana y también su abuela». Fernández apuntó que a la reunión podría haberse sumado Paloma Rocasolano, abuela de la princesa.
Por otra parte, el cumpleaños de Leonor llegó en días en que los reyes visitaron a los heridos y a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Toledo. Aún no se ha visto a la princesa acompañar a sus padres en actos de ese tipo. Tampoco se descarta que festeje la fecha con sus amigos de la universidad.
Vida universitaria en la Carlos III de Getafe
El cumpleaños de Leonor la encuentra en plena etapa universitaria. El 7 de septiembre inició sus estudios en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Esa facultad está en el campus de Getafe. Allí cursará durante cuatro años la carrera de Ciencias Políticas.
Su horario va de 9:00 a 14:00 horas, sin clase los jueves. En tanto, las materias abarcan Ciencia Política, Humanidades, Derecho, Economía, Sociología, Historia y Relaciones Internacionales. Al elegir una universidad pública, hizo lo mismo que su padre. El rey Felipe VI estudió en la Universidad Autónoma de Madrid.
El primer día de clase, la princesa llegó sola y entró por la puerta general. Además, se la describe como una alumna aplicada que asiste con puntualidad. También circularon imágenes suyas en una cafetería de Getafe junto a sus compañeros.
Fuera del aula, Leonor intenta llevar la vida «de una chica de 21 años», sin llamar demasiado la atención. Según Fernández, «se mueve mucho por el centro de Madrid y va a pubs, a uno muy céntrico en el barrio de Salamanca y acompañada de guardaespaldas». Sus escoltas también cuidan esa discreción.
Tres años de formación militar
Antes de llegar a la facultad, la heredera completó tres años de instrucción militar. Primero pasó por el Ejército de Tierra, en Zaragoza. Después estuvo en la Armada, en Marín (Pontevedra), y a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano. Por último, se formó en la Academia General del Aire, en San Javier (Murcia).
Con el cumpleaños de Leonor, esa etapa castrense ya quedó atrás. Sin embargo, la princesa aún no recibió sus despachos. Será el próximo mes de julio cuando el rey le entregue los de teniente de Infantería del Ejército de Tierra. También recibirá el de teniente de la especialidad Vuelo del Ejército del Aire y del Espacio y el de alférez de Navío del Cuerpo General de la Armada.
Además, antes de la carrera militar cursó dos años de formación académica internacional en el UWC College de Gales. En todas esas etapas compatibilizó sus estudios con los compromisos institucionales como heredera.
Mensajes para su generación antes del cumpleaños de Leonor
Una semana antes del cumpleaños de Leonor, la princesa participó en la entrega de los premios que llevan su nombre. Los actos se celebraron en el Teatro Campoamor de Oviedo, junto a los reyes y la infanta Sofía. En esa ocasión entregó las insignias y recibió en audiencia a los galardonados en solitario. Hasta ahora, lo habitual era hacerlo con el resto de la familia real.
En su discurso, volvió a poner el acento en los jóvenes. Invocó la esperanza frente a «cierto desaliento, quizá escepticismo, quizá indignación» que percibe en la actualidad. También se refirió a cómo mantener «el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo». Por otra parte, mencionó la dificultad para acceder a una vivienda asequible, el futuro del medio ambiente y el peso de las redes sociales y la inteligencia artificial.
Un año antes, en esos mismos premios, había abierto su intervención con un guiño generacional: «Siendo de la Generación Zeta e hija de una de la equis y de un boomer, tengo la sensación de que una carta permite pararse, profundizar y pensar más». En los últimos Premios Princesa de Girona, en tanto, bromeó antes de hablar de sus influencers favoritos: «Ya sé que en principio no conviene que revele ciertos aspectos de mi intimidad».
Las normas sobre los regalos en el cumpleaños de Leonor
El cumpleaños de Leonor también plantea cómo deben gestionarse los obsequios que recibe. Cuando están vinculados a la representación de la Corona, tienen que analizarse según normas de protocolo, transparencia y responsabilidad. La Familia Real española tiene una normativa específica sobre regalos institucionales, en vigor desde el 1 de enero de 2015.
Esa regla fija criterios para la aceptación, el registro y el destino de los obsequios. Su objetivo es evitar que los regalos ligados a la actividad oficial se conviertan automáticamente en bienes privados. La experta en protocolo María José Gómez y Verdú explicó que el significado de un regalo cambia cuando quien lo recibe ocupa un puesto institucional.
«Ya no importa únicamente la intención de quien lo entrega, sino también el contexto, el valor del obsequio, la relación entre ambas partes y las posibles implicaciones de su aceptación».
Los cumpleaños de la Familia Real, en tanto, se enmarcan siempre en el ámbito de la esfera privada.

