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Felipe VI, en Ceuta: “La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables”

felipe vi en ceuta: puerto costero de noche con luces cálidas reflejadas en el agua y ventanas iluminadas

Imagen generada con IA

La visita oficial de Felipe VI en Ceuta se concretó este martes 13 de octubre, junto a la reina Letizia, y es la primera desde que asumió el trono en 2014. En un discurso ante la sociedad civil, el monarca afirmó que “la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables”. Además, sostuvo que cualquier amenaza contra la frontera de la ciudad afecta al conjunto de la Unión Europea. El viaje llega unos tres meses después de la entrada irregular de más de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos.

Felipe VI en Ceuta: una defensa de la soberanía “sin fisuras”

El discurso de Felipe VI en Ceuta cerró la jornada oficial de los reyes. Durante el encuentro con representantes de la sociedad civil, el monarca reclamó una respuesta unida de instituciones y partidos. Pidió que las fuerzas políticas estén “sin fisuras ni medias tintas” a la altura de la ciudadanía.

“La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles y ante cualquier riesgo nuestra obligación es su defensa y preservación”, expresó. Asimismo, describió a Ceuta y Melilla como parte “irrenunciable” de España.

El rey también vinculó la frontera de ambas ciudades con la Unión Europea. “Ceuta es España, Ceuta es Europa. Por tanto, su frontera, como la de Melilla, es de la Unión, cualquier amenaza que sufra es una amenaza al conjunto de la Unión Europea”, afirmó. Por eso, pidió que la responsabilidad común sobre la frontera exterior se traduzca en solidaridad y compromiso de los Estados miembros.

En ese sentido, contó que abordó recientemente la cuestión con los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y de Finlandia, Alexander Stubb. Según explicó, situaciones como la de Ceuta ponen a prueba el sentido de pertenencia europea. “Ahora más que nunca es tiempo para la unidad institucional, para la colaboración”, sostuvo.

Un llamado a la buena vecindad con Marruecos

Por otra parte, el monarca defendió que España y la Unión Europea mantengan una relación de “buena vecindad” con Marruecos. Sin embargo, aclaró que ese vínculo debe apoyarse en la confianza y el respeto mutuo.

“Tener una buena relación de vecindad con Marruecos, de progreso y provecho para ambos lados de la frontera, esa relación ha de estar basada y sostenida siempre en la confianza, en el respeto mutuo”, señaló. Luego agregó que eso “exige buena fe por ambas partes”. También afirmó que España mantendrá ese propósito, aunque siempre a partir de esos principios.

Lo que dijo Felipe VI en Ceuta sobre los migrantes

Otro tramo del mensaje de Felipe VI en Ceuta se dirigió a quienes ingresaron de manera irregular a finales de julio. La entrada masiva ocurrió los días 30 y 31 de ese mes. “Quienes entraron irregularmente en nuestro país deben, como regla de principio, regresar a su lugar de origen, lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos”, dijo.

No obstante, remarcó que mientras permanezcan en España deben ser tratados “con dignidad y humanidad”, con todas las garantías legales. A la vez, pidió que respeten las normas de convivencia y los derechos y libertades de los ceutíes.

El rey describió lo sucedido como una “violación de nuestra frontera” que fue “un shock para todos”. Además, dijo que aún tiene un “enorme impacto” en la ciudad. “Este verano fue todo menos normal”, afirmó. En tanto, destacó el “civismo y tenacidad” de los vecinos y agradeció la labor de policías, guardias civiles, militares, Protección Civil, sanitarios, empleados públicos y voluntarios.

Al cerrar, lanzó un mensaje a los habitantes: “No os vamos a dejar solos ni indefensos”. También comprometió el respaldo “pleno, permanente e inequívoco” de la Corona.

La agenda de los reyes y el homenaje a los fallecidos

La jornada comenzó con una recepción institucional en el Ayuntamiento. Allí, el presidente ceutí, Juan Vivas, entregó al rey la llave de oro de la ciudad. Después, los monarcas visitaron el Santuario de Nuestra Señora de África y el colegio público Vicente Aleixandre.

En el Libro de Honor, los reyes escribieron que con este viaje, “largamente deseado y pendiente”, saldaban una “deuda” con Ceuta. Además, dijeron trasladar “la cercanía y el afecto de toda España”.

Por otra parte, los reyes acudieron al cementerio musulmán de Sidi Embarek. Allí guardaron un minuto de silencio ante las lápidas sin nombre de quienes murieron en el mar durante la crisis. Felipe VI y Letizia trasladaron sus condolencias a los familiares de las víctimas. El miércoles, la agenda continúa en Melilla, la otra ciudad autónoma situada en África.

Una ciudad bajo fuerte presencia policial

Antes de la llegada de Felipe VI en Ceuta, las autoridades despejaron la zona. El domingo, decenas de policías y soldados desmantelaron el último campamento de migrantes del centro histórico, 48 horas antes del arribo de los reyes.

La mayoría de quienes entraron en julio se fueron o fueron devueltos en las horas siguientes. Sin embargo, varios miles permanecieron en este territorio de 18 kilómetros cuadrados. Muchos viven en las calles o en las colinas de la periferia, pese a los centros de acogida abiertos por el Gobierno central. La crisis también generó tensiones entre el Gobierno y las autoridades locales, sobre todo por los menores no acompañados.

En el casco histórico se repite el lema “Ceuta no está en venta, Ceuta se defiende”. “Lo que todos queremos, musulmanes, hindúes, judíos y cristianos, es que se vayan y nos dejen vivir”, opinó Gema Miralles, una esteticista de 54 años.

Reacciones políticas ante la visita de Felipe VI en Ceuta

La visita de Felipe VI en Ceuta ocurre un mes y medio antes de las elecciones generales anticipadas. La víspera, Jordan Bardella, presidente de la Agrupación Nacional francesa, recorrió la ciudad junto a Santiago Abascal, líder de Vox. Ambos acusaron al Gobierno de Pedro Sánchez de un “efecto llamada” por su regularización extraordinaria. No obstante, ese proceso ya había concluido y solo alcanzó a quienes vivían en España antes del 31 de diciembre de 2025.

Además, la soberanía sobre Ceuta y Melilla enfrenta a Madrid y Rabat desde la independencia marroquí en 1956. Según expertos, las crisis migratorias y la supuesta laxitud de las fuerzas marroquíes funcionan como presión diplomática. Varios informes policiales españoles señalaron a las autoridades marroquíes, acusaciones que rechazaron Rabat y Sánchez.

En Marruecos, muchos critican la presencia de Felipe VI en Ceuta. “¡Es una provocación!”, afirmó un residente de Casablanca. En 2007, la visita de Juan Carlos I llevó a Marruecos a retirar a su embajador en Madrid. Esta vez, fuentes diplomáticas y militares aseguran que el viaje cuenta con la aprobación de Mohammed VI, algo que ni Rabat ni Madrid confirmaron. El 9 de octubre, el rey marroquí defendió la “colaboración” con España, pero rechazó cualquier “presión” o “chantaje”.

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