Las negociaciones entre Frente Amplio y Podemos llegan este viernes a su último día con Madrid como principal foco de tensión. Es la fecha límite para registrar coaliciones electorales de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. La izquierda alternativa negocia in extremis para cerrar alianzas. Además, ya selló acuerdos en varias comunidades autónomas, aunque persiste el riesgo de fragmentación en la circunscripción madrileña.
Madrid, el principal escollo entre Frente Amplio y Podemos
La tensión quedó a la vista el jueves. El partido que lidera Ione Belarra ofreció solo a IU acuerdos de unidad en diez comunidades autónomas. Sin embargo, dejó fuera de esa propuesta a Madrid y a Cataluña. La formación de Maíllo la rechazó. Dejó claro que no negociará fuera del espacio Frente Amplio y que se opone a pactos «troceados», porque considera que la unidad debe ser global.
Distintos sectores del espacio asumen que Madrid concentra el choque entre Frente Amplio y Podemos. También creen que las perspectivas de confluir allí son escasas. En cambio, detectan avances suficientes en la mayoría de las comunidades para alcanzar acuerdos de unidad.
El cabeza de lista de Frente Amplio por la capital, el dirigente de Más Madrid Emilio Delgado, tendió la mano a Podemos y a la exministra de Igualdad Irene Montero. No obstante, reconoció que la situación está complicada. Por eso no descarta que haya dos candidaturas a la izquierda del PSOE. Según explicó, los morados tienen sobre la mesa la oferta de un puesto de salida y ahora les toca decidir si lo aceptan o se presentan por su cuenta.
Otros sectores de la futura coalición sostienen que demostraron su voluntad de dar cabida a Podemos en Madrid. Aun así, descartan negociar si ese partido exige encabezar la lista. En consecuencia, intuyen que Podemos concurrirá en solitario en esa circunscripción. En tanto, la futura candidata de Frente Amplio, Ada Colau, envió varios mensajes favorables a una candidatura unitaria. Incluso abrió la posibilidad de renunciar al liderazgo electoral si eso facilitaba el acuerdo. En una entrevista en TVE, afirmó que se puede discutir «el candidato a la presidencia» pero no «la unidad» de la izquierda. Además, pidió a los morados que «escuchen a la ciudadanía».
Acuerdos sellados en Canarias, Baleares y Aragón
Las diferencias no impidieron un primer pacto entre Podemos e IU. Ambos partidos, junto a Nueva Canarias y Sumar, anunciaron el jueves que irán juntos en el archipiélago bajo la marca Unidad del Pueblo Canario. Sin embargo, en esa comunidad también habrá fragmentación. Drago Canarias acordó presentar una candidatura propia a las generales.
Por otra parte, en Baleares, Ara Més alcanzó un acuerdo de confluencia con Sumar e IU, por ahora sin Podemos. Los ecosoberanistas dejan la puerta abierta a sumar a los morados si estos se incorporan a Frente Amplio.
En Aragón, Chunta Aragonesista, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Partido Verde Aragón y Recortes 0 anunciaron el jueves por la noche una coalición. Se presentarán como Frente Amplio Aragón en las elecciones del 29N, también sin Podemos. El presidente de Chunta Aragonesista, Jorge Pueyo, lamentó esa ausencia. «Le lanzamos el guante y le pedimos que se incorpore a este Frente Amplio de Aragón», declaró. Frente Amplio celebró los acuerdos en Aragón y Baleares. Además, mantiene «la puerta abierta» a que Podemos se sume a otras confluencias.
Esquerra Unida rechaza la oferta de Compromís
En la Comunidad Valenciana, el panorama es distinto. El Consell Polític Nacional de Esquerra Unida (EUPV), su máximo órgano de dirección, rechazó con más del 75 % la propuesta de Compromís. Esa oferta invitaba a la formación a integrarse en su candidatura.
Esquerra Unida subrayó que es una organización «con implantación en todo el País Valenciano, con miles de afiliados, más de cien concejales y diversas alcaldías». Asimismo, marcó su posición con una frase: «Podemos sumar con otras fuerzas políticas, pero no ser absorbidos por ellas».
La estrategia de Podemos y el tándem con Rufián
Belarra defendió acuerdos asimétricos en la mayoría de las comunidades para «no perder ni un voto». Sin embargo, exceptuó Cataluña, donde Podemos tiene un acuerdo con ERC, y Madrid. Sobre la capital, sostuvo que la competencia de varias listas no penaliza tanto al momento de obtener escaños. Fuentes de la formación explicaron que buscan salvar opciones de escaño en varias autonomías. También quieren encarrilar alianzas con IU para las elecciones autonómicas de 2027.
Por su parte, el líder de IU defendió que los pactos en las comunidades deben tener una perspectiva estatal. Otras fuentes del partido remarcaron que mantienen contactos con Podemos y otras fuerzas territoriales desde hace semanas. Aun así, aseguraron que no hubo negociaciones bilaterales y que todos los contactos fueron «perfectamente conocidos» dentro del espacio Frente Amplio.
Los morados, en cambio, reivindican el liderazgo de Montero en tándem con el cabeza de lista de ERC, Gabriel Rufián, como revulsivo para el electorado. Además, se abren a que otros partidos se integren en ese proyecto. También reprocharon a los partidos del socio minoritario del Ejecutivo que rechazaran las primarias abiertas que propusieron. El resultado de ese proceso se conoce este viernes. Montero es la única aspirante y ya dijo que seguirá el mandato que surja de esa votación.
Cataluña, otro frente abierto entre Frente Amplio y Podemos
En Cataluña, Comuns y Colau confirmaron que habrá candidatura propia. Además, lamentaron que ERC no quisiera hablar sobre posibilidades de entendimiento. En esa comunidad, Podemos trazó un acuerdo de colaboración: no presentará lista, y ERC incluirá a miembros del partido en sus candidaturas por Barcelona y Tarragona.
Ese pacto también repercute en el diálogo entre Frente Amplio y Podemos. Comuns acusó a Rufián de azuzar la división en las izquierdas por su acuerdo con la formación morada. El candidato de ERC respondió que intentará «una colaboración» hasta el final.
El Senado, la otra negociación de Frente Amplio y Podemos con el PSOE
La izquierda alternativa tiene abierto otro frente negociador. Se trata de la opción de acordar con el PSOE candidaturas unitarias al Senado. El objetivo es maximizar su representación en la Cámara Alta y quitarle la mayoría absoluta al PP. Ambas partes se reunieron el domingo. Desde entonces, las conversaciones siguen con discreción, aunque reina la prudencia sobre las opciones de cerrar un pacto satisfactorio.
El antecedente más parecido se remonta a más de 25 años atrás. Entonces, los líderes del PSOE, Joaquín Almunia, y de Izquierda Unida, Francisco Frutos, firmaron listas conjuntas al Senado en 27 circunscripciones. Sin embargo, no lograron evitar la mayoría absoluta del PP de José María Aznar. Ahora, más allá de lo que ocurra en el Senado, el mapa de las alianzas entre Frente Amplio y Podemos quedará definido al cierre del plazo de este viernes.

