Las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2) siguen en aumento, con una mezcla de viejos y nuevos contaminantes, según el Little Green Data Book 2006 que el Banco Mundial presentó hoy en Nueva York. La publicación anual se lanzó en la sede de las Naciones Unidas, con motivo de la decimocuarta sesión de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (CSD-14).
De acuerdo con esta edición, las emisiones de CO2 ya superan los 24 mil millones de toneladas métricas. Los datos completos más recientes corresponden a 2002. Además, la cifra representa un aumento del 15 % respecto de los niveles de 1992.
China e India aceleran sus emisiones en el Little Green Data Book
Las economías de China e India, en rápida expansión, muestran un crecimiento veloz de sus emisiones. China, que ya es el segundo mayor contaminante, las aumentó un 33 % entre 1992 y 2002. En tanto, las de India crecieron un 57 % en el mismo período. Según el Little Green Data Book, esa tendencia probablemente continuará a medida que crezca la actividad económica.
Sin embargo, el aumento se produjo pese a que China mejoró su eficiencia energética en la última década. En 1992, cada dólar de PIB se asociaba a la producción de 4.8 kilos de CO2. En 2002, en cambio, esa relación había bajado a 2.5 kilos.
Steen Jorgensen, vicepresidente interino de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial, se refirió a ese escenario. Afirmó que esta realidad muestra la necesidad de encontrar formas creativas de involucrar a todas las grandes economías del mundo para resolver un problema global como el cambio climático. También mencionó el Marco de Inversión para Energía Limpia y Desarrollo, un nuevo enfoque respaldado por los gobernadores del organismo para impulsar las inversiones energéticas y reducir a la vez los gases de efecto invernadero.
Los países ricos siguen al frente de las emisiones y del consumo
Aun así, las emisiones provienen sobre todo de los países ricos. Estados Unidos aporta el 24 % del total, y los países de la Unión Monetaria Europea, el 10 %. No obstante, la participación de los países en desarrollo crece con rapidez. Entre 2000 y 2002, las emisiones globales subieron un 2.5 % anual, y cerca de dos tercios de ese aumento vino de países de ingresos bajos y medianos.
Por otra parte, el consumo de energía por habitante es más alto en los países ricos. En promedio, usan 11 veces más energía por persona que los de ingresos bajos. Los países de ingresos altos consumen en total el 51 % de la producción mundial. Les siguen Asia oriental y el Pacífico, con el 18 %, y Europa y Asia central, con el 13 %.
Warren Evans, director de Medio Ambiente del Banco Mundial, advirtió sobre los efectos desiguales. Sostuvo que todos los países son vulnerables al cambio climático, pero que los más pobres son los más expuestos y los que menos medios tienen para adaptarse. Según Evans, el fenómeno puede frenar la lucha contra la pobreza en países de África que dependen de la agricultura y en zonas costeras bajas.
El carbón gana peso, según el Little Green Data Book
Las emisiones de CO2 surgen principalmente de la quema de combustibles fósiles. El sector energético genera cerca del 80 % de los gases de efecto invernadero. Además, el agrícola explica la mayor parte del 20 % restante.
Jamal Saghir, director de Energía y Agua del Banco Mundial, señaló que el carbón es, por lejos, la principal fuente de energía para la generación de electricidad. Según explicó, en los países de ingresos bajos la electricidad generada con carbón pasó del 41 % en 1990 al 46 % en 2003. En China, ese uso subió del 71 % al 79 % en el mismo lapso. En India, en tanto, el aumento fue del 65 % al 68 %.
Leña y biomasa, un riesgo para 2.000 millones de personas
Mientras los países ricos desarrollaron fuentes modernas de energía, la leña sigue siendo la principal fuente para unos 2.000 millones de personas en países pobres. La biomasa sólida se asocia a problemas respiratorios causados por el humo dentro de las viviendas. La mayoría de las víctimas son bebés, niños y mujeres de familias rurales pobres.
El humo en interiores explica el 3.6 % de la carga de enfermedad en los países en desarrollo con alta mortalidad. Solo lo supera la falta de agua y saneamiento, con el 5.5 %. Además, el Little Green Data Book registra pocos avances en diez años: en los países de ingresos bajos, la biomasa y los residuos pasaron del 55 % del uso total de energía en 1992 al 49 % en 2003. El informe advierte que en algunas regiones podrían darse crisis de leña en la próxima década.
Ahorro y recursos fósiles en el Little Green Data Book
El Little Green Data Book también analiza si los países ahorran lo suficiente para crecer en el futuro. Según el documento, los países con grandes recursos fósiles tienden a consumir, en lugar de invertir, los ingresos que generan. Así, la riqueza del subsuelo no se transforma en activos para sostener el crecimiento.
Angola, Nigeria y Venezuela tienen tasas de ahorro negativas pese a sus altos ingresos energéticos. En esos países, la riqueza total disminuye. Por otra parte, la sostenibilidad en Oriente Medio y África subsahariana aparece muy baja al descontar la pérdida de capital natural. En cambio, China y Filipinas exhiben tasas de ahorro muy altas.
Eric Swanson, gerente de programa del Grupo de Datos sobre Desarrollo del Banco Mundial, describió la publicación. Afirmó que, con datos de 48 indicadores en 222 países, territorios y regiones, ofrece un retrato estadístico del estado del mundo y del impacto de la actividad humana. El informe se basa en la base de datos de Indicadores del Desarrollo Mundial del organismo.

