La Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA realizó un simulacro para prevenir los ahogamientos de niños durante este verano y mostrar cómo actuar si se produce uno. La actividad forma parte de la campaña ‘En la piscina también debes cuidarme’. Además, contó con la colaboración de la Real Federación Española de Salvamento, a través de la federación madrileña, del SUMMA 112 y del Ayuntamiento de Alcobendas.
Una campaña ante la llegada del verano
Con el verano, muchas familias buscan piscinas, lagos, ríos, canales o el mar para pasar el tiempo libre con sus hijos. Sin embargo, la asociación advierte que las zonas de baño implican riesgos cuando hay niños. También sostiene que muchos de estos accidentes se pueden prevenir.
Por eso, la entidad hizo un llamamiento a la sociedad para que tome precauciones en esta época. El simulacro sirvió para enseñar cómo evitar los ahogamientos de niños y qué pasos seguir ante una emergencia.
Asociación DIA fue creada hace más de diez años por y para las víctimas de accidentes. Su trabajo busca que el paso por la fase aguda del siniestro sea menos traumático para los afectados y sus familias. Asimismo, realiza tareas de prevención y formación, sobre todo en seguridad vial. La organización ofrece además apoyo gratuito a quienes necesiten ayuda.
Las cifras de los ahogamientos de niños en Europa y España
Los accidentes por inmersión en agua son una causa importante de mortalidad infantil y de secuelas permanentes. Cerca de 5.000 menores mueren en Europa cada verano por ahogamiento. En España, aunque todavía no se conocen los datos de 2013, se calcula que cerca de 100 niños fallecen cada año por este motivo.
A escala general, según datos de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 50 mil personas fallecen por ahogamiento en toda Europa. En todo el mundo, en tanto, se producen más de 388 mil muertes. Por otra parte, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria señala que siete de cada diez accidentes se produjeron por un despiste momentáneo de padres o cuidadores.
Las consecuencias pueden ser graves. Los ahogamientos son causa de muerte o de lesiones cerebrales irreversibles por hipoxia. Además, hasta un 6% de las lesiones medulares que se producen todos los años en España se debe a zambullidas en piscinas, ríos o lagos.
Vigilancia constante para evitar ahogamientos de niños
La asociación y la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo difundieron una serie de recomendaciones. La primera es vigilar siempre a los menores cuando se bañan. La mitad de los niños víctimas de ahogamiento fueron vistos dentro de casa la última vez antes del incidente. De hecho, un 77% de los fallecidos se perdieron de vista solo cinco minutos, o menos, antes de ser hallados flotando o sumergidos en el agua.
Los hoteles y las zonas de descanso también son propicios para estos accidentes, por la relajación de los cuidadores. Por otra parte, las bañeras y las cubetas son un peligro para los más pequeños sin la debida vigilancia. Según las recomendaciones, en menos de 5 minutos un niño puede estar ahogado.
Otra medida es instalar en la piscina una valla alta, sin huecos y con cierre de seguridad. Así, los niños no podrán caer al agua aunque no haya un adulto cerca. Es la forma más segura de prevenir los ahogamientos de niños cuando nadie puede vigilarlos.
Juegos, saltos y el llamado corte de digestión
Las entidades piden evitar los juegos peligrosos, como correr fuera del agua sobre pavimentos resbaladizos, las ahogadillas o las apneas solitarias. Las lesiones más frecuentes son los ahogamientos por pérdida de conocimiento, las lesiones cervicales y las fracturas. Además, un golpe en la cabeza puede causar daños cerebrales o una lesión medular irreversible.
Tampoco conviene tirarse de cabeza desde gran altura, en sitios poco profundos o donde se desconoce el fondo. En las piscinas, se aconseja evitar los saltos arriesgados y las acrobacias. Igualmente, se recomienda enseñar a nadar a los hijos cuanto antes, aunque un niño que sabe nadar también puede ahogarse.
Otro riesgo es la hidrocución, conocida como «corte de digestión». La favorecen la exposición prolongada al sol antes del baño, la inmersión brusca en aguas frías sin adaptación previa y el esfuerzo físico intenso. También influye no esperar dos horas tras una comida copiosa. Ante escalofríos intensos, náuseas, alteraciones en la visión, zumbidos de oídos o enrojecimiento intenso de la piel, se recomienda salir del agua.
Por último, se aconseja respetar las señales y los consejos de los socorristas, y recordar que la bandera roja prohíbe entrar en el agua. Con flotadores y colchonetas hay que tener precaución, porque las corrientes pueden arrastrarlos mar adentro. En España existen más de 650.000 piscinas, lo que la sitúa en segundo lugar en el ranking europeo, encabezado por Francia. El 86% están destinadas a uso privado y familiar, según la Asociación de Fabricantes de Equipos, Productos Químicos y Constructores de Piscinas.
Cómo actuar ante ahogamientos de niños
Si se observa a un menor en apuros, lo primero es avisar de inmediato al socorrista, si lo hay. Quien no sabe nadar adecuadamente no debe lanzarse al agua, porque puede provocar consecuencias mayores. Muchas personas intentan ayudar sin tener en cuenta sus limitaciones técnicas y físicas.
La Real Federación Española de Socorrismo insiste en que solo deben hacer rescates acuáticos quienes estén técnica y físicamente preparados para ello. De lo contrario, existen muchas posibilidades de que el rescatador no consiga su objetivo e incluso pierda la vida. Al mismo tiempo, hay que llamar al servicio de urgencias 112.
Si la víctima rescatada está en parada cardiorrespiratoria, se debe iniciar la reanimación cardiopulmonar básica. Esta consiste en 30 compresiones y dos insuflaciones, hasta que recupere sus constantes vitales o llegue la asistencia sanitaria. Con estas pautas, la campaña busca prevenir los ahogamientos de niños este verano.

