Un ciberataque a supermercados de Bélgica y Suecia disparó durante la noche la temperatura de neveras, congeladores y cámaras frigoríficas de decenas de tiendas. Muchos locales amanecieron este lunes con la mercancía estropeada. A lo largo de la mañana se informaron problemas similares en Luxemburgo, Irlanda, Estonia y Finlandia, y también en los Países Bajos. En algunos equipos, la temperatura llegó a fijarse en 50 grados.
Por el momento se desconoce la autoría. Varias empresas investigan posibles intrusiones informáticas. Sin embargo, no todos los casos se han atribuido de forma definitiva a un ataque. Además, no hay pruebas públicas de que los incidentes de este lunes en los seis países formen parte de una misma operación ni de que sus responsables sean los mismos.
El ciberataque a supermercados golpea a decenas de tiendas en Bélgica
En Bélgica, la cadena Delhaize informó de un «incidente informático» que afectó a unas 40 tiendas. El grupo neerlandés Ahold Delhaize, propietario de la marca, señaló que la incidencia también alcanzó a supermercados de Luxemburgo. Allí, un portavoz de Delhaize Luxemburgo explicó: «Nuestros equipos están trabajando intensamente para evaluar por completo la situación. Compartiremos más información tan pronto como nos sea posible».
Carrefour Bélgica, en cambio, confirmó problemas en 15 establecimientos. Según la empresa, tiene 700 tiendas en el país y ninguna de las afectadas es un hipermercado. El grupo francés aseguró que «el impacto del ciberataque dirigido a las instalaciones de refrigeración ha sido extremadamente limitado». También añadió: «Se tomaron medidas inmediatas para que todas las tiendas permanecieran abiertas y los clientes pudieran seguir comprando allí».
Las incidencias belgas se repartieron entre Flandes y Valonia. Además, alrededor de 15 tiendas de Intermarché sufrieron alteraciones. El grupo Colruyt, por su parte, comunicó problemas en cinco supermercados Spar gestionados por comerciantes independientes. La cadena de carnicerías De Laet & Van Haver, con locales en la zona de Amberes, también detectó cambios repentinos de temperatura. En varios comercios, los equipos llegaron a unos 15 grados. En un establecimiento alcanzaron los 45 grados.
Alarmas de madrugada y camiones frigoríficos
Varios responsables recibieron avisos durante la madrugada y acudieron a sus locales para reducir los daños. «Me despertaron las alarmas que empezaron a aparecer en mi teléfono alrededor de las tres de la madrugada», relató el encargado de varios supermercados Delhaize de Bruselas. Al llegar a uno de ellos, comprobó que los compresores habían dejado de funcionar. Además, los frigoríficos expulsaban aire caliente.
Algunos comercios recurrieron a camiones frigoríficos para salvar parte de la mercancía. Otros, en cambio, no pudieron evitar que se rompiera la cadena de frío. En esos casos tuvieron que retirar productos de neveras y congeladores. El ciberataque a supermercados afectó también a las cámaras donde se guarda el género antes de ponerlo a la venta.
Cuando estos equipos superan la temperatura necesaria, los alimentos frescos y congelados deben desecharse para evitar riesgos sanitarios. Quienes no detectaron el fallo antes encontraron por la mañana productos estropeados o con riesgo para el consumo. Por ahora no existe una estimación conjunta de los daños en los países afectados, aunque se prevén pérdidas elevadas.
Suecia, Irlanda, Estonia y Finlandia, en el mapa del ciberataque a supermercados
En Suecia, la cadena ICA reconoció que un número limitado de sus tiendas se vio afectado durante la noche. Su local de Sjöbo, en el sur del país, aseguró en redes sociales que los equipos fueron manipulados a distancia hasta los 50 grados. «No podemos regular la temperatura, no podemos cambiarla. Está entrando aire caliente en los congeladores. Se ha estropeado todo», dijo su gerente, Rickard Nilsson. En tanto, Coop comunicó problemas similares en seis tiendas.
En Irlanda, el grupo Musgrave confirmó un «incidente cibernético» en la refrigeración de 13 supermercados SuperValu. La empresa retiró de forma preventiva los productos frescos y congelados de esos locales. Además, indicó que trabaja con los proveedores de los equipos y con expertos en ciberseguridad.
En Estonia, el proveedor Kitman Coldtech informó de que los presuntos atacantes accedieron al ordenador que controla el frío de una gran cadena. Según la firma, elevaron la temperatura hasta 50 grados. No identificó al comercio, pero afirmó que la reacción de sus responsables evitó que los daños se extendieran.
Finlandia, por otra parte, registró incidencias en algunos supermercados del grupo K. El responsable de seguridad de Kesko, dueña de la cadena, confirmó alteraciones temporales de temperatura durante la noche. Kesko no descartó una interferencia a través de la red, aunque no confirmó que se trate de un ciberataque. Tampoco precisó cuántas tiendas resultaron afectadas. Un supermercado K de Helsinki dijo que la situación estaba controlada, pero advirtió que podrían faltar productos el lunes y el martes.
Cómo se manipularon los equipos de frío
El modo de actuar sí se conoce en parte. Los atacantes entraron en los sistemas de control de las neveras aprovechando una vulnerabilidad en el código del software que gestiona esa maquinaria. Después subieron la temperatura en remoto. Según los dueños de las cadenas afectadas, todo sucedió de noche.
Técnicos belgas explicaron que los parámetros de los equipos se modificaron a distancia. Así, los evaporadores entraron en modo de desescarche, una función que usa calor para eliminar el hielo acumulado. Ese proceso suele durar poco tiempo. Sin embargo, si se mantiene activo, la temperatura interior aumenta.
A falta de más detalles sobre el ciberataque a supermercados, los expertos sostienen que estos incidentes seguramente se habrían evitado con más inversión en ciberseguridad. Consideran que esa inversión es pobre en muchos sectores. Además, recomiendan actualizar el software de los equipos que controlan las neveras.
Francia, el precedente del nuevo ciberataque a supermercados
Los incidentes llegan tres semanas después de un sabotaje similar en Francia, entre la noche del 11 y la madrugada del 12 de octubre. Entonces, al menos 700 supermercados franceses sufrieron un deshielo rápido, además de varios en los Países Bajos y Bélgica. Intermarché, Netto, Coopérative U, Carrefour, E.Leclerc y Monoprix tuvieron que vaciar sus equipos de frío.
En aquel caso, los atacantes activaron el desescarche de aparatos conectados a Internet. La temperatura llegó a 50 grados en algunos locales. Las pérdidas sumaron decenas de millones de euros por el género perdido y los daños en la maquinaria. Incluso hubo pequeños incendios. La Fiscalía de París abrió una investigación a cargo de la Oficina Anticiberdelincuencia. Las primeras pesquisas se centraron en sistemas de control de los fabricantes Danfoss y Dixell.
Por otra parte, el Pentágono anunció la semana pasada que investiga como ciberataque los fallos sufridos este verano en cámaras frigoríficas de varias bases militares estadounidenses. Siguieron el mismo patrón de subida de temperatura, aunque entonces no se valoró una intrusión remota. Sus investigadores contactaron con las autoridades francesas para entender mejor «los fallos de la refrigeración en Europa». Se desconoce la autoría de los ataques de este lunes y de los de hace tres semanas.

