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Ramón Espinar dejó el programa matinal de Cuatro En boca de todos, donde colaboraba como tertuliano desde hacía cuatro años. El politólogo, uno de los fundadores del proyecto político de Podemos, lo anunció en un video publicado en su perfil de Instagram. Allí explicó que ya no se sentía a gusto durante las tertulias y que pretende emprender nuevos retos.
Ramón Espinar anuncia su salida en Instagram
«El titular es que me he ido de En boca de todos, que no voy a seguir colaborando con el programa», comenzó su mensaje. Con esas palabras, Ramón Espinar confirmó que no volverá a aparecer en el espacio presentado por Nacho Abad. De este modo, el matinal pierde a uno de sus rostros habituales.
Además, el tertuliano aseguró que no mantiene ningún problema con los integrantes del programa. Por otra parte, salió al paso de algunos comentarios en redes sociales. Contó que había leído en Twitter a personas que atribuían su salida a «la movida del accidente de tren» o al enfoque de sus intervenciones.
«Nada más lejos de la realidad», respondió. Según explicó, seguía teniendo su colaboración y su invitación para acudir al plató. «Yo iba dos días a la semana», precisó.
Un tertuliano a contracorriente en un programa «muy de derechas»
El politólogo repasó sus cuatro años en el espacio. En su mensaje describió las dificultades de analizar y opinar sobre política a contracorriente. A su juicio, el programa tiene «una línea editorial marcadamente muy de derechas, con un presentador muy de derechas».
Sin embargo, aclaró que eso no le impidió expresarse. «He estado súper a gusto, siempre he podido dar mi opinión, siempre he podido decir lo que quisiera», afirmó. Incluso recordó que en muchas ocasiones llegó a enfrentarse al presentador en las opiniones.
Aun así, insistió en que la relación fue buena. «Y siempre bien, el trato siempre ha sido estupendo», añadió. Por eso, descartó que su marcha responda a algún conflicto dentro de la redacción o del plató.
Ramón Espinar elogia a sus compañeros de tertulia
En el video, Ramón Espinar dedicó palabras de afecto al equipo del programa. Dijo que guardará «un cariño enorme» a mucha gente que trabaja allí. También destacó que siempre se portaron genial con él y que construyeron un ambiente de trabajo muy bueno.
Además, mencionó a varios tertulianos con posiciones distintas a las suyas. Citó a Carlos Cuesta y a Antonio Naranjo, con quienes dijo tener muy buena relación. Asimismo, nombró a Andrea Levy, con quien aseguró no haber tenido «ningún problema ni ningún choque».
Por último, se refirió a los compañeros y compañeras progresistas que siguen acudiendo al espacio. «Gente a la que aprecio y respeto un montón», los definió. En tanto, recordó que ellos continuarán en el programa tras su salida.
Por qué deja un trabajo «muy bien pagado»
El propio tertuliano planteó la pregunta en voz alta. Quiso explicar por qué se va de un programa que le suponía un trabajo de un par de días a la semana «muy bien pagado». En primer lugar, señaló que siempre ha tenido muchas ofertas para hacer televisión.
«Toco madera, ojalá esto siga así muchos años, porque no es lo normal», señaló. Según contó, siempre hace menos televisión que ofertas recibe. Eso ocurre desde que dejó la política y empezó a participar en tertulias de televisión y radio. Por tanto, dijo que siempre hay más opciones sobre la mesa y que a veces se las plantea.
No obstante, aclaró que en este caso no había otra propuesta en el mismo horario de En boca de todos. «Simplemente yo, una vez que se encendía la cámara ya no estaba a gusto», resumió.
El tono del programa, motivo de la decisión de Ramón Espinar
Para Ramón Espinar, el malestar no tiene que ver con el trato personal ni profesional. En cambio, lo vinculó con «el tono del programa, el formato, el lenguaje audiovisual y el tipo de debate que se daba allí».
También describió cómo se veía en pantalla. «Me veía muy gritón en los vídeos, tenía pocas ganas de ir por las mañanas cuando me tocaba», reconoció. Añadió que le costaba cada vez más defender sus posiciones, mantener la calma y hacer intervenciones tranquilas. Su objetivo, dijo, era defender sus ideas de la forma en que cree que debe hacerlo.
De todos modos, admitió que a veces se lo pasó bien en el «macarreo». Aun así, considera que ese no es el lenguaje en el que debe moverse. «Además creo que en esta época no construye nada bueno», concluyó.
Tras la salida de Ramón Espinar, el programa de Nacho Abad queda con un hueco en su plantilla de tertulianos. Por ahora, no se ha tomado ninguna decisión sobre si su marcha provocará cambios en el equipo del espacio de Cuatro.