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El presidente de Estados Unidos anunció este 8 de junio la muerte de Zarqawi, el jordano Abu Musab al-Zarqawi, en una operación de fuerzas militares estadounidenses en Irak. Leyó la declaración a las 7:31 a. m., hora del este de Estados Unidos, en el Jardín de las Rosas, en Washington. Según explicó, el ataque se produjo la noche anterior, a las 6:15 p. m. hora de Bagdad. Además, el mandatario lo definió como el terrorista más buscado en Irak.
Cómo se produjo la muerte de Zarqawi
El presidente detalló que fuerzas de operaciones especiales confirmaron la ubicación del líder jordano. Para eso usaron avisos e información de inteligencia aportados por iraquíes. Zarqawi murió el 7 de junio en un bombardeo estadounidense cerca de Baquba. En Bagdad, el anuncio de la muerte de Zarqawi lo hicieron el primer ministro Nuri al Maliki, el embajador Zalmay Khalilzad y el general George Casey.
Por otra parte, el mandatario elogió a las tropas. Afirmó que la operación se realizó con coraje y profesionalismo. También recordó que las fuerzas de la coalición y las iraquíes atravesaron años de intentos fallidos y pistas falsas. Sin embargo, según dijo, nunca se rindieron. En nombre de todos los estadounidenses, felicitó a los soldados por lo que llamó un logro notable.
Las acusaciones de Washington contra el líder jordano
En su mensaje, el presidente describió a Zarqawi como el comandante operativo del movimiento terrorista en Irak. Lo acusó de dirigir una campaña de coches bomba, asesinatos y atentados suicidas. Según su versión, esa campaña costó la vida de muchos militares estadounidenses y de miles de iraquíes inocentes. Además, recordó que Osama bin Laden lo había llamado el príncipe de Al Qaeda en Irak.
El mandatario sostuvo también que Zarqawi decapitó personalmente a rehenes estadounidenses y a otros civiles. Lo señaló como el autor intelectual de la destrucción de la sede de las Naciones Unidas en Bagdad. Asimismo, lo responsabilizó del asesinato de un diplomático estadounidense en Jordania y del atentado contra un hotel en Ammán.
Según el presidente, el objetivo de Zarqawi era derrotar a Estados Unidos y a sus socios de la coalición. Para lograr esos fines, afirmó, buscaba dividir a los iraquíes e incitar una guerra civil. En tanto, recordó que la semana pasada había difundido una grabación de audio. En ella atacaba a los líderes electos de Irak y denunciaba a quienes pedían el fin del sectarismo.
Llamada a Maliki y nuevo gabinete en Irak
El presidente contó que habló minutos antes con el primer ministro Maliki. Lo felicitó por la estrecha colaboración entre las fuerzas de la coalición y las iraquíes. Según el mandatario, esa colaboración ayudó a hacer posible este día. Además, describió a Maliki como un jefe de Gobierno elegido libremente y decidido a llevar seguridad a todo su pueblo.
Por otra parte, el primer ministro iraquí anunció esta mañana que completó su gabinete. Nombró a un nuevo ministro de Defensa, a un nuevo ministro del Interior y a un nuevo ministro de Estado para la Seguridad Nacional. Según el presidente, estos funcionarios tendrán un papel vital. Entre las prioridades mencionó la reconciliación, la reconstrucción y el fin de los secuestros, las decapitaciones y los atentados suicidas. Finalmente, aseguró a Maliki el pleno apoyo de Estados Unidos.
Camp David y los pasos tras la muerte de Zarqawi
El mandatario anunció que el lunes se reunirá en Camp David con su equipo de seguridad nacional y otros miembros de su gabinete. Allí analizarán el camino a seguir en Irak después de la muerte de Zarqawi. Los principales diplomáticos y comandantes militares en Irak le presentarán una evaluación de la situación política, económica y de seguridad.
Además, el martes se sumará el nuevo embajador de Irak en Estados Unidos. Ese día habrá una teleconferencia con el primer ministro iraquí y miembros de su gabinete. Según el presidente, discutirán cómo desplegar mejor los recursos estadounidenses en Irak. El objetivo declarado es un Irak capaz de gobernarse, defenderse y sostenerse por sí mismo.
Sin embargo, el mandatario advirtió que la misión en Irak continúa. Dijo que se puede esperar que terroristas e insurgentes sigan adelante sin su líder. También anticipó que la violencia sectaria seguirá. Aun así, calificó la muerte de Zarqawi como un golpe severo para Al Qaeda y una victoria en la guerra global contra el terrorismo. A su juicio, también es una oportunidad para el nuevo Gobierno iraquí. Por último, reconoció que vendrán días difíciles que exigirán la paciencia de los estadounidenses.