Las amenazas en vuelos europeos registradas este martes afectaron a entre seis y siete aviones comerciales. Obligaron a activar los dispositivos de seguridad en aeropuertos de España, Polonia, Italia y Bulgaria. Todos los aparatos aterrizaron sin incidentes y las inspecciones no encontraron explosivos a bordo. Dos vuelos se dirigían a Varsovia, dos a Roma y otro hacía la ruta entre Mánchester y Murcia. En Sofía, las versiones oficiales hablaron primero de un avión procedente de Israel y después de dos aeronaves llegadas desde Dublín y Bérgamo.
Murcia, uno de los destinos de las amenazas en vuelos europeos
En España, la alerta afectó a un avión de Ryanair que volaba desde Mánchester, en el Reino Unido. Su destino era el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, situado en Corvera. El aparato aterrizó a las 10.30 o a las 10.50, según las distintas versiones. Desde ese momento se puso en marcha un amplio dispositivo de seguridad. Además, en el aeropuerto se constituyó un comité de crisis.
En el operativo participaron servicios de emergencia, agentes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y especialistas de los TEDAX, los Técnicos en Desactivación de Artefactos Explosivos. Los 114 pasajeros y los 7 tripulantes desembarcaron. Después, pasaron a una zona aislada para someterse a los controles de seguridad.
El delegado del Gobierno, Francisco Lucas, informó de que la revisión del avión no detectó ningún explosivo. Por eso, la amenaza quedó descartada. Lucas señaló que la actividad del aeropuerto se había reanudado y que iba a funcionar «con total normalidad».
Sin embargo, las operaciones estuvieron restringidas durante más de dos horas. El aeropuerto murciano reabrió al tráfico a las 13.00. En tanto, el cierre obligó a desviar a Alicante un vuelo de Binter Canarias procedente de Gran Canaria, que tenía prevista su llegada al mediodía.
Dos alertas en Varsovia: desvío a Modlin y una pista cerrada
Polonia fue otro de los escenarios de las amenazas en vuelos europeos. Dos aviones con destino a Varsovia recibieron avisos. Uno era un Boeing 737 MAX de la aerolínea polaca LOT, que había despegado de Londres Heathrow hacia el aeropuerto Varsovia-Chopin. Llevaba 181 personas a bordo.
La gestora del aeropuerto de Modlin explicó que a las 09.54 hora local (8.54 GMT) «se anunció una alarma relacionada con una amenaza de bomba a bordo de un avión en el trayecto Londres Heathrow (LHR) a Varsovia Chopin (WAW)». El avión se desvió a Modlin, a unos 36 kilómetros de la capital polaca. Aterrizó allí a las 10.01 hora local.
Tras tocar tierra, la aeronave se dirigió a un lugar designado a la espera de instrucciones, incluidas las de equipos de desactivación de explosivos. Mientras tanto, el aeropuerto cerró temporalmente. No obstante, los pasajeros pudieron desembarcar mientras «se están llevando a cabo procedimientos adicionales en consecuencia con los procedimientos de seguridad».
La reanudación en Modlin y el aviso de SAS
Menos de dos horas después de la alerta, Modlin reanudó sus operaciones. En un comunicado, el aeropuerto indicó: «La aeronave, objeto de un aviso sobre una posible amenaza de bomba, está siendo inspeccionada actualmente por los servicios competentes. Los pasajeros y los miembros de la tripulación permanecen en la sala de llegadas a la espera de nuevas decisiones». La revisión no halló explosivos.
Por otra parte, un avión de la compañía escandinava SAS procedente de Copenhague aterrizó con normalidad en Chopin a las 09.28 (8.28 GMT). Los pasajeros desembarcaron antes de que especialistas de la Guardia de Fronteras inspeccionaran el aparato y los equipajes. El aeropuerto mantuvo su actividad, aunque una de sus pistas permaneció cerrada durante la intervención. La portavoz de SAS, Alexandra Lindgren Kaoukij, confirmó que «se ha recibido una amenaza», sin precisar de qué tipo. Añadió que la aerolínea atendía al personal y a los pasajeros y que había remitido la información a la Policía.
Roma: escolta militar por las amenazas en vuelos europeos
En Italia, los avisos afectaron a dos aviones de Ryanair que se dirigían a Roma. Uno volaba desde Lisboa y el otro desde Dublín. Las Fuerzas Aéreas Italianas escoltaron al vuelo que partió de Irlanda durante la aproximación al aeropuerto de Fiumicino. Además, otra versión indica que los avisos activaron la escolta de cazas para los aviones afectados.
Las autoridades recibieron avisos anónimos sobre la presencia de explosivos. Los dos aparatos aterrizaron con normalidad, a las 9.40 y a las 10.44. Después, los artificieros inspeccionaron a los pasajeros, el equipaje y las aeronaves. No encontraron explosivos y las comprobaciones concluyeron alrededor del mediodía. Finalmente, las autoridades desactivaron la alerta.
Sofía y las versiones sobre los aviones afectados
En Bulgaria, la información sobre las amenazas en vuelos europeos varió a lo largo del día. En un principio, el Gobierno búlgaro informó de que un avión procedente de Israel había aterrizado de emergencia en Sofía. La amenaza había llegado por correo electrónico. Las autoridades no precisaron ni la aerolínea ni el destino final. Sin embargo, el único aterrizaje programado desde Tel Aviv correspondía a un vuelo de El Al.
Según esa primera versión, el aparato pasó a una zona de estacionamiento alejada de la terminal y de otras aeronaves para su inspección. Más tarde, el Ministerio de Transportes búlgaro informó de que los afectados eran dos aviones. Uno, de Wizz Air, venía de Bérgamo con 176 pasajeros. El otro, de Ryanair, había despegado de Dublín con 185 pasajeros. Ambos aterrizaron sin incidentes y las inspecciones no encontraron explosivos.
Bulgaria descarta terrorismo tras las amenazas en vuelos europeos
El secretario jefe del Ministerio del Interior búlgaro, Lyubomir Nikolov, afirmó que por el momento no hay información sobre intenciones o acciones terroristas específicas. También aseguró que no existen elementos que apunten a un intento de atentado. Aun así, indicó que se reforzaron las medidas de seguridad en los aeropuertos.
Nikolov informó, además, de que este martes llegaron amenazas de bomba a varias instituciones de algunas ciudades de Bulgaria. Entre ellas figuran escuelas, tribunales, juzgados y oficinas municipales.
Las amenazas en vuelos europeos de este martes llegaron un día después de otro episodio similar. El lunes, un Airbus A321 de Wizz Air que viajaba de Londres a Sofía recibió una amenaza de bomba en pleno vuelo. Por eso, el aparato se desvió al aeropuerto de Budapest, en Hungría. Un caza Gripen de las fuerzas aéreas húngaras escoltó al aparato. Tras la inspección, que no detectó explosivos, el avión pudo continuar su viaje hasta Sofía.

