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Finlandia bota la tercera de sus cuatro corbetas clase Pohjanmaa, pensadas para operar todo el año en el Báltico

Corbetas clase Pohjanmaa: vista aérea de un astillero en la costa finlandesa del Báltico con un buque gris amarrado junto a grúas

Imagen generada con IA

El astillero Rauma Marine Constructions (RMC) botó el 29 de octubre la tercera de las cuatro corbetas clase Pohjanmaa previstas para la Marina de Finlandia. Con este paso, la flota finlandesa ya tiene tres de esas unidades en el agua. Los buques forman parte del programa Squadron 2020, que busca renovar las capacidades de combate de superficie del país. Además, fueron diseñados para operar durante todo el año en el mar Báltico, incluso con hielo.

Una ceremonia en el astillero de Rauma

La botadura se celebró en las instalaciones del astillero de Rauma, en la costa occidental de Finlandia. Tras el lanzamiento, la construcción de la tercera corbeta seguirá con la instalación de equipos y sistemas a bordo. Esa es la fase en la que ya se encuentran los dos primeros buques.

En tanto, la quilla de la cuarta y última unidad se colocó en agosto. Así, las cuatro corbetas clase Pohjanmaa están ahora en distintas fases de construcción. El programa entra así en una etapa cercana a su finalización.

El programa Squadron 2020 y las corbetas clase Pohjanmaa

El proyecto Squadron 2020 prevé la construcción de cuatro corbetas multipropósito para la flota militar finlandesa. Las unidades deberán estar terminadas en 2029. Su entrada en servicio será progresiva y permitirá renovar una parte sustancial de la flota de superficie del país.

La Marina considera que estos buques serán el núcleo de sus capacidades operativas futuras. Además, el objetivo del programa es sustituir seis buques con una sola clase.

Diseñadas para el hielo y las aguas poco profundas del Báltico

El mar Báltico presenta aguas poco profundas, condiciones meteorológicas adversas y hielo durante los meses de invierno. La capacidad de operar en condiciones invernales es uno de los requisitos centrales del programa. La meta es que los buques estén disponibles con independencia de la estación.

Cada unidad tendrá una eslora de 117 metros, una manga de 16,5 metros y un calado de cinco metros. La dotación rondará las 70 personas. Por otra parte, su diseño multipropósito permitirá hacer misiones de vigilancia marítima y protección de las líneas de comunicación.

También podrán combatir contra buques de superficie, hacer guerra antisubmarina y realizar operaciones de minado. Esta combinación responde a las necesidades de la defensa marítima finlandesa. En el Báltico, la protección de las rutas y el control de los accesos marítimos tienen especial importancia. Además, la geografía y el entorno condicionan allí las operaciones navales.

Armamento y sensores de las corbetas clase Pohjanmaa

Saab suministra el sistema de gestión de combate y los sensores de la clase. La empresa participa, además, en la integración de los sistemas de armas.

Entre las capacidades previstas figuran misiles antibuque y misiles de defensa aérea. También habrá un cañón naval de 57 milímetros y torpedos ligeros para la lucha antisubmarina. A eso se suman equipos para el lanzamiento de minas. Con estos sistemas, los buques podrán actuar frente a amenazas aéreas, de superficie y submarinas.

Construcción solapada e impacto industrial de las corbetas clase Pohjanmaa

Rauma Marine Constructions construye las cuatro unidades en cooperación con su filial RMC Defence Oy y una red de empresas industriales. Por su parte, el Mando Logístico de las Fuerzas de Defensa de Finlandia es el responsable del programa. La Marina, en tanto, es el usuario final de los buques.

Los trabajos se organizaron de forma solapada, de modo que la experiencia adquirida con cada barco pueda aprovecharse en los siguientes. Según explicó el presidente y consejero delegado de RMC, Mika Nieminen, este procedimiento permitió mejorar los procesos de construcción y aumentar la eficiencia de la producción.

El astillero destaca que el programa supone un impacto directo superior a los 3.600 años-persona de empleo en Finlandia. Además, sostiene que el proyecto contribuye a reforzar la capacidad nacional para construir y mantener plataformas militares complejas. También contribuye, según el astillero, al conjunto de la industria marítima y de defensa del país.

Cuando estén completadas las cuatro corbetas clase Pohjanmaa, la Armada finlandesa dispondrá de una nueva fuerza de superficie. Esa fuerza estará diseñada específicamente para las condiciones operativas del Báltico y con capacidad para asumir un amplio abanico de misiones navales.

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