Detenido un hombre en Alicante por quedarse con la cuenta de repartidora de una mujer y cobrar pedidos en efectivo

La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 45 años por una presunta estafa en Alicante contra una mujer a la que engañó para quedarse con su cuenta de repartidora de comida a domicilio. Según la investigación, el sospechoso usaba esa cuenta para trabajar y se quedaba con el dinero de los pedidos pagados en efectivo. Está acusado de falsedad documental, usurpación de identidad y estafa. Tras las diligencias policiales, quedó a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Alicante.

El origen de la estafa en Alicante

La investigación comenzó con una denuncia de la propia víctima. La mujer explicó a los agentes que un hombre la había engañado durante el proceso de apertura de una cuenta como repartidora de comida a domicilio. Su intención era trabajar para una plataforma de reparto.

De acuerdo con su relato, el hombre se ofreció a ayudarla con los trámites. Ella, por eso, le entregó todos sus datos personales. Sin embargo, una vez creada la cuenta, él no le dio las claves de acceso. A partir de ese momento, se quedó con el control de la cuenta abierta a nombre de la mujer.

Más tarde, la víctima contactó con él para recuperar esas claves. El hombre, en cambio, le pidió 50 euros a cambio de devolvérselas. Fue entonces cuando la mujer decidió presentar la denuncia que dio inicio a la investigación por la estafa en Alicante.

Solo pedidos pagados en efectivo

Tras la denuncia, los agentes realizaron diversas gestiones. Así comprobaron que el sospechoso utilizaba la cuenta de la denunciante para trabajar él mismo como repartidor. Además, detectaron un patrón en la forma en que elegía los encargos.

Al abrir la cuenta, el hombre había vinculado el número de cuenta bancaria de la mujer. Por eso, rechazaba todos los pedidos que se pagaban con tarjeta. En cambio, solo aceptaba aquellos en los que el cliente abonaba en efectivo.

De esta manera, el dinero de esos pedidos quedaba en sus manos. Ese importe, sin embargo, no le correspondía. Pertenecía a los establecimientos que suministraban la comida y a la empresa de reparto, a quienes debía entregarse. Este mecanismo es el núcleo de la presunta estafa en Alicante que investigaron los agentes.

Una deuda a nombre de la víctima

Como consecuencia de esa práctica, la mujer acabó con una deuda con la empresa de reparto. El motivo es que la cuenta figuraba a su nombre, mientras que el dinero cobrado en efectivo nunca llegaba a sus destinatarios.

Por otra parte, la víctima no podía avisar a la plataforma de lo que ocurría. Al crear la cuenta, el investigado había aportado su propio número de teléfono y su correo electrónico para recibir los pedidos. En consecuencia, a la mujer le resultaba imposible ponerse en contacto con la empresa para explicar la situación.

Así, la denunciante quedó en una posición difícil de revertir por su cuenta. La cuenta llevaba su nombre y sus datos. No obstante, todos los canales de comunicación estaban en manos del hombre que la controlaba.

El veto previo detrás de la estafa en Alicante

Los investigadores averiguaron además un dato sobre el sospechoso. El hombre tenía vetado el acceso a la plataforma de reparto de comida para abrir cuentas. Ese veto se debía a incidentes previos que había tenido con la empresa.

Por eso, la Policía concluyó que su intención inicial era apropiarse de la cuenta de la denunciante. Según los agentes, habría utilizado los datos de la mujer para abrir una cuenta y poder volver a trabajar en la plataforma. De este modo, el ofrecimiento de ayuda habría sido el paso inicial de la estafa en Alicante.

En tanto, la retención de las claves y la petición de 50 euros se produjeron después de que la cuenta estuviera activa. Para entonces, el sospechoso ya disponía de un acceso que la plataforma le había negado con su propia identidad.

La detención por la estafa en Alicante

Tras identificar plenamente al investigado, los agentes pusieron en marcha un dispositivo de búsqueda. Finalmente, el hombre fue localizado y detenido. La Policía Nacional le atribuye la presunta comisión de tres delitos: falsedad documental, usurpación de identidad y estafa.

El detenido es un varón de 45 años. Después de la práctica de las diligencias policiales, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Alicante. A partir de ahora, será la autoridad judicial la que continúe con el caso de la presunta estafa en Alicante.

El caso se inició, en definitiva, con un trámite sencillo: la apertura de una cuenta para trabajar como repartidora. Sin embargo, la entrega de los datos personales a un tercero permitió que otra persona trabajara con esa identidad y generara una deuda a nombre de la mujer.

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