La Fiscalía Anticorrupción recibió el testimonio de una mujer que atribuye las joyas de Zapatero a una comisión ilegal vinculada al AVE a La Meca, en Arabia Saudí. La testigo sostiene que las piezas halladas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional fueron un pago en especie. Las joyas estaban en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero. Se trata de una acusación que los investigadores deberán contrastar. Por ahora, no constituye un hecho acreditado.
La testigo y las pruebas sobre las joyas de Zapatero
La documentación llegó hace unas tres semanas al equipo de la fiscal Elena Lorente, encargada del asunto. La remitente la entregó tanto al Ministerio Público como a los investigadores. Además, la envió desde la ciudad de Yeda, en Arabia Saudí.
La mujer ocupó un cargo directivo de contratación pública en una empresa española en ese país. Aporta la información sobre las joyas de Zapatero, pero insiste en una prioridad. Su máxima preocupación, afirma, es proteger «a mi entorno familiar y laboral».
Por otra parte, la testigo identifica a otras cuatro personas que, según ella, pueden corroborar «con detalle» lo que cuenta. Se trata de un negociador saudí y de tres directivos españoles del sector. Anticorrupción deberá determinar si esas personas respaldan efectivamente su versión.
Una comisión del 2,5 % por el mantenimiento del AVE
En su declaración, la testigo afirma que las piezas que el expresidente intenta justificar proceden de una comisión ilegal. La cifra en el 2,5 % del importe de adjudicación de uno de los contratos del tren de alta velocidad. En concreto, señala el contrato de mantenimiento.
Según su relato, las joyas de Zapatero fueron la manera de pagarle por haber llevado la infraestructura del AVE a La Meca. La obra se negoció en 2009, tres años antes de su adjudicación. En ese momento, Zapatero todavía estaba en La Moncloa. El contrato se firmó el 14 de enero de 2012, justo después de que dejara el cargo.
La testigo también discute el valor de las alhajas. Sostiene que su precio «no se corresponde con las cifras que se publican, sino que supera el importe contable de los 4 millones de euros».
Las acusaciones de la testigo contra el expresidente
El relato de la mujer va más allá del origen de las piezas. Según su versión, la obra se negoció «con la intervención de varios lobbies que defendían los intereses de los distintos grupos empresariales y actuaban como mediadores entre políticos y empresarios, perfectamente estructurados y encabezados por el grupo de poder dirigido por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero».
Además, la testigo concluye que Zapatero «ha sido un insistente intermediario de negocio, utilizando su posición como gestor del PSOE para presionar de manera constante sobre altos cargos públicos». También asegura que existen «comprobantes y justificantes de pago abonados al engranaje corrupto del sistema de José Luis Rodríguez Zapatero a través de sus lobbies».
Estas afirmaciones son la versión de la testigo. Su peso judicial dependerá de que la documentación aportada respalde el relato.
La tasación de las joyas de Zapatero
El juez del caso, José Luis Calama, encargó una primera tasación de las más de 60 piezas. Los peritos de Ansorena las examinaron una a una. En total, valoraron el conjunto en más de 1.300.000 euros.
Entre las piezas más caras figura un collar de oro blanco de 18 quilates con diamantes y dos esmeraldas de Zambia. Su valor se fijó en 278.000 euros. Otro collar, con 13 zafiros de Tailandia y diamantes, se tasó en 220.000 euros. Por su parte, un tercero con cinco rubíes y diamantes alcanzó los 155.000 euros. La lista incluye también una pulsera con tres esmeraldas de Zambia valorada en 95.000 euros.
El recurso contra la segunda tasación
Después, el juez encomendó una segunda tasación a la joyería Yanes. El objetivo es fijar el valor de reposición y la antigüedad de las piezas. Zapatero recurrió ese encargo ante la Audiencia Nacional.
Su defensa intentó además recusar a los peritos por una «aparente falta de imparcialidad y objetividad del perito». El motivo fue una declaración pública del director general de la joyería. Este había dicho que las joyas podían valer «un par de millones».
Calama inadmitió la recusación el 29 de septiembre. Luego, el 6 de octubre, rechazó también el recurso contra la nueva tasación, que se mantiene. El juez argumentó que la elección del perito «se integra en el ámbito de discrecionalidad técnica y procesal» del órgano judicial. A su vez, sostuvo que el nuevo informe responde a «una finalidad legítima de ampliación y contraste» de la prueba.
El regalo del rey saudí frente al relato sobre las joyas de Zapatero
La versión del expresidente es otra. En septiembre, Zapatero explicó al juez que las piezas más valiosas fueron un regalo. Según su relato, doce de ellas se las entregó en 2007 el rey saudí Abdalá bin Abdulaziz, durante una visita oficial a España. Lo describió como un «obsequio personal».
El expresidente también sostuvo que nunca declaró esas piezas a la Agencia Tributaria. La razón, según él, es que las poseía «sin afán patrimonial». Su defensa llegó a solicitar que se pidiera cooperación a Arabia Saudí para acreditar la procedencia del regalo.
En tanto, el nuevo testimonio plantea una explicación incompatible con la de Zapatero sobre las joyas. Donde el expresidente habla de un regalo del monarca saudí, la testigo afirma que hubo un pago ilegal. Anticorrupción deberá comprobar ahora si las pruebas sostienen esa tesis sobre las joyas de Zapatero. También tendrá que verificar si las cuatro personas señaladas pueden corroborarla.

