Karyann Parkinson, una madre de 36 años, fue condenada en Virginia, Estados Unidos, por permitir que su hijo de 5 años caminara solo por las calles de la urbanización donde vive la familia. El cargo fue de abuso infantil, y la causa la llevó a juicio el pasado 21 de agosto. El niño, Samuel, había salido a recoger plumas de ganso en un estanque cercano.
Un paseo de 800 metros hasta un estanque
El episodio comenzó con un permiso. Karyann Parkinson autorizó a Samuel a recorrer solo unos 800 metros hasta un estanque próximo a su casa. El objetivo del niño era juntar plumas de ganso.
Según su relato, la decisión fue consciente. «Le di permiso para ir», contó la madre en declaraciones a la prensa. Además, recordó la instrucción que le dio a su hijo: «Le dije: ‘Ve allí y vuelve enseguida'».
La familia vive en Ford’s Colony, un complejo residencial cerrado de la ciudad de Williamsburg. El barrio cuenta con vigilancia privada. Allí residen Parkinson, su esposo y sus cinco hijos.
El cruce de Karyann Parkinson con el guardia de seguridad
Mientras Samuel se dirigía al estanque, uno de los guardias de seguridad del complejo se encontró con él. El vigilante decidió acompañarlo de vuelta a su casa. Ese encuentro derivó en una discusión con la madre.
Karyann Parkinson reconstruyó la conversación. «El guardia de seguridad dijo: ‘Bueno, no permitimos que los niños estén solos por el vecindario'», relató. Ella, por su parte, cuestionó esa afirmación. «Y yo respondí: ‘¿Eso figura en el reglamento de la asociación de propietarios? Porque realmente no creo que vaya contra las normas'», dijo.
La respuesta del guardia, de acuerdo con su versión, fue tajante. «Él contestó: ‘Bueno, si no va contra las normas, entonces va contra la ley. Y voy a llamar a la policía'», explicó la madre.
Después de esa llamada, la policía y los servicios de protección de menores visitaron la vivienda. Su objetivo era verificar en qué condiciones vivía la familia.
Juicio, condena y registro de abuso infantil
En un principio, la familia confiaba en que el caso no avanzaría. «Esperábamos que, en cuanto el caso llegara a manos de un fiscal que lo examinara realmente y a un juez, todo esto se resolviera», afirmó Parkinson.
Sin embargo, el proceso siguió adelante. La madre fue acusada y condenada por el delito de contribuir a la delincuencia de un menor de edad. El juicio se celebró el pasado 21 de agosto.
La pena fue de seis meses, aunque quedó en suspenso. Por eso, la mujer seguirá en libertad. No obstante, la condena tiene otras consecuencias. Su nombre figurará durante siete años en el registro de abuso y negligencia infantil de Virginia.
Además, la sentencia le impide ofrecerse como voluntaria en la escuela de Samuel. Esa restricción regirá hasta que el niño curse el sexto grado.
Karyann Parkinson y el debate sobre la autonomía de los niños
El caso de Karyann Parkinson abrió una discusión sobre la independencia de los chicos. El contexto legal suma un elemento al debate. Virginia es uno de los 13 estados del país con una ley de independencia infantil razonable.
Esa norma busca evitar que las autoridades cuestionen cada decisión que toman los padres. Aun así, la madre terminó condenada.
Para Parkinson, la intervención debería ser mínima. «Creo que lo ideal sería conversar, ver que el niño se muestra seguro y capaz, y dejarlo ahí», sostuvo. También agregó: «No deberíamos interferir con los niños si parece que todo va bien».
En una entrevista radial, la madre amplió su visión. «¿Cómo es una infancia independiente? No creo que la gente tenga una idea clara de ello», planteó. A su juicio, esa falta de costumbre explica las reacciones: «Cuando se topan con ella, les resulta alarmante porque no estamos acostumbrados».
Una crítica a la crianza en espacios cerrados
Karyann Parkinson también habló de un cambio en la forma de criar. «En los últimos 30 años hemos ido recluyendo a los niños en espacios cerrados», señaló.
En ese sentido, propuso un cambio de mirada colectiva. «Nuestra sociedad necesita una especie de ‘terapia de exposición’ para darse cuenta de que los niños son, en realidad, más capaces de lo que nos hemos acostumbrado a pensar», afirmó.
Su postura encontró eco en otras familias. La mujer contó que recibió numerosos mensajes de madres con experiencias similares. «Ha sido increíble recibir tantos mensajes de muchas madres que cuentan que les ha pasado algo parecido», dijo.
Karyann Parkinson apelará la condena
La historia judicial todavía no terminó. Karyann Parkinson anunció que apelará la sentencia. Se espera que ese proceso tenga lugar en enero.
Mientras tanto, siguen vigentes los efectos de la condena. Entre ellos están la inscripción por siete años en el registro estatal y la prohibición de hacer voluntariado en la escuela de su hijo. En tanto, el caso de Karyann Parkinson continúa alimentando la discusión sobre cuánta libertad pueden tener los niños.

