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El tiroteo en Trappes y en localidades cercanas, al suroeste de París, dejó el viernes un muerto y entre cuatro y cinco heridos, entre ellos una niña de 12 años. El presunto atacante, un hombre de 39 años, disparó desde un vehículo y fue detenido poco después. La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) investiga los hechos como un acto terrorista con agravante racista. Además, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que las víctimas fueron atacadas por su color de piel o por su religión supuesta.
Cómo se desarrolló el tiroteo en Trappes
Los disparos comenzaron hacia las 10:30, hora local (8:30 GMT), en Trappes, a unos 30 kilómetros de París, en el departamento de Yvelines. Según testigos, el atacante recorrió varios barrios en un Renault Clio gris. Desde el vehículo abrió fuego contra personas en la calle, en una gasolinera, un centro médico y un parque infantil.
Después, el recorrido siguió hacia la cercana La Verrière. Allí el sospechoso disparó contra varias personas cerca de una farmacia. Más tarde volvió a disparar en una zona industrial de Coignières. Agentes de la Brigada Anticriminalidad lo arrestaron en esa localidad. Sin embargo, un dirigente sindical de la policía indicó que la detención se produjo en La Verrière, sobre la carretera principal N10.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que el tiroteo en Trappes y sus alrededores duró casi 15 minutos. Por otra parte, un jefe de policía local explicó que el sospechoso usó «un arma semiautomática antigua» con ráfagas. De acuerdo con informaciones de prensa, el arma data de la Segunda Guerra Mundial. Las imágenes posteriores mostraron el auto del detenido con múltiples impactos de bala.
Las víctimas: un muerto y una niña de 12 años herida
En Trappes murió un hombre de 26 años y otro, de 20, resultó herido. En La Verrière hubo tres heridos, según el alcalde de esa localidad, Nicolas Dainville. Se trata de una niña de 12 años, que recibió ocho impactos de bala, y de dos trabajadores municipales de limpieza. Uno tiene 29 años y el otro, 47 o 49 años.
Los heridos fueron trasladados a hospitales de la región de París en estado grave. Dainville señaló que el estado de la niña se había logrado estabilizar. En cambio, el alcalde de Trappes, Ali Rabeh, indicó que la menor permanecía entre la vida y la muerte.
Tras el tiroteo en Trappes, Rabeh afirmó que la víctima mortal era de origen africano. También dijo que una de las personas en estado crítico era de origen magrebí. Dainville, por su parte, se mostró cauto, pero sostuvo que el autor parecía haber elegido a sus víctimas por el color de su piel. A su vez, el diputado de Yvelines Laurent Mazaury recordó que el ataque ocurrió en un parque frecuentado por niños y un viernes, día de oración musulmana. Según su relato, el mal tiempo hizo que hubiera menos gente de lo habitual.
La Fiscalía Antiterrorista investiga el tiroteo en Trappes
La PNAT indicó que el incidente parece ser un «homicidio en el marco de una iniciativa terrorista». Por eso abrió una causa por asesinato y tentativas de asesinato vinculados a una empresa terrorista. Además, sumó la agravante de actos cometidos por «pertenencia real o percibida a una raza, etnia, nación o religión en particular».
La investigación incluye también la «posesión de un arma de Categoría A». Esa categoría abarca armas de grado militar o capaces de disparar en ráfagas. Asimismo, la fiscalía analiza una posible «conspiración con un grupo terrorista con el propósito de preparar delitos contra personas». En su comunicado, pidió cautela sobre la identidad de las víctimas.
La Subdirección Antiterrorista de la Policía dirige las pesquisas del tiroteo en Trappes junto con los servicios de inteligencia. En Trappes, Nuñez dijo a los periodistas: «Es claramente un crimen terrorista, eso es lo que ha dicho [el fiscal]». No obstante, el ministro aclaró que el motivo del atacante aún no está claro.
Quién es el detenido
El sospechoso tiene 39 años y era conocido por la policía, aunque no por los servicios de inteligencia franceses. Según las primeras informaciones de la investigación, residía en Plaisir, también en Yvelines. Además, era originario de Saint-Cyr-l’École, ciudad del mismo departamento.
Mazaury afirmó que el detenido habría preparado una trampa con bombonas de gas en su domicilio. Su supuesto objetivo era hacerlas explotar cuando llegaran los agentes a registrarlo. Ese dato todavía debe ser esclarecido por la investigación. Según el diputado, el sospechoso no ocultó en sus primeros interrogatorios que quería matar a personas que consideraba extranjeras. Los investigadores buscan establecer ahora si el autor del tiroteo en Trappes actuó solo.
Macron habla de un punto de inflexión
El primer ministro, Sébastien Lecornu, fue el primero en reaccionar en redes sociales. «Han tenido lugar hechos muy graves en Trappes, en Yvelines», escribió. También aseguró que «la totalidad de las fuerzas de seguridad y las autoridades judiciales están plenamente movilizadas».
Más tarde, Macron visitó Trappes junto a Lecornu. Allí afirmó que las víctimas del tiroteo en Trappes fueron atacadas «por su color de piel o por su religión supuesta, y nada más». «Lo que pasó hoy marca un punto de inflexión», sostuvo. Según el mandatario, es la primera vez que en Francia se produce un acto terrorista planificado para matar a ciudadanos del país, incluidos niños.
El presidente llamó también a la unidad y pidió no caer «en la trampa de enfrentar a un bando contra otro». Por otra parte, expresó su «profunda emoción», envió condolencias a las familias y a los habitantes de Yvelines y agradeció la rápida intervención de las fuerzas de seguridad.
Reacciones y contexto político tras el tiroteo en Trappes
Rabeh, que encabeza una coalición municipal de izquierda, describió al atacante con dureza. «Manifiestamente disparaba al azar y con ganas de provocar una carnicería», declaró. Además, agregó: «Es un milagro que no hubiera más víctimas». Para el alcalde, el ataque tenía un «matiz racista, probablemente islamófobo». Sobre la niña herida, dijo: «Su único crimen fue tener unos rasgos raciales».
El alcalde pidió una condena colectiva de los discursos que, a su juicio, alientan la violencia contra las minorías. Sin nombrar partidos, cuestionó a los dirigentes que culpan a personas de origen árabe o musulmán de los problemas sociales. En tanto, la ministra delegada para la lucha contra la discriminación, Aurore Bergé, deseó que todo el país acompañe a los habitantes de Trappes y La Verrière si se confirma la motivación racista.
El tiroteo en Trappes ocurrió en un clima de tensión en Francia. El fin de semana anterior hubo disturbios y saqueos durante las protestas contra el encarecimiento del coste de vida. Por eso, las autoridades temen nuevos episodios de violencia en las movilizaciones previstas para el sábado. Algunos dirigentes de extrema derecha, además, responsabilizaron a la inmigración de esos actos vandálicos.