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Lluvia en Groenlandia después de 70 años

Lluvia en Groenlandia

Deshielos alarmantes por la lluvia en Groenlandia

Después de 70 años de no llover en Groenlandia, más específicamente desde 1950; se registró en la isla precipitaciones en forma de lluvia, un fenómeno inusitado que acompañó en esta ocasión a los derretimientos abundantes que se han venido presenciando en esta región gobernada por nieve.

En el trascurso del fin de semana pasado, el punto más alto de Groenlandia presentó un aumento de temperatura, pasando el punto de congelación; no siendo esta ni la primera ni segunda ocurrencia, sino la tercera vez que sucede en casi 10 años.

El Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC) indica que, la estación Summit Camp a tempranas horas de la mañana del pasado sábado, obtuvo temperaturas superiores al punto de congelación; donde dio comienzo a la lluvia y no precipitaciones en forma de nieve, después de varias décadas sin registros.

Para sorpresa del mundo, la lluvia que no fue del todo continúa presenciada en la gran isla, obtuvo una duración de 13 horas y llegaron a precipitarse alrededor de 7 miles de millones de toneladas de agua sobre el hielo que lo recubre.

Deshielos alarmantes por la lluvia en Groenlandia

El investigador científico del NSIDC, Ted Scambos señala que, Groenlandia se está calentando a paso veloz. Además agrega que, no es simplemente algunos años de cambios cálidos de temperatura, pues esto no tiene precedente.

Se perdieron alrededor de 8.500 millones de toneladas de agua congelada en la superficie en tan solo un día del mes de julio; siendo uno de los derretimientos masivos más resaltantes de los últimos diez años, sumándose unas semanas después otro inquietante evento.

Los días 14 y 15 de agosto de este año, fueron testigos del pronto deshielo en la superficie; con una amplitud máxima de 872.000 kilómetros cuadrados el primer día; disminuyendo a 754.000 kilómetros cuadrados el segundo y finalizando el día lunes 16 a una cantidad de 512.000 kilómetros cuadrados; regresando a niveles moderados captados satelitalmente.

Cabe destacar que, no existe documentación anterior de una lluvia en la cima de Groenlandia, punto que cuenta con una elevación de 3.216 metros, por lo que, este hecho es de gran relevancia. Los vientos que azotaron la región suroeste fueron de 9,8 metros por segundo y 0,48 grados Celsius fue la máxima temperatura registrada.

El derretimiento alcanzó al menos una extensión de 21,3 millones de kilómetros cuadrados de superficie, contando desde principios de año hasta el 16 de agosto y superando el promedio que establece de 1981 a 2010; siendo este de 18,6 millones de kilómetros cuadrados.

Los desequilibrios en el clima y sus efectos negativos

Cifras preocupantes de deshielo han venido surgiendo en los últimos años a causa del temido cambio climático y sus ya tan conocidos aumentos de temperatura; haciendo los días más calurosos y derritiendo las capas de hielo existentes en el planeta.

La temperatura del aire obtenida por al menos nueve horas aproximadas, fue superior al punto de congelación. Los expertos registraron las nuevas observaciones meteorológicas en la zona durante las horas en la que se dio este cambio en el ambiente.

Tres días de derretimiento por las condiciones relativamente cálidas observadas, en comparación a las bajas temperaturas normales presentes, en conjunto con las precipitaciones; dieron más intensidad a la extensión del deshielo y llevaron a que la pérdida de la masa superficial sea 7 veces más a que la promediada para mediados de este mes.

Se prevén que los aumentos graduales en la temperatura del planeta derritan cada vez más las masas de hielo que habitan en la superficie; por lo que pequeños cambios en la temperatura no son del todo insignificantes como se podría creer y traerán a la larga una implacable pérdida de las capas de hielo.

El hielo blanco mantiene las bajas temperaturas

Las capas de hielo blanco encontradas normalmente son menos capaces de absorber el calor, por el contrario, las capas de hielo oscurecidas no. Estas últimas, son el resultado de las transformaciones que sufren las gotas de lluvia congeladas, haciendo que estas tengan más capacidad de absorción al calor y contribuyan a derretimiento.   

Otro dato interesante es que, se pueden desarrollar barreras que interrumpen el flujo del agua producto del derretimiento hacia la parte baja de la superficie helada; ocasionando inundaciones y más deshielos en las zonas de gran elevación.

Personal capacitado labora desde 1989 en la estación de investigación Summit Camp, para monitorear los cambios meteorológicos ocurridos en el territorio ártico de Groenlandia, por lo que el hecho que lloviera, es algo a lo que no se enfrentaron antes, totalmente una novedad.

“Aunque solo sean escasos los días en que ocurra el derretimiento, serían realmente terribles para los casquetes de hielo; pues estos hechos causan que áreas en donde normalmente no sufren el descongelamiento si lo hagan, ampliando la negatividad de este evento”, dijo la glacióloga de la NASA, Lauren Andrews.

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