El actor malagueño Antonio Banderas abandonó el proyecto Sohrlin, el espacio cultural y de formación en oficios escénicos que impulsaba en Málaga junto al productor Domingo Sánchez. La salida se concretó este viernes y se produjo de mutuo acuerdo. Ambos socios decidieron disolver la unión que los vinculaba porque no compartían la misma filosofía de trabajo ni la línea que debía seguir la iniciativa. Sin embargo, el centro no cerrará: Sánchez y su productora, Merlín, asumen en solitario la conducción.
Una salida de mutuo acuerdo del proyecto Sohrlin
Los rumores sobre la separación circulaban desde hacía meses y ganaban fuerza con el tiempo. Ahora, la salida del ganador del Goya se hizo efectiva. Según trasladó su entorno, Banderas «prefiere centrarse en sus propios horizontes y proyectos». Por eso, el proyecto Sohrlin entra en una nueva etapa con un solo responsable.
Domingo Sánchez explicó los motivos de la decisión. Su hasta ahora socio «se ha salido de la sociedad porque se quiere enfocar más en su proyecto del teatro del Soho», afirmó. Además, el empresario restó dramatismo al cambio:
«No ha habido ninguna ruptura, sólo un cambio societario».
Sánchez también insistió en que la separación fue «amistosa». En tanto, aseguró que el proyecto Sohrlin mantendrá la misma actividad cultural y el mismo compromiso con la ciudad.
Domingo Sánchez asume en solitario la gestión
La gestión queda en manos del fundador de Merlín Producciones. Sánchez continuará al frente de la actividad cultural y formativa del espacio. De hecho, la programación no se detuvo. Hace unos días, el centro inauguró la exposición interactiva La leyenda del Titanic.
Por otra parte, el espacio tiene unos 8.000 metros cuadrados. Ocupa una antigua nave industrial en la zona oeste de Málaga, en los terrenos de La Misericordia. Fue concebido como un centro de creación, producción y formación de profesionales de las artes escénicas y audiovisuales. La propuesta buscaba reunir teatro, música, circo y tecnologías inmersivas en una misma infraestructura. Además, incluía una escuela especializada en los distintos oficios del espectáculo.
Cómo nació el proyecto Sohrlin
La alianza entre Banderas y Sánchez se gestó antes de la puesta en marcha del espacio. En octubre de 2022, ambos presentaron en el Ayuntamiento de Málaga una iniciativa destinada a producir espectáculos. También debía convertirse en un centro de formación de los oficios de las artes escénicas. Luego, la presentación oficial del proyecto Sohrlin llegó en julio de 2024, hace poco más de dos años.
En aquel momento, la idea era unir la actividad y los contactos de Banderas y del Teatro del Soho con la experiencia internacional de Sánchez. Con Producciones Merlín, el productor ya había desarrollado grandes espectáculos en Oriente Medio. Banderas describió el entendimiento entre ambos como un «amor a primera vista». Además, aseguró que compartían la misma «insensatez y locura en la cabeza».
El nombre también reflejaba ese acuerdo. Surgió de combinar las empresas emblemáticas de los dos socios, Soho y Merlín. Así nació el término híbrido Sohrlin, que ya es una marca conocida en el ámbito cultural.
Las primeras señales de la separación
Las diferencias se hicieron visibles el pasado abril, hace medio año. Entonces, Banderas anunció que buscaba «expandir» el Teatro del Soho CaixaBank con un segundo espacio más amplio. Quería un recinto con condiciones parecidas a las del proyecto Sohrlin, apto para espectáculos de mayor envergadura.
Consultado por el espacio de La Misericordia, el actor le puso fecha de caducidad. Reconoció que la iniciativa, puesta en marcha apenas dos años antes, tendría que cerrar a corto plazo. Explicó que fue concebida desde el inicio como temporal por las previsiones urbanísticas de los terrenos:
«Sohrlin es un espacio efímero y así lo sabíamos desde el principio, porque allí hay un plan parcial de urbanismo y, bueno, lo vamos a utilizar los 2, 3 o 4 años más que nos queden».
Esas palabras sentaron como un jarro de agua fría en Sánchez, CEO y fundador de Merlín. Para entonces, el distanciamiento empresarial ya era patente dentro de la empresa. Sin embargo, las declaraciones públicas del actor aceleraron las diferencias. Así, la separación llegó antes de que el urbanismo pusiera fin al proyecto Sohrlin.
La trayectoria de Banderas como empresario cultural
La salida se enmarca en la faceta empresarial del actor, que ganó protagonismo desde su regreso a Málaga. Entre sus principales iniciativas figura el Teatro del Soho CaixaBank, inaugurado en 2019. Con esa sala llevó a la ciudad producciones teatrales de gran formato. Además, participó personalmente en distintos montajes como director e intérprete.
Banderas defendió en numerosas ocasiones una forma de entender la cultura que prioriza la libertad creativa sobre la rentabilidad inmediata. En ese sentido, explicó que el Teatro del Soho funciona sin ánimo de lucro. Los recursos que obtiene se destinan a sostener su actividad y a impulsar nuevas producciones. Esa filosofía forma parte de su apuesta por las artes escénicas, distinta del rumbo que tomaba el proyecto Sohrlin.
El segundo Teatro del Soho y el futuro del proyecto Sohrlin
El actor sondeaba desde meses antes otras ubicaciones en la misma zona para su nuevo Teatro del Soho. Incluso se interesó por un terreno al oeste de La Térmica. Se trata de la esquina del Parque Litoral donde se instalaron la Universidad Alfonso X (UAX) e Inacua. Con su salida definitiva, esa búsqueda de un segundo espacio escénico se reactivará.
Por otra parte, queda pendiente qué pasará con el nombre. La denominación simbolizaba el acuerdo entre los dos socios. Por eso, la marcha del protagonista de La máscara del Zorro parece abocar a un replanteamiento del distintivo comercial del proyecto Sohrlin. Mientras tanto, Sánchez sostiene que el espacio seguirá con su actividad como hasta ahora.

