El 1 de julio de 2027 es una fecha clave para los autónomos en España: será el día a partir del cual deberán cumplir con Verifactu a la hora de facturar. Sin embargo y a pesar de que queda menos de un año para adaptarse a la nueva normativa, la mayoría de los autónomos españoles, casi 3,5 millones en total, aún desconoce qué es Verifactu y si su sistema de facturación cumple con los requisitos técnicos del reglamento.
Lo más probable es que no cumplan. ¿Por qué? Porque una parte importante de autónomos aún sigue llevando su facturación y sus cuentas con hojas de cálculo que no cumplen con los criterios marcados por el reglamento Verifactu. Ni siquiera los que lo hacen por estimación objetiva. A partir de julio de 2027, todos los autónomos deberán utilizar un sistema adaptado a Verifactu para evitar sanciones que pueden llegar hasta los 50.000 euros.
Qué es Verifactu y por qué se habla tanto este 2026
El reglamento VeriFactu es la forma coloquial de referirse al Real Decreto 1007/2023 que establece los requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos de facturación (SIF) de empresarios y profesionales, así como la estandarización de formatos de los registros de facturación.
Este marco legal desarrolla el artículo 29.2.j) de la conocida Ley Antifraude (Ley 11/2021, de 9 de julio) y su objetivo es evitar el fraude fiscal y aumentar la transparencia. Entre las obligaciones que deben cumplir destacan las siguientes exigencias técnicas:
- Registros inviolables: Cada factura debe quedar bloqueada y protegida para evitar ser modificadas.
- Rastro digital seguro: Los registros deben enlazarse entre sí mediante códigos únicos (hash), asegurando que no falta ni una sola factura en la secuencia.
- Autenticación electrónica: Cada registro debe llevar una firma digital que certifique su origen y evite que el emisor pueda negar su autoría.
- Historial de operaciones: El sistema debe documentar todos los movimientos (emisiones, cancelaciones o errores) para auditar cualquier cambio.
- Elementos visuales obligatorios: Las facturas deben incluir un código QR y la mención «VERI*FACTU», permitiendo su verificación instantánea por parte de clientes y Hacienda.
Por todo ello, la Ley Antifraude y el Real Decreto 1007/2023 cambiarán en 2027 para siempre la forma de facturar empresas y autónomos. Las primeras deberán cumplir a partir del 1 de enero de 2027 mientras que los segundos lo tendrán que hacer, como hemos visto, desde el 1 de julio de 2027.
A la hora de cumplir con Verifactu, hay que tener en cuenta que la normativa contempla dos modalidades:
- Sistema Verifactu. Esta opción es la que envía automáticamente cada factura a Hacienda en el momento de su expedición, haciéndolo de forma continua, segura, íntegra, automática, consecutiva, instantánea y fehaciente.
- No VeriFactu. Genera y conserva localmente las facturas no verificables, sin enviarlas a la AEAT de forma automática. Eso sí, debe garantizar la trazabilidad, integridad y conservación de registros de facturación durante un mínimo de cuatro años.
En líneas generales, los autónomos con poco volumen de facturación optarán por la primera opción al ser más sencilla. Además, existe la opción de utilizar una herramienta gratuita desarrollada por la propia Agencia Tributaria que es suficiente para pequeños autónomos y con una facturación no complicada.
Sin embargo, cuando la facturación del autónomo sea más complicada sí que será conveniente implementar un ERP especializado capaz de adaptarse a su operativa diaria y necesidades. Del mismo modo, estas soluciones, como la de Contasimple, también están ya adaptadas para cumplir con la factura electrónica.
¿Factura electrónica? ¿No es el PDF de siempre? Lamentablemente para los autónomos, el PDF tradicional ya no sirve según la normativa que también entrará en vigor al amparo de la Ley Crea y Crece. Por ello, y para adelantarse, los profesionales también deben tener claro qué es la factura electrónica.
Para la Ley Crea y Crece, una factura electrónica es un archivo con un formato estructurado, que no es ni más ni menos que un lenguaje que los sistemas informáticos pueden leer, procesar e interpretar de forma automática, sin intervención humana. Hablamos de formatos como XML, UBL o Facturae.
¿Y cuándo hay que emitir estas facturas? Según afirma la propia ley, “todas las empresas y autónomos deberán expedir y remitir facturas electrónicas en sus relaciones comerciales con otras empresas y autónomos.» Por tanto, solo habrá que hacerlo en las facturas B2B (Business to Business).
Verifactu y la factura electrónica son las dos caras de una misma moneda. Dos normativas que quieren reducir el fraude fiscal, aumentar la seguridad de los profesionales y que prometen impulsar la digitalización del tejido empresarial español. Así que no te demores más y empieza a adaptarte a la nueva realidad.
Es cierto que hay algunas excepciones entre los autónomos, pero el mercado tiende de forma imparable hacia la digitalización y la eficiencia. Si tus clientes deben cumplir tanto con Verifactu como con la factura electrónica y tú no te adaptas a los requisitos de las normas, puedes quedarte fuera y perder clientes.

