Quienes viven con sus padres pueden cobrar 733 euros del ingreso mínimo vital, aunque tengan más de 30 años

Las personas que viven con sus padres pueden cobrar el ingreso mínimo vital en España, incluso si tienen más de 30 años, siempre que cumplan una serie de requisitos. La cuantía para un solo adulto es de 733,60 euros al mes. Además, si el solicitante tiene una discapacidad de al menos el 65 %, la cantidad sube hasta 894,99 euros mensuales.

Quiénes pueden pedir el ingreso mínimo vital viviendo con sus padres

La Seguridad Social lo recoge en su página web. Según ese organismo, la prestación se concede a «personas de al menos 23 años que, aunque compartan domicilio con una unidad de convivencia, no se integren en ella». Por eso, compartir casa con los progenitores no impide por sí mismo acceder a la ayuda.

Este supuesto no es el más habitual cuando se piensa en esta renta. Sin embargo, la edad no supone un límite para quienes residen con su familia. Así, una persona joven y otra que ya supera los 30 años pueden solicitar el ingreso mínimo vital si reúnen las condiciones exigidas.

Tres condiciones para no formar parte de la unidad de convivencia

Para dar por cumplido el requisito de no integrarse en la unidad de convivencia, hay que acreditar tres condiciones. La primera es no estar casado. La segunda consiste en no formar parte de una pareja de hecho. En tanto, la tercera exige no integrar otra unidad de convivencia.

Si se reúnen esas tres circunstancias, la persona que todavía reside con sus padres tiene derecho a pedir el ingreso mínimo vital. No obstante, no son las únicas exigencias. La Seguridad Social fija requisitos adicionales que cambian según la edad del solicitante.

En el caso de los mayores de 30 años, deben probar una residencia legal y efectiva en España. Esa residencia tiene que ser continuada durante el año anterior a la solicitud.

El requisito de vulnerabilidad económica

Por otra parte, todos los solicitantes deben cumplir la condición de vulnerabilidad económica. Esta exigencia rige para cualquier persona que quiera cobrar esta renta garantizada, viva o no con su familia.

El artículo 11 de la Ley del Ingreso Mínimo Vital define cuándo se cumple. Según el texto legal, se entiende cumplido «cuando el promedio mensual del conjunto de ingresos y rentas anuales computables de la persona beneficiaria individual o del conjunto de miembros de la unidad de convivencia, correspondientes al ejercicio anterior sea inferior, al menos en 10 euros, a la cuantía mensual de la renta garantizada».

En otras palabras, los ingresos medios del año previo deben quedar al menos 10 euros por debajo de esa renta. De lo contrario, el solicitante no accede a la prestación.

Cuánto se cobra del ingreso mínimo vital

La ley calcula la cuantía de la ayuda como una diferencia. De un lado figura la renta garantizada. Del otro, se resta el conjunto de rentas e ingresos del beneficiario o de los miembros de su unidad de convivencia en el ejercicio anterior.

La renta garantizada depende de cómo esté compuesta cada unidad. Para una persona que vive con sus padres y pide la cuantía de un solo adulto, el importe es de 733,60 euros al mes. Asimismo, quienes tengan una discapacidad de al menos el 65 % reciben un incremento del 22 % en su renta garantizada.

En ese supuesto, el ingreso mínimo vital puede llegar a 894,99 euros mensuales. Es decir, la cifra se acerca a los 900 euros al mes.

Críticas en redes sociales al ingreso mínimo vital

La prestación funciona desde mediados de 2020. Desde entonces, se ha convertido en un apoyo para muchas personas con pocos ingresos y en situación de vulnerabilidad económica. Aun así, su alcance todavía no es completo, ya que varios colectivos podrían percibirla y hoy no la reciben.

La posibilidad de cobrarla viviendo con los padres no ha recibido demasiados comentarios positivos en redes sociales. Parte de la población considera que estos incentivos no favorecen la búsqueda de empleo.

Algunos internautas expresaron su malestar con mensajes como este: «Todo el día currando y que al final el gobierno le regale dinero a otro sin currar ni una 1 hora». Otro usuario escribió: «Necesitamos que la cordura regrese a este país, los que trabajamos estamos pagando impuestos y más impuestos recibiendo una sanidad colapsada, la educación pública más de lo mismo, la vivienda por las nubes».

Por tanto, quienes vivan con sus padres y quieran solicitar el ingreso mínimo vital deben reunir las condiciones de edad, convivencia, residencia y vulnerabilidad económica que fija la normativa.

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