Los líderes de la UE llegan divididos a Bruselas y dudan de cerrar el presupuesto 2028-2034 este año

Los líderes de la Unión Europea abrieron este jueves en Bruselas una cumbre marcada por las divisiones sobre el presupuesto de la UE para 2028-2034, un plan de casi dos billones de euros. Las posiciones de los 27 países siguen muy alejadas. Por eso, varios jefes de Estado y de Gobierno pusieron en duda que pueda cerrarse un acuerdo antes de fin de año. La reunión se extiende hasta el viernes y también abordará la defensa comercial ante China y la gestión migratoria, en un momento en que la crisis de Ceuta puso a España en el foco.

La propuesta irlandesa sobre la mesa

Irlanda ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE y presentó la última propuesta de negociación. El texto recorta entre 140.000 y 141.000 millones de euros el proyecto inicial de la Comisión Europea, una rebaja del 8 %. Con ese ajuste, el volumen total queda en 1,62 billones de euros para los siete años. Es la primera vez que los líderes discuten este documento al máximo nivel.

El presupuesto de la UE fijará las prioridades del bloque, desde la agricultura y la defensa hasta la competitividad y la migración. Los dirigentes deben acordar cuánto dinero destinar a los agricultores y cuánto invertir en defensa. Además, buscan que la economía europea sea más competitiva frente a Estados Unidos y China. También tendrán que decidir si financian con fondos europeos centros de retorno de migrantes en África.

El primer ministro irlandés, Micheál Martin, sostuvo que su propuesta ofrece «una base» para un pacto. Según explicó, el texto preserva las ayudas agrícolas y los fondos de cohesión, una preocupación que comparten más de 17 países. «Tengo la sensación de que existe un camino para resolver esta cuestión antes de que termine el año», afirmó. Sin embargo, reconoció que no era posible «satisfacer a todo el mundo» y calificó la tarea de «difícil y compleja».

Tres bloques enfrentados por el presupuesto de la UE

Hay tres bloques que rechazan la última propuesta. Por un lado, Alemania encabeza el grupo de los llamados «frugales», junto con Países Bajos y Suecia. Ese grupo exige recortes de varios cientos de miles de millones de euros en el presupuesto de la UE.

En el otro extremo está Francia, que se opone a reducciones masivas. París considera que Europa necesita más recursos para enfrentar desafíos crecientes. En tanto, el tercer bloque reúne a los «Amigos de la Cohesión», que piden más fondos para la agricultura y el desarrollo regional.

Francia, además, dejó claro su malestar con el énfasis en los recortes. Un funcionario francés advirtió que no habrá acuerdo sin nuevos impuestos comunitarios «sustanciales». Entre ellos mencionó gravámenes a las grandes empresas, impuestos medioambientales y tasas sobre el tabaco. París también quiere impuestos europeos sobre servicios digitales, criptoactivos y juegos de azar en línea, un reclamo que comparte el Parlamento Europeo.

Los frugales exigen más recortes

«No me gusta la propuesta que está sobre la mesa», dijo el primer ministro neerlandés, Rob Jetten. A su juicio, las cuentas deben ser más «reducidas y modernizadas» para concentrarse en competitividad y seguridad. Admitió que «todo el mundo quiere acelerar», pero advirtió: «es más importante lograr un buen acuerdo que un mal acuerdo».

En la misma línea, el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, calificó de «inaceptable» aumentar en un 60 % la contribución neta de su país. Anticipó que dirá «no» a la propuesta y que «este no es el principio del acuerdo final». «Creo que no hay prisa, honestamente», agregó.

Por su parte, el primer ministro de Finlandia, Petteri Orpo, consideró que el importe global es «demasiado elevado». Aun así, se mostró dispuesto a aportar más si se invierte en defensa y competitividad. El canciller alemán, Friedrich Merz, anticipó conversaciones «muy difíciles». Aunque ve la propuesta «en la buena dirección», pidió mayores recortes.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, describió las negociaciones como «complejas, muy difíciles». Para Dinamarca, dijo, «es importante añadir nuevos recursos» para defensa, seguridad de fronteras y lucha contra la inmigración ilegal. A su vez, el primer ministro checo, Andrej Babis, dudó de que haya «algún acuerdo» en los próximos meses porque «las diferencias de opinión son enormes». También rechazó los nuevos recursos propios, que a su entender le quitarían el 3 % de los ingresos a República Checa.

España y Lituania reclaman más ambición

En la vereda opuesta, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que la propuesta «no es suficiente ni de lejos». Por eso, dijo, «no es aceptable» para España, que reclama más ambición en competitividad y seguridad sin descuidar cohesión y agricultura. Sánchez recordó que España será por primera vez contribuyente neto a las cuentas europeas.

De igual modo, el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, pidió que el presupuesto de la UE se mantenga cerca de la propuesta inicial de la Comisión. «Tenemos nuevas prioridades y queremos preservar las antiguas, como la cohesión, la competitividad y la PAC», señaló. Según él, mantener el gasto del marco anterior es «simplemente imposible matemática, económica y financieramente».

Mientras tanto, el primer ministro de Hungría, Péter Magyar, consideró «ambicioso» un acuerdo unánime este año. Atribuyó esa dificultad a la convocatoria electoral en España y a la formación de gobierno en Suecia. Además, juzgó la propuesta «no aceptable» porque eleva «considerablemente» las contribuciones de Hungría y de otros beneficiarios de la cohesión.

Las elecciones en Francia presionan el presupuesto de la UE

La urgencia responde a las elecciones previstas en Italia, Polonia, Grecia, Finlandia y Francia. Existe el temor de que nuevos gobiernos euroescépticos compliquen un acuerdo en 2027. La candidata de extrema derecha Marine Le Pen, favorita en la carrera presidencial francesa, quiere reducir el aporte de su país al bloque.

En vísperas de la cumbre, Le Pen sostuvo que sería un «escándalo democrático» aprobar el presupuesto de la UE antes de las elecciones del próximo año. Un diplomático europeo afirmó que la candidata «estará mañana en la sala», en referencia al peso de su posible victoria. Otro diplomático advirtió que, sin pacto antes de los comicios franceses de abril y mayo, reabrir la negociación en verano sería «un ejercicio espantoso».

Sin embargo, la confianza en un acuerdo en diciembre parece debilitarse. El último borrador de conclusiones, fechado el miércoles, habla solo de un «acuerdo oportuno». Una versión anterior decía «antes de finales de año».

Costa asume la negociación del presupuesto de la UE

Ahora, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, conducirá las negociaciones del presupuesto de la UE. Para facilitar su aprobación, se convocó una reunión extraordinaria a finales de noviembre. Todavía quedan otras tres reuniones para acercar posiciones.

Pese a las diferencias, hay quienes mantienen el optimismo. El ministro irlandés de Asuntos Europeos, Thomas Byrne, afirmó el martes que un acuerdo sería posible «si se logra encontrar un compromiso». Por otra parte, Nauseda, cuyo país asumirá la presidencia rotatoria del Consejo de la UE el 1 de enero, admitió que cerrar el presupuesto de la UE antes de fin de año «será difícil».

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