El juez Calama pide a la UDEF identificar al autor de la marca con una T grabada en las joyas de Zapatero

El juez José Luis Calama ha encargado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que averigüe quién es el autor del punzón grabado en las joyas de Zapatero. El magistrado de la Audiencia Nacional, instructor del caso Plus Ultra, dictó una providencia este martes. La marca muestra una T mayúscula, acompañada de un 18 y una K. Además, Calama autoriza a la unidad policial a solicitar, si lo considera necesario, la colaboración de Interpol y Europol. Las piezas fueron halladas el pasado 19 de mayo en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero.

Un punzón con una T en las joyas de Zapatero

La pista surge de la segunda tasación, elaborada por la joyería Yanes después de la casa de subastas Ansorena. Se trata de una marca rectangular, de bordes redondeados. En el centro aparece una T, con el número 18 a un lado y una K al otro. Según los peritos, el 18 junto a la K puede referirse a la ley del metal, es decir, a los 18 quilates del oro.

En cambio, la T sigue sin explicación. La joyería sostiene que el fabricante «probablemente responda a la inicial T». Sin embargo, el informe no permite afirmarlo ni atribuir la marca a un taller concreto. Los expertos no lograron vincular el grabado a ningún fabricante.

Por otra parte, el punzón figura en las piezas de los tres primeros lotes analizados, los de mayor valor. Esa coincidencia indica que las joyas de Zapatero podrían proceder de un mismo origen. Incluso, según la pericia, permite afirmar que los tres juegos de zafiros, brillantes y esmeraldas se fabricaron de forma «simultánea».

«Imagen que, con una investigación exhaustiva a nivel internacional, podría conducir al fabricante de origen», señala el informe de Yanes.

Lo que concluye la pericial de Yanes

El informe, de 138 páginas, examina la composición, la antigüedad aproximada y la posible procedencia geográfica de las piezas. Como «hipótesis», plantea que se fabricaron en los años posteriores a 2007. La conclusión se apoya en el bajo contenido de níquel de las aleaciones. En junio de 2007 entró en vigor la normativa europea REACH, que redujo el níquel en artículos en contacto con la piel.

Además, los peritos consideran muy probable un origen asiático. Mencionan como posibles zonas de producción India, Tailandia, China, países de Asia central y Turquía. No obstante, no atribuyen las joyas a ninguno de esos territorios. Tampoco el análisis demuestra por sí solo que se hicieran fuera de Arabia Saudí ni cuándo se compraron.

Las características del punzón llevan a los joyeros a descartar ciertos países. «Estas características inducen a descartar determinados países que son bastante exigentes con la normativa de identificación de alta joyería con sus punzones, contrastes y marcas, como son la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos y los países árabes», recoge la pericia.

Asimismo, Yanes destaca la ausencia de firma del joyero, de certificados y de estuches originales. A su juicio, el conjunto no procede «de una marca de alta joyería de reconocido prestigio». «Llama la atención la falta de certificaciones y la ausencia de packaging de alta joyería», añade el documento.

Dos tasaciones de las joyas de Zapatero

Yanes cifra el valor de reposición del conjunto en 1.023.320 euros. En tanto, Ansorena había situado el ajuar en 1.323.915 euros. La diferencia entre ambas valoraciones ronda los 300.000 euros. Por eso, las cifras redondas que circulan van de un millón a 1,3 millones de euros.

El núcleo de mayor valor lo forman doce piezas: tres collares, tres sortijas, tres pares de pendientes y tres pulseras. Incluyen oro blanco, diamantes y piedras de distintos colores. Sin embargo, Yanes considera que las piedras rojas de uno de los juegos no son rubíes, sino gemas de menor valor. El resto del material intervenido incluye otras joyas y objetos.

Por su parte, Zapatero propondrá una tasación alternativa para rebajar esas cifras. Fuentes de su entorno discuten también la fecha que maneja Yanes. Recuerdan que ya en 1994 una directiva europea introdujo restricciones sobre el níquel.

La versión del expresidente y las dudas del juez

El expresidente, que gobernó entre 2004 y 2011, sostiene que las piezas fueron un «obsequio» personal. Según su relato, se las entregó en La Moncloa el fallecido rey saudí Abdalá bin Abdulaziz. Habría ocurrido durante una visita oficial del monarca a España en junio de 2007.

Sin embargo, Calama y la Fiscalía Anticorrupción recelan de esa versión. Durante aquella visita, el Gobierno sí entregó a Patrimonio Nacional un reloj dorado con esmeraldas regalado por el rey. En cambio, las joyas no corrieron la misma suerte. «Difícilmente se compadece con el tratamiento diferenciado que, según la versión del investigado, habrían recibido las joyas ahora examinadas», escribió el magistrado.

Además, las piezas no tenían documentación que acreditara su procedencia. Tampoco estaban en estuches, sino mezcladas con joyas familiares y objetos de escaso valor. La oficina está a pocos metros de la sede del PSOE, en la calle de Ferraz de Madrid. Por otra parte, la defensa pidió una comisión rogatoria para que las autoridades de Riad confirmaran su versión. El juez se negó.

Qué se investiga en la causa por las joyas de Zapatero

En el llamado caso Zapatero, Calama investiga al expresidente como supuesto «líder» de una red de tráfico de influencias. Esa red habría cobrado comisiones ilegales por intermediar con la Administración en favor de empresas. Entre ellas figura la aerolínea Plus Ultra, que recibió en 2021 un rescate público de 53 millones de euros por la Covid-19.

Tras el hallazgo de las joyas de Zapatero, el juez abrió una pieza separada. En ella investiga un presunto fraude fiscal y un supuesto delito de contrabando. Recientemente, Anticorrupción pidió atribuirle también malversación de caudales públicos, «de ser cierta su versión» de que se quedó con un regalo destinado al patrimonio público.

Calama todavía no se ha pronunciado sobre esa petición. En una resolución de la semana pasada ya expresó dudas sobre el relato del expresidente. Mientras tanto, la UDEF deberá rastrear la marca de las joyas de Zapatero para intentar llegar al fabricante, con el posible apoyo de Interpol y Europol.

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