Más de 350 policías buscan a migrantes en barrios y montes de Ceuta tras desmantelar los asentamientos

La Policía Nacional desplegó este domingo a más de 350 agentes para localizar a los migrantes en Ceuta que seguían en barriadas, naves industriales y zonas de monte. La actuación llega tras el desmantelamiento de los asentamientos de las playas y del entorno de la frontera del Tarajal. Los agentes empezaron a trabajar a primera hora de la mañana. Sin embargo, decenas de personas huyeron hacia los montes cercanos a la frontera con sus escasas pertenencias.

Un operativo con más de 350 agentes en varias barriadas

El dispositivo abarcó el Poblado de Regulares, Los Rosales, la parte baja del Príncipe Alfonso y las antiguas naves del Tarajal. Además, llegó a la explanada próxima al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde se encuentra el campamento de la Hípica. Regulares y Los Rosales son dos zonas periféricas con mayor presencia detectada de estas personas.

El objetivo es identificar a quienes entraron en la ciudad los días 30 y 31 de julio y todavía permanecen allí. La primera fase concluyó a las 9.00 horas. Después de terminar en Los Rosales y Benítez, los efectivos se desplazaron al entorno del polígono industrial del Tarajal.

La mayoría de los agentes pertenecen a las Unidades de Intervención Policial (UIP) y de Prevención y Reacción (UPR). Así lo confirmó la Jefatura Superior de Policía en un comunicado. Por otra parte, la Policía Local colaboró en la regulación del tráfico y la seguridad vial. Los agentes establecieron controles en los accesos y organizaron traslados en autobuses.

Cómo es el procedimiento con los migrantes en Ceuta

Los adultos son conducidos al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), habilitado en las naves del Tarajal, junto a la frontera con Marruecos. Allí se realizan su identificación, su filiación y el triaje. En cambio, los menores son trasladados a la Jefatura Superior de Policía para completar los trámites.

Tras su paso por el CATE, se determina la derivación de los migrantes en Ceuta al campamento de acogida de Loma Colmenar. También pueden ir a otros recursos habilitados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Además, se les ofrece regresar voluntariamente a Marruecos. Por experiencias anteriores, se prevé que una parte mayoritaria acepte esa opción. De hecho, tras los desalojos de las playas, la inmensa mayoría optó por retornar.

El CETI y el CATE son instalaciones distintas. El primero acoge temporalmente a migrantes. El segundo, en tanto, se destina a la identificación y filiación tras la localización por parte de las fuerzas de seguridad. En la explanada del CETI y en el Tarajal, los agentes trabajaron con el Área de Inclusión de la Ciudad Autónoma para atender a familias vulnerables.

La huida hacia el monte y las quejas de los vecinos

Durante la mañana, muchas personas escaparon por los montes próximos a la frontera del Tarajal, cerca de las naves de esa zona. La mayoría de quienes estaban en los barrios procedían de los asentamientos costeros. Habían huido cuando la policía comenzó a retirar las estructuras instaladas en las playas.

Por otra parte, la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) se reunió con la Delegación del Gobierno. Allí trasladó las reclamaciones de distintas barriadas, donde se había acumulado un número elevado de migrantes en Ceuta. En el Príncipe Alfonso, los vecinos llevan semanas quejándose de esa presencia en sus calles y cerca de las viviendas. En su mayoría, se trata de marroquíes.

La situación en ese barrio se agravó a medida que desaparecían los campamentos de otras zonas. Algunos de sus antiguos ocupantes buscaron lugares menos visibles para pasar la noche en barriadas periféricas y terrenos de monte. Por eso, la intervención se concentró en la parte baja del barrio, en el acceso al polígono del Tarajal.

Los desalojos previos de los migrantes en Ceuta

El delegado del Gobierno, David de la Encina, había anunciado durante la semana que la actuación llegaría a los barrios. Lo haría una vez desmantelados los campamentos de Benítez, el Trampolín y la Fábrica del Guano. El procedimiento aplicado este domingo es el mismo que se siguió en esos desalojos.

El operativo llega una semana después del desalojo de la explanada de la antigua fábrica de Guano. Allí, centenares de personas habían permanecido durante más de dos meses. Antes, la policía había intervenido en la zona de la desalinizadora y en las playas Benítez y del Trampolín. Esta última se convirtió durante el verano en uno de los símbolos de la crisis humanitaria.

Los desalojos se suceden desde finales de septiembre, cuando comenzaron a retirarse los campamentos más numerosos. Sin embargo, la retirada de tiendas y chabolas no resolvió todo. Parte de los migrantes en Ceuta volvieron a levantar cobijos en otros puntos. En el polígono del Tarajal, todavía había grupos que dormían bajo plásticos, cartones y mantas. Algunos llevaban semanas allí.

Marlaska, los retornos y los menores migrantes en Ceuta

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, había anunciado el viernes nuevas actuaciones durante su visita al CATE del Tarajal. El Gobierno pretende despejar las zonas de monte antes del 1 de noviembre. Ese día los ceutíes celebran el Día de la Mochila, una jornada tradicional en la que miles de familias salen al campo.

Marlaska defendió además la legalidad de los procedimientos de retorno a Marruecos. Según el último balance oficial, 11.756 personas habían regresado al país vecino desde el 10 de agosto. Esa cifra incluye retornos voluntarios y expulsiones.

Las discrepancias entre el Ministerio del Interior y el Gobierno de Ceuta se centran en los menores. La identificación y la extranjería corresponden a la Policía Nacional. En cambio, la tutela de los no acompañados es responsabilidad del Ejecutivo autonómico, presidido por el popular Juan Jesús Vivas. Marlaska responsabilizó a la ciudad del traslado “con cuentagotas” a las dependencias policiales.

Según el balance del 13 de octubre, 3.019 menores habían sido contabilizados durante la crisis. Esa cifra no equivale necesariamente a los acogidos al mismo tiempo en los centros de protección. A ellos se sumarán los casos identificados este domingo. Ceuta, de apenas 19 kilómetros cuadrados, vio desbordados sus recursos de acogida en cuestión de horas. Desde entonces, la situación de los migrantes en Ceuta desalojados depende de los trámites administrativos y de las plazas disponibles.

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