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El Ministerio de Sanidad y Consumo presentó el 7 de febrero en Madrid el estudio antropométrico de la población femenina en España, que identifica tres morfotipos corporales generalizados. El trabajo lo elaboró en el último año el Instituto Nacional del Consumo (INC). Su objetivo es servir como punto de partida para un nuevo patronaje en el sector textil y de la confección. Las tallas actuales se basan en modelos definidos antes de 1975 y no se ajustan al perfil físico de las mujeres de hoy.
Qué mide el estudio antropométrico
En el trabajo participaron 10.415 mujeres de 59 ciudades. Las participantes se dividieron en diez grupos de edad, desde los 12 hasta los 70 años, cada uno representativo de la población española. Además, la muestra se estratificó por áreas geográficas y por tipo de hábitat. A todas se les tomaron medidas del perímetro de pecho, cintura y cadera en relación con la estatura, dentro de una cabina de medida.
El diseño del estudio antropométrico fija un margen de error esperado de más o menos un 1% en la variable peso para cada grupo de edad, con un nivel de confianza del 95%. Para el conjunto de la población, en tanto, el error esperado es del 0,25%. El departamento que dirige Bernat Soria puso en marcha la medición porque las tallas actuales no se adecuan al perfil físico de las mujeres. Según el trabajo, en la actualidad no existe un sistema de tallaje homogéneo.
Cuatro de cada diez mujeres no encuentran su talla
Ocho de cada diez mujeres tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) considerado convencional y no preocupante para la salud. Sin embargo, entre el 40% y el 41% de las participantes admite tener problemas para encontrar su talla. Entre un 10% y un 12% los tiene siempre, y entre un 29% y un 30%, algunas veces.
De las mujeres con dificultades, un 43% dice que las prendas le quedan pequeñas y un 22%, grandes. Por otra parte, un 8% explica que su talla es tan común que le cuesta encontrarla. Los problemas se agudizan entre los 19 y los 30 años. En esa franja, el 13,4% siempre tiene dificultades para vestirse y el 33,3% las tiene a veces.
Diábolo, campana y cilindro: las tres formas del cuerpo
El estudio antropométrico describe tres morfotipos femeninos que no se habían catalogado hasta ahora. La razón, según el trabajo, es que la anatomía siempre estableció sus categorías científicas en función del sexo masculino. La forma diábolo es la mayoritaria y agrupa al 39% de las mujeres. Le siguen el cilindro, con el 36%, y la campana, con el 25%.
La distribución cambia con la edad. Entre los 12 y los 30 años predomina la forma cilindro. De los 31 a los 60 años, en cambio, prima el diábolo, seguido del cilindro y la campana en proporciones distintas según el tramo. A partir de los 60 años, el modelo campana es el más extendido.
Estatura y peso de las españolas
Las más altas son las jóvenes de 18 y 19 años, con 162,6 centímetros de media. Las niñas de 12 y 13 años miden 157,7 centímetros y las de 16 y 17 llegan a 161,6. Después, la altura se mantiene hasta los 30 años. A partir de esa edad desciende, hasta los 154,7 centímetros del grupo de 60 a 70 años.
En cuanto al peso, el IMC y la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que el 56,2% tiene un peso normal. El 24,9% presenta sobrepeso, el 12,4% obesidad y el 5% delgadez leve. La obesidad crece con la edad: afecta al 31,8% de las mujeres de 60 a 70 años. Por su parte, la delgadez moderada o severa alcanza al 1,4% del total y se concentra entre las más jóvenes. Entre los 18 y los 19 años, ese porcentaje llega al 2%. Las menores de 17 años tienen mayoritariamente un peso normal, entre el 68,3% y el 68,7% según la edad, aunque más del 10% registra exceso de peso.
Para qué servirá el estudio antropométrico
Caracterizar la forma y las dimensiones del cuerpo femenino debe permitir un sistema de tallaje estándar para todos los diseñadores de ropa. También busca generar información para crear patrones adaptados a las usuarias. Según el ministerio, los tres morfotipos identificados por el estudio antropométrico deben servir para dar más precisión al patronaje textil.
El proyecto persigue, además, promover una imagen de belleza saludable. Entre sus objetivos figuran maniquíes de pasarela y escaparates acordes con las dimensiones de la población real, y mensajes a la sociedad en esa línea. El trabajo recoge también datos sociológicos: la mayoría de las participantes se declara satisfecha con su figura. Las más contentas son las niñas, ya que el 73% de las que tienen entre 12 y 13 años dice estarlo.