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El Gobierno de España presentó en Madrid, el 23 de junio de 2005, el programa Ingenio 2010, un plan para impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i). Su meta principal es que la inversión en este terreno alcance el 2% del PIB en 2010. Además, busca situar a España entre los diez primeros países de la Unión Europea en esa materia.
Por qué nace el programa Ingenio 2010
La iniciativa se enmarca en la Estrategia de Lisboa. La Unión Europea reactivó su compromiso con ese plan, que fija 2010 como plazo para acercar la inversión en I+D+i al 3% del PIB. Sin embargo, el Ejecutivo reconoce que la brecha entre España y los países de su entorno es grande.
Por eso, el Gobierno define la I+D+i como un proyecto de Estado y un objetivo prioritario de su política. Con el programa Ingenio 2010 pretende involucrar al Estado, la empresa, la universidad y otros organismos públicos de investigación. A la vez, promete mantener todos los esfuerzos que ya existían en el sector.
El Ejecutivo sostiene que la inversión en I+D+i es la clave para mantener y aumentar el crecimiento, la productividad y el bienestar. En su opinión, España debe alcanzar en este campo el nivel que le corresponde por su peso económico y político en Europa.
CÉNIT, CONSOLIDER y AVANZ@: los tres instrumentos
El plan se apoya en tres líneas estratégicas. La primera, CÉNIT, quiere aumentar la cooperación pública y privada. Sus Consorcios Estratégicos Nacionales de Investigación Tecnológica tendrán una cofinanciación del 50% entre ambos sectores. En total, movilizarán 1.000 millones de euros en cuatro años para grandes líneas de investigación industrial.
Dentro de esa línea se creará también un fondo de fondos de capital riesgo para crear y consolidar empresas tecnológicas. Asimismo, el programa Torres Quevedo fomentará la llegada de doctores universitarios al sector privado. La meta es superar el millar de doctores al año en 2010; en la lista de compromisos, la cifra se fija en un mínimo de 1.300.
La segunda línea, CONSOLIDER, apunta a la excelencia investigadora mediante grandes grupos de investigación. Sus consorcios líderes y su plan de instalaciones singulares movilizarán 1.500 millones de euros en cuatro años. Alrededor del 50% lo aportará el Estado. Por otra parte, el Plan I3 contará con 130 millones de euros en tres años para contratar a más de novecientos investigadores de acreditada trayectoria.
La tercera, AVANZ@, busca llevar a España a la media europea en la Sociedad de la Información. Entre sus objetivos está elevar del 8% al 55% las empresas que usan el comercio electrónico. También quiere extender la factura electrónica, el DNI y el registro electrónico. Además, prevé un ordenador conectado a internet por cada dos alumnos y duplicar los hogares con acceso a la red.
Los diez compromisos del programa Ingenio 2010
El documento enumera diez compromisos. El primero es elevar la inversión pública y privada hasta el 2% del PIB. Para ello, la inversión del Estado crecerá no menos de un 25% anual en esta legislatura y la siguiente. Ese aumento combinará subvenciones y créditos blandos.
En segundo lugar, la participación empresarial deberá llegar al 55% de la inversión total en I+D+i. Además, el Gobierno quiere que la presencia española en el Programa Marco Europeo se iguale al peso económico del país. Para eliminar trabas burocráticas, prevé una nueva Ley de Agencias y un nuevo reglamento de la Ley de Subvenciones. También anuncia cambios en la Ley de Contratos Públicos y en la Ley Orgánica de Universidades.
Por último, el fondo de fondos tendrá 200 millones de euros a partir de enero de 2006. Según el plan, permitirá cuadruplicar la creación de empresas tecnológicas entre 2003 y 2010.
La distancia con Europa en cifras
Los datos del propio plan muestran el punto de partida. España invierte hoy en I+D el 1,05% del PIB, casi la mitad del promedio de la UE-15, que es del 2%. Al ritmo actual, el país tardaría 20 años en alcanzar esa media.
En tanto, la financiación empresarial apenas supera el 48%. La media de la UE-15 es del 58%, mientras que el objetivo de Lisboa es del 66%. A esto se suma que España aporta menos del 1% de las patentes de la UE, pese a que su economía representa más del 8%. En comercio electrónico, además, ocupa la última posición de la UE-15.
El programa Ingenio 2010 frente al peso económico de España
El Gobierno contrapone esas cifras con el tamaño de la economía española. De acuerdo con datos del FMI para 2005, España es la octava economía del mundo por PIB y ya adelantó a Canadá.
Sin embargo, en intensidad investigadora ocupa el puesto 14 de la UE-25 y el 26 de la OCDE. A escala mundial, figura en la posición 32, por detrás de Rusia y China. Con el programa Ingenio 2010, el Ejecutivo aspira a reducir esa diferencia antes del plazo fijado por la Estrategia de Lisboa.