Ventajas de estudiar en el extranjero

Año tras año, gran cantidad de estudiantes de todo el mundo toman rumbo a otros países para realizar sus estudios, o parte de los mismos. Y es que no hay duda alguna de que estudiar en otro lugar es muy beneficioso en muy diversos aspectos.

Para concretar más en este tema, y hablar de beneficios reales, desde University Soccer nos informan que tanto los estudiantes como sus padres consideran que estudiar en el extranjero tiene muchas ventajas, tales como las siguientes:

Aprender un idioma nuevo

A día de hoy, hablar un segundo idioma es más que un punto a favor en el currículum, ya que en muchos casos se convierte en un requisito indispensable para conseguir un trabajo. En un mundo globalizado como es en el que hoy en día vivimos, cada vez más profesiones requieren desempeñarse en otros idiomas. Pero además, saber otra lengua es una ventaja en otros aspectos personales, ya que por ejemplo puede ser un instrumento para desenvolverse sin problemas a la hora de hacer un viaje.

Perfeccionar el propio idioma

Quienes estudian idiomas tienen una doble ventaja lingüística, ya que mientras aprenden otro idioma, mejoran también en el suyo. Eso se debe a que al descubrir otra lengua se presta más atención a las estructuras de la propia, obteniendo también un mejor manejo de la misma.

Mejorar el currículum

Dejando a un lado la ventaja competitiva que supone en cualquier currículum saber idiomas, ya el hecho de haber estudiado en el extranjero es un aspecto a destacar también en este sentido. Muchas empresas valorarán que un aspirante a un puesto de empleo haya realizado parte de sus estudios en otro país.

Conocer gente nueva

Estudiar en el extranjero siempre conlleva ampliar contactos, que se pueden encontrar entre los compañeros de estudios, pero también entre otras personas que se conocen en el día a día en un país distinto. Por ello, al estudiar fuera no solo se tiene la oportunidad de conocer a futuros compañeros de profesión, sino a muchas personas con las que se puede mantener una amistad duradera.

Descubrir lugares nuevos

Al estudiar en el extranjero se tiene la oportunidad de descubrir sitios maravillosos que aún no se conocían. Aunque para estudiar hay que elegir una ciudad concreta, se pueden aprovechar todas las ocasiones que se presenten para ver otros lugares del mismo país, o incluso de países vecinos. A su vez esto conlleva familiarizarse con otras culturas y formas de vida, lo cual siempre enriquece y sirve para abrir la mente y ser más tolerante con los demás. Y por supuesto, se puede disfrutar de nuevas formas de ocio, las delicias de otras formas de gastronomía, etc.

Ampliar horizontes profesionales

Una vez que se está estudiando en otro país, se puede valorar la posibilidad de labrarse un futuro profesional en él, o al menos pasar un tiempo trabajando allí. A menudo los estudiantes identifican importantes oportunidades para su crecimiento laboral cuando están estudiando fuera de su tierra.

Romper con la monotonía

Todo el mundo necesita una cierta estabilidad para sacar unos estudios adelante. Pero cuando esta se convierte en una rutina demasiado tediosa, se puede volver en contra de este objetivo. Así pues, estudiar en otro país puede ser una forma estupenda de romper por un tiempo con los esquemas que se tienen establecidos, recobrar fuerzas y volver con una motivación mayor una vez que finaliza la estancia en el extranjero.

Saber cómo funcionan otros sistemas educativos

Las personas que estudian siempre en su país solo conocen un modelo de educación. Sin embargo, aquellos estudiantes que deciden trasladarse por un tiempo a otro estado para estudiar tienen la oportunidad de descubrir otras formas de aprender, que pueden complementar a las que ya se conocen, y de este modo servir de enriquecimiento.

Superar la timidez

Para las personas a las que les cuesta abrirse a los demás puede ser una oportunidad inmejorable irse a otro país a estudiar. Al tener que relacionarse solo con personas que no conocen, no tendrán más remedio que aprender a vencer la timidez. Y esto a su vez es una buena manera de mejorar la autoestima, ya que como es lógico, no todo el mundo lleva bien tener dificultades a la hora de relacionarse con los demás.

Aprender a gestionar mejor los recursos

Cuando se estudia en un país extranjero, hay que enfrentarse a una serie de retos a los que no se está acostumbrado. Entre ellos, administrar el dinero en una economía nacional muy diferente a la que se conoce, o repartir el tiempo de forma que dé tiempo no solo a estudiar, sino a aprovechar las grandes oportunidades que se pueden encontrar en otro país. Por eso, estudiar en el extranjero es una buena manera de crecer como persona y madurar enormemente.

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