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La campaña de FACUA contra el canon y los sistemas anticopia ya está en marcha. La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) lanzó a través de su portal en Internet una recogida de firmas para reclamar la modificación del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual. Su objetivo es acabar con los mecanismos anticopia en obras musicales y audiovisuales y con el canon que se cobra por la compra de CD y DVD vírgenes. La organización considera ese canon injusto y arbitrario.
Una recogida de firmas de FACUA contra el canon
Los internautas pueden sumarse a la iniciativa desde la web FACUA.org/noalcanon. Allí encuentran un manifiesto elaborado por la federación. Ese texto se dirige al Gobierno y a los grupos con representación en el Congreso y el Senado.
Además, la organización envió una carta a los ministerios de Cultura, de Sanidad y Consumo y de Industria, Turismo y Comercio. También la remitió a todos los grupos políticos de ambas cámaras. En ella pide cambiar la ley para terminar con prácticas que, a su juicio, recortan derechos de los usuarios de forma injusta y arbitraria.
Qué cambios pide en los artículos 25 y 31
La primera reclamación afecta al artículo 25 de la norma. Ese artículo regula las remuneraciones para compensar los derechos de propiedad intelectual. Hasta ahora, solo los programas de ordenador quedan excluidos de esas compensaciones. FACUA quiere que la exclusión se extienda a los soportes en CD y DVD, a los equipos informáticos y a las conexiones a Internet. También incluye cualquier otro dispositivo informático y los sistemas de almacenamiento o reproducción digital.
La federación explica por qué rechaza el canon actual. Según su planteamiento, los usuarios pagan un importe elevado al comprar CD y DVD vírgenes. Sin embargo, lo abonan aunque no usen esos soportes para grabar música o películas. Por ejemplo, pueden destinarlos a guardar sus propias fotografías, que no están protegidas por derechos de autor.
Por otra parte, la segunda petición se centra en el artículo 31. FACUA demanda que ese artículo reconozca de forma expresa la reproducción para uso privado como un derecho del usuario. Con ese cambio pretende poner fin al uso de sistemas anticopia en discos y obras audiovisuales.
Las críticas a los sistemas anticopia
La organización sostiene que esos mecanismos son fácilmente sorteados por las mafias de la piratería. En cambio, afirma, solo limitan al usuario la posibilidad de copiar sus discos digitales. Un ejemplo es el traspaso de canciones a los reproductores de MP3.
FACUA denuncia que los sistemas anticopia de multinacionales discográficas como Sony, EMI o Warner terminan por ayudar a quienes se dedican a la piratería. Advierte, además, que las discográficas saben que cualquier protección puede ser burlada sin demasiados problemas. Por eso, según la federación, los principales perjudicados son los compradores. Estos pagan precios elevados por los discos originales y reciben un producto con deficiencias.
La federación detalla esos defectos. El sistema anticopia provoca un fallo que impide que el CD funcione en algunos reproductores de automóviles y en ciertos ordenadores personales. Asimismo, quienes no tienen programas capaces de sortear la protección no pueden convertir los archivos de audio para escucharlos en MP3. FACUA subraya que esos programas son legales y se venden en los mismos comercios que ofrecen los discos.
Los reproches de FACUA contra el canon y las multinacionales
El discurso de FACUA contra el canon incluye también una crítica directa a las empresas del sector. La organización considera que las multinacionales intentan impedir a millones de consumidores usar productos que ellas mismas introdujeron en su vida cotidiana. A su juicio, esa actitud «sobrepasa la obscenidad».
En ese sentido, la federación planteó una pregunta dirigida a una de las compañías:
«¿Cómo puede Sony poner en el mercado discos con esos sistemas anticopia si ella misma vende, CDs grabables, grabadoras de CDs, reproductores de CDs para ordenadores personales y automóviles y reproductores de MP3?»
Del mismo modo, cuestionó a los proveedores de Internet. «¿Acaso pretenden los proveedores de Internet que los usuarios contraten los servicios que les permiten descargar archivos a alta velocidad para otra cosa que, precisamente, descargar archivos a alta velocidad?», señaló la organización. Con esa pregunta, la campaña de FACUA contra el canon extiende sus críticas también a las conexiones a Internet.