Contenidos
La adaptación de los aeropuertos para el A380, el avión de gran capacidad de Airbus, avanza en más de 60 terminales de todo el mundo. Las operaciones del aparato están previstas para el año próximo. El fabricante sostiene que el nuevo modelo podrá usar las pistas existentes. Además, afirma que no tendrá un impacto significativo en las mejoras de infraestructura ya planificadas en los aeropuertos con más tráfico.
Un avión pensado para las pistas actuales
Airbus explica que el A380 tiene una envergadura mayor, lo que le da más sustentación. También cuenta con motores de nueva generación. Con esas características, según la compañía, puede despegar y aterrizar en menos distancia que otros aviones grandes.
La empresa añade que los tiempos de rotación en tierra serán comparables a los de los grandes aviones que vuelan hoy. En ese sentido, presenta la entrada en servicio como un hito importante para el transporte aéreo. Sin embargo, asegura que no tendrá un impacto significativo en las mejoras de infraestructura ya planificadas en los aeropuertos con más tráfico del mundo.
Desde el inicio del programa, Airbus consultó a aeropuertos, autoridades aeronáuticas y organismos reguladores. El objetivo, indica, era lograr un diseño y unas prestaciones adecuados a sus necesidades. Así, el avión se concibió para respetar las limitaciones de espacio y de logística que hoy rigen en las terminales, en un entorno cada vez más regulado.
Los aeropuertos para el A380 ya preparados y los que llegarán en 2006
Como resultado de esas consultas, la compañía asegura que todos los aeropuertos que piensan recibir el avión tienen muy avanzados sus preparativos. Entre los grandes centros de conexión que ya están listos figuran París CDG, Fráncfort, Hong Kong y Singapur.
Otros estarán preparados en 2006. Es el caso de Dubái, Nueva York JFK, Kuala Lumpur, Auckland, Melbourne y Sídney. En tanto, las previsiones indican que el tráfico aéreo se triplicará en los próximos 20 años. En ese contexto, los aeropuertos ya incluyen en sus planes de desarrollo mejoras de infraestructura por miles de millones de dólares.
Para el fabricante, el A380 es un activo dentro de esos proyectos. Su mayor capacidad, argumenta, reduce la necesidad de que los aeropuertos dupliquen las instalaciones existentes para absorber el aumento de la demanda.
Inversiones y expectativas en JFK, Heathrow y San Francisco
En el aeropuerto JFK de Nueva York, adaptar las instalaciones al A380 supondrá apenas el 2 % de los 10 mil millones de dólares reservados para inversiones. Ese fondo busca hacer frente al crecimiento de pasajeros en los próximos 10 a 15 años.
En Heathrow, en Londres, se estima que hacia 2016 unos 60.000 movimientos anuales del A380, entre despegues y aterrizajes, podrían permitir que casi 10 millones de pasajeros más usen el aeropuerto sin aumentar el número de vuelos. Eryl Smith, director de estrategia de negocio, planificación y desarrollo de Heathrow, afirmó que el A380 es crítico para el aeropuerto y que cambiará tanto a Heathrow como a los vuelos de largo recorrido.
Por su parte, John L. Martin, director del Aeropuerto Internacional de San Francisco, explicó que la nueva terminal internacional se diseñó para recibir aviones grandes como el A380. Según señaló, eso tiene sentido porque el aeropuerto cuenta con 50 vuelos diarios sin escalas a 27 ciudades internacionales, muchas de las cuales serán servidas por el A380.
Embarque y servicio en tierra en los aeropuertos para el A380
Airbus sostiene que embarcar en el A380 no llevará más tiempo que en los grandes aviones actuales. Además, afirma que, teniendo en cuenta su mayor número de pasajeros, será notablemente más eficiente que su rival.
La escalera delantera, extra ancha, permite el embarque simultáneo y separado por las dos primeras puertas de la cubierta principal. De ese modo, según la compañía, se logran rotaciones rápidas sin necesidad operativa de una pasarela a la cubierta superior. No obstante, muchos aeropuertos valoran la diferenciación que ofrece el acceso a ese piso y planean incorporarlo.
La atención del avión en tierra también tendrá un impacto mínimo en las instalaciones actuales, de acuerdo con el fabricante. Las puertas de las cubiertas principal e inferior y los puntos de conexión de servicio están a una altura similar a la de los aviones grandes actuales. En síntesis, Airbus considera que el avión ayudará a las autoridades aeroportuarias y a las aerolíneas a absorber el crecimiento del tráfico, al transportar más pasajeros por vuelo y reducir al mínimo la necesidad de nuevos y costosos puestos de estacionamiento y franjas horarias.
Menor consumo y menos ruido, según Airbus
En materia ambiental, la compañía afirma que el A380 fija nuevos estándares para el sector. Según los datos del fabricante, su consumo de combustible es alrededor de un 12 % inferior al de su competidor más cercano.
Airbus agrega que es el primer avión de largo recorrido que consume menos de tres litros de combustible por pasajero cada 100 kilómetros. Esa cifra, indica, es comparable a la de un coche económico. Además, menos combustible quemado implica menos emisiones de gases a la atmósfera.
Por otra parte, la empresa asegura que la mejor aerodinámica y la tecnología avanzada harán que el avión sea mucho más silencioso que otros grandes aparatos. Según sus cálculos, producirá la mitad del ruido que su rival más próximo.