La familia real entrega en Llanes el premio Pueblo Ejemplar 2026 a la Cofradía de Pescadores Santa Ana

La visita de la familia real en Llanes cerró este sábado, 24 de octubre, la estancia de los reyes en Asturias con motivo de los Premios Princesa de Asturias. Felipe VI y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, acudieron a la villa para entregar la distinción Pueblo Ejemplar de Asturias 2026. Esta vez, el galardón no fue para el municipio, sino para la Cofradía de Pescadores de Santa Ana. Se trata de una institución con más de seis siglos de historia ligada al mar.

Llegada de la familia real en Llanes entre gaitas y selfis

La comitiva llegó sobre las 12.30, con media hora de retraso respecto de la hora oficial prevista. En el municipio la esperaban gaiteros, decenas de curiosos y miembros de la cofradía. También estaban las autoridades, entre ellas el alcalde, el ministro Luis Planes y el presidente del Principado.

Antes de iniciar el recorrido intramuros, los cuatro se detuvieron unos minutos para saludar a los vecinos. Además, se tomaron selfis con quienes los aguardaban. La princesa y la infanta acompañan a los reyes en esta visita desde 2019.

Desde primera hora, las calles se llenaron de vecinos y visitantes. La jornada tuvo un tono festivo, con gaitas, música y folclore. Algunos vecinos contaron que heredan sus trajes tradicionales de generación en generación. Otros señalaron que esas prendas pueden llegar a costar hasta «8.000 euros». Para muchos, la llegada de la familia real en Llanes fue una ocasión para mostrar ese orgullo por sus raíces.

Por qué el jurado premió a la cofradía

La Cofradía de Pescadores de Santa Ana de Llanes defiende las formas tradicionales de la pesca artesanal y de bajura. También promueve el respeto a la mar. El jurado, formado por 18 miembros, falló el premio el 1 de septiembre. La cofradía fue elegida entre las 30 candidaturas presentadas.

En su acta, el jurado destacó «su trabajo por la sostenibilidad, la innovación, la solidaridad, el estudio y la difusión de la cultura pesquera, y la eficiencia en su modelo de gestión». Además, añadió que «reconocen con este premio a todas las cofradías de pescador y a su gente». Por otra parte, el reglamento de la Fundación Princesa de Asturias permite distinguir a «grupos humanos». Deben destacar por la conservación de su entorno, el patrimonio, las iniciativas económicas y sociales o la solidaridad.

Hoy la cofradía mantiene las pesquerías tradicionales. Entre sus prioridades figuran la explotación responsable y la sostenibilidad de las especies y los caladeros. Asimismo, organiza talleres de concienciación y jornadas de limpieza de playas. El premio, entregado por primera vez en 1990, está dotado con 40.000 euros. Con este reconocimiento, la visita de la familia real en Llanes puso el foco en el oficio pesquero.

La capilla de Santa Ana, parada de la familia real en Llanes

La cofradía tiene su origen en la Cofradía de Mareantes de San Nicolás, una de las más antiguas de Asturias. Esa entidad agrupaba a los pescadores de la villa desde su constitución, en torno al año 1350. Además, tuvo gran importancia en el desarrollo económico de la zona gracias a la pesca de ballenas, entre los siglos XIV y XVII.

Los Reyes Católicos confirmaron la cofradía en 1480. Ese año se construyó su capilla en el barrio de Cimadevilla, que fue ampliada en 1661. Hoy el templo presenta un buen estado de conservación. En su interior, la familia real en Llanes presenció la reverencia a Santa Ana, patrona y protectora de la cofradía.

En la plaza de Santa Ana, frente al templo, se descubrió después la placa conmemorativa del galardón. Durante el recorrido, los reyes dedicaron especial atención a pescadores jubilados y a viudas de marineros. Por eso, escucharon de primera mano sus testimonios sobre los sacrificios de la vida en alta mar.

El papel institucional de la princesa Leonor

Durante la visita de la familia real en Llanes, la princesa Leonor tomó la palabra en la entrega del premio. Hasta el año pasado, lo habitual era que el monarca hablara en el pueblo elegido. Sin embargo, en 2025 la princesa ya pronunció unas palabras por primera vez, en Valdesoto. Esta vez entregó formalmente la distinción y destacó en su discurso los valores de esfuerzo y convivencia de la villa.

Leonor de Borbón es presidenta de honor de la Fundación Princesa de Asturias desde 2014, cuando Felipe VI fue proclamado rey. Desde entonces, gana protagonismo institucional año tras año. Por otra parte, el viernes presidió por primera vez en solitario la recepción a los premiados de 2026. Fue horas antes de la ceremonia en el Teatro Campoamor de Oviedo. Entre los galardonados figuraban el futbolista Leo Messi y la cantante Patti Smith.

La cofradía también tuvo un gesto con ella. La princesa recibió una medalla de honor, y el programa preveía nombrarla marinera de honor. Dos jóvenes vecinos, de 16 y 13 años, contaron en la televisión de Asturias que en un evento privado recibiría una medalla de oro. Llevará grabado «marinera de honor» por «ser la máxima representación de estos premios».

Folclore, anchoas y puerto: el cierre de la familia real en Llanes

El recorrido de la familia real en Llanes incluyó también el patrimonio cultural de la villa. En la plaza de Cristo Rey hubo una demostración de la danza del Pericote. Además, se lucieron los trajes de aldeana y porruano llaniscos. Estas prendas se configuraron en el siglo XIX y fueron declaradas Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2017.

La agenda contemplaba una visita a la Rula de Llanes para conocer cómo funciona la subasta de pescado. En el Fuerte de la Moría, en tanto, los reyes y sus hijas vieron la elaboración artesanal de la semiconserva de anchoa del Cantábrico en aceite de oliva. La demostración estuvo a cargo de la empresa familiar Anchoas Ballota, señalada como la única conservera del concejo en la actualidad.

El cierre previsto era el Paseo de San Pedro, vinculado a la ruta marinera de la princesa Leonor de Austria en el siglo XVI. Según la crónica de Laurent Vital, ella llegó a Llanes el 26 de septiembre de 1517. Viajaba con su hermano Carlos de Gante, futuro rey de España y emperador de Alemania.

El paso por el puerto también formó parte de la jornada. Allí, los reyes y sus hijas subieron a bordo de una embarcación para despedirse de la villa. Como broche, el programa incluía un almuerzo marinero en el polideportivo municipal. Así terminó la estancia de la familia real en Llanes y en el Principado.

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