El Gobierno aprueba 30 millones en ayudas para las víctimas del accidente ferroviario de Urda

El Consejo de Ministros aprobó este martes un Real Decreto-ley con 30 millones de euros en ayudas para las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo). El siniestro, ocurrido el pasado miércoles, deja hasta el momento 69 fallecidos. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, anunció el paquete en la rueda de prensa posterior a la reunión. Además, el Gobierno presentó medidas para reforzar la seguridad en la alta velocidad.

El choque se produjo cuando un tren de alta velocidad de Renfe que viajaba de Madrid a Sevilla embistió a un tren de la operadora Iryo. Ese convoy estaba detenido en la vía. Como consecuencia, varios vagones descarrilaron y dos de ellos cayeron por un terraplén.

Cómo se reparten los 30 millones del accidente ferroviario de Urda

Los fondos para el accidente ferroviario de Urda se dividen a partes iguales. Por un lado, 15 millones irán a ayudas directas e inmediatas. Por otro, otros 15 millones se destinarán a anticipos por responsabilidad civil. Estas ayudas son complementarias a las indemnizaciones que correspondan.

Puente sostuvo que las víctimas «no pueden esperar a que tramiten los procedimientos judiciales». Por eso, las ayudas tienen carácter urgente, no son reembolsables y están exentas de tributación. También resultan compatibles con otras ayudas. El esquema se aplicará de oficio, sin que los afectados deban presentar una solicitud previa. Asimismo, tendrá efectos retroactivos, incluso cuando la baja o la prestación ya se hayan reconocido o extinguido.

El ministro aseguró que el plan se ejecutará «sin grandes novedades», porque seguirá el mismo esquema que el establecido para el accidente de Adamuz (Córdoba) el pasado enero. Por su parte, la ministra portavoz, Elma Saiz, afirmó que el objetivo es que los afectados «se sientan acompañados por el Gobierno» en el duelo.

Bajas laborales y pensiones extraordinarias

El decreto incluye medidas laborales. Las bajas de los trabajadores afectados por el accidente ferroviario de Urda tendrán la consideración de «accidente de trabajo» desde el día del suceso. Así, podrán cobrar las prestaciones correspondientes. Además, la cuantía podrá superar la que correspondería por contingencias comunes, si eso resulta más beneficioso.

Por otra parte, la norma contempla al personal adscrito al Régimen de Clases Pasivas del Estado. Algunas personas cobrarán, a causa del accidente, una pensión de jubilación por incapacidad permanente, viudedad, orfandad o a favor de los padres. En esos casos podrán percibir un importe mayor. Para ello se aplicará el régimen de pensiones extraordinarias, siempre que les sea más favorable.

Límites a los precios del transporte alternativo

En su tercera comparecencia por el siniestro, Puente advirtió que los precios de los transportes alternativos se dispararon tras el accidente ferroviario de Urda. Según el ministro, algunas tarifas aparecieron «multiplicadas por 8 o 9». Por eso, el Real Decreto-ley incorpora mecanismos de control de precios.

La medida «permite limitar los precios y los servicios durante una situación de emergencia con el objetivo de evitar subidas abusivas que perjudiquen a los consumidores», explicó. Sin embargo, Puente denunció que el Gobierno ya había llevado esta medida al Congreso hace meses. Según recordó, el Parlamento la rechazó con los votos de PP, Junts y Vox.

Oficinas de atención para las víctimas del accidente ferroviario de Urda

El paquete prevé crear oficinas de atención integral en delegaciones y subdelegaciones del Gobierno. Allí se gestionarán las solicitudes de las ayudas. En tanto, quienes no puedan desplazarse recibirán atención en su propio domicilio. De esa tarea se encargará personal de las subdelegaciones, a través del programa La administración cerca de ti.

El día anterior a la aprobación, Pedro Sánchez adelantó que el «escudo de ayudas» tendría «cuatro ejes». El primero es «un esquema de ayudas que dobla la cuantía del seguro obligatorio de pasajeros». El segundo, «un mecanismo específico de anticipo de indemnizaciones». A ellos se suma «un procedimiento de incapacidad temporal específico para dar cobertura mejorada a las víctimas del accidente». Por último, mencionó las oficinas de atención integral y personalizada para los afectados por el accidente ferroviario de Urda en sus comunidades de residencia.

El precedente de Adamuz y Gelida

El modelo se basa en el que se activó tras los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). En aquella ocasión, el Gobierno aprobó un paquete de 20 millones de euros. De esa cifra, 10 millones fueron para ayudas urgentes y otros 10 para anticipos. Ahora, el fondo para el accidente ferroviario de Urda asciende a 30 millones.

Entonces se fijaron 72.121,46 euros en ayudas no reembolsables para los beneficiarios de cada fallecido. Si se suman los adelantos de indemnizaciones, el importe conjunto alcanzó 144.242,92 euros por víctima mortal. Además, el decreto aprobado nueve días después del primer descarrilamiento fijó algo más de 210.000 euros por fallecido. Esa cifra combinaba unos 72.000 euros a fondo perdido, otros 72.000 como anticipo del seguro de responsabilidad civil y 72.000 más del seguro obligatorio. Con 46 fallecidos, el total superaría los 9,66 millones de euros.

Para los heridos, el baremo va de un mínimo de 2.404,04 euros a un máximo de 84.141,70 euros. Se basa en el Real Decreto 1575/1989, que establece 14 niveles de gravedad. Los pagos más altos corresponden a lesiones como la tetraplejía espástica o la pérdida completa de la visión. Los más bajos cubren fracturas, perjuicios en las articulaciones, hernia discal o fractura de la nariz. En aquel caso, las ayudas se abonaron en un único pago y quedaron exentas de tributación.

Seguridad en la alta velocidad tras el accidente ferroviario de Urda

Además de las ayudas, el Gobierno reducirá temporalmente las frecuencias de trenes. También reforzará los centros de control, incrementará las plantillas e introducirá mejoras tecnológicas. El objetivo es aumentar el nivel de seguridad en la alta velocidad después del accidente ferroviario de Urda.

En la línea Madrid-Sevilla se reducirá el número de frecuencias, aunque se mantendrá el número de plazas. Asimismo, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria realizará una revisión extraordinaria de los sistemas de seguridad.

En el plano tecnológico, se desarrollará un software con alertas automáticas. Por otra parte, se mejorará la presentación visual de la información para identificar mejor la posición de los trenes y el estado de las vías. Por último, se usarán la inteligencia artificial y los gemelos digitales, que son réplicas virtuales de procesos. Con ellos se busca supervisar el funcionamiento del sistema y anticiparse a distintos escenarios.

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